+ Vía Crucis: El camino de Jesús

 

Introducción (puestos en pie)

 

+En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Para muchos, rezar hoy el Vía Crucis puede parecer anticuado, obsoleto, cosa de otros tiempos. Sin embargo, el significado profundo de esta oración es impresionante y urge recuperarlo. Se trata de seguir a Jesús, caminar tras sus huellas, acompañarlo en su camino, que, como él dice, es un camino de cruz (Mc. 8,34).

El Vía Crucis o camino de la cruz revive los últimos momentos de la vida de Jesús y nos introduce en el misterio de la salvación.

 

(Silencio breve)

 

Primera Estación: Jesús es condenado a muerte

 

V/Te adoramos Cristo y te bendecimos:

R/ que por tu santa Cruz, redimiste al mundo

(Pueden sentarse)

 

"El Consejo en pleno se levantó y llevaron a Jesús ante Pilato. Allí empezaron con sus acusaciones: «Hemos comprobado que este hombre es un agitador. Se opone a que se paguen los impuestos al César y pretende ser el rey enviado por Dios.»"

Lc. 23, 1-2

 

La Presencia de Jesús se hace ya insoportable para los poderosos de su época.

Sus constantes llamados a la conversión, su amor a los pobres, su denuncia de una religión que había perdido el rumbo, su identificación con el pueblo sencillo lo hacen un personaje peligroso. Ante Pilato argumentan que la seguridad del imperio está amenazada. Pilato cede ante las presiones.

 

Padre bueno,

danos fuerza para seguir a tu hijo

por el camino de la cruz.

Danos fidelidad y valentía

para vivir por la verdad.

 

Padrenuestro

 

Canto: PERDONA A TU PUEBLO SEÑOR,

PERDONA A TU PUEBLO,

PERDÓNALO SEÑOR

 

 

Segunda Estación: Jesús lleva la cruz

 

V/Te adoramos Cristo y te bendecimos:

R/ que por tu santa Cruz, redimiste al mundo

(Pueden sentarse)

 

"Así fue como se llevaron a Jesús. Cargando con su propia cruz, salió de la ciudad hacia el lugar llamado Calvario (o de la Calavera), que en hebreo se dice Gólgota."

Jn. 19, 17

 

El camino a la vida pasa por la cruz,. Una de las condiciones del seguimiento de Jesús es la aceptación de la cruz que representa ser su discípulo. Cargar con la cruz no con resignación y fatalismo, sino con la alegría del que se da hasta el extremo.

 

Padre bueno,

enséñanos a servir con toda nuestra persona.

Ayúdanos a ser generosos en la entrega,

a dar siempre un poco más.

Muéstranos cómo aceptar los desafíos y riesgos

de seguir a Jesús.

 

Padrenuestro

 

Canto: POR TU PODER Y AMOR INEFABLE

POR TU MISERICORDIA ENTRAÑABLE

PERDÓNANOS SEÑOR

 

 

Tercera Estación: Jesús cae por primera vez

 

V/Te adoramos Cristo y te bendecimos:

R/ que por tu santa Cruz, redimiste al mundo

(Pueden sentarse)

 

 

"Luego Jesús llamó a sus discípulos y a toda la gente y les dijo: «El que quiera seguirme, que renuncie a sí mismo, tome su cruz y me siga. Pues el que quiera asegurar su vida la perderá, y el que sacrifique su vida (por mí y) por el Evangelio, la salvará."

Mt. 16, 24-25

 

Para llegar a él, Dios nos propone un camino: dar la vida por los demás. Ofrecer nuestras fuerzas y comprometer nuestra lucha en la lucha por la vida de todos.

Jesús lo asume así y se mantiene fiel a pesar del cansancio, la humillación y la frustración.

 

Padre bueno,

necesitamos aprender perseverancia.

Que seamos constantes en nuestros compromisos,

que sepamos reponernos a nuestras caídas,

que sepamos desandar el camino errado

para avanzar, paso a paso,

en el camino hacia el Reino.

 

Padrenuestro

 

Canto: SOMOS EL PUEBLO QUE HAS ELEGIDO

Y CON TU SANGRE LO HAS REDIMIDO

PERDÓNANOS SEÑOR

 

 

 

Cuarta Estación: Jesús encuentra a María

 

V/Te adoramos Cristo y te bendecimos:

R/ que por tu santa Cruz, redimiste al mundo

(Pueden sentarse)

 

"También estaban allí, observándolo todo, algunas mujeres que desde Galilea habían seguido a Jesús para servirlo."

Mt. 27, 55

 

Camino del calvario, los ojos de Jesús encuentran a los de su madre. Ella, también abandonada, sola, silenciosa entre la gente que murmura. Traspasado su corazón por el dolor. No se cruzan palabra, solo las miradas. Mirada de madre, mirada de hijo. El dolor de madre es aliento para el hijo.

 

Madre buena,

señora del Espíritu,

muéstranos el rostro de Jesús

y por donde pasa el Reino en nuestros días.

Enséñanos a cantar contigo

el canto al Dios de la Vida,

con la palabra, los gestos y la vida toda.

 

Avemaría

 

Canto: DESDE LA CRUZ NOS DISTE A TU MADRE

VUÉLVENOS AL ABRAZO DEL PADRE

PERDÓNANOS SEÑOR

 

 

Quinta Estación: Simón de Cirene ayuda a Jesús

 

V/Te adoramos Cristo y te bendecimos:

R/ que por tu santa Cruz, redimiste al mundo

(Pueden sentarse)

 

 

"Cuando lo llevaban, encontraron a un tal Simón de Cirene que volvía del campo, y le cargaron con la cruz para que la llevara detrás de Jesús."

Lc.23,26

 

Al regresar de su trabajo, Simón de Cirene es obligado a ayudar a Jesús. No es su voluntad pero poco importa. Lo importante es que alivia a Jesús, se compromete con él. Lo libera del peso de la cruz y comparte con él su dolor.

 

Padre bueno,

muéstranos la alegría de ser solidario.

Despierta nuestra compasión,

sacude nuestros sentidos,

moviliza nuestras fuerzas y dones:

¡Haz que vivamos la solidaridad!

Padrenuestro

 

Canto:  RECONOCEMOS NUESTRO PECADO

QUE TANTAS VECES HAS PERDONADO

PERDÓNANOS SEÑOR

 

 

 

Sexta Estación: Una mujer piadosa limpia el rostro de Jesús

 

V/Te adoramos Cristo y te bendecimos:

R/ que por tu santa Cruz, redimiste al mundo

(Pueden sentarse)

 

"Así como muchos quedaron espantados al verlo,

pues estaba tan desfigurado,

que ya no parecía un ser humano.

Despreciado por los hombres y marginado,

hombre de dolores y familiarizado con el sufrimiento,

semejante a aquellos a los que se les vuelve la cara,

no contaba para nada y no hemos hecho caso de él.

Sin embargo, eran nuestras dolencias las que él llevaba,

eran nuestros dolores los que le pesaban."

Is. 52, 14; 53, 3-42

 

Una Mujer se abre paso entre la multitud y seca el rostro de Jesús. No le importa el "que dirán " de la gente ni sus reacciones o sus insultos. Compadecida por el dolor se acerca y lo alivia.

 

Padre bueno,

condúcenos al encuentro de los marginados de hoy.

Ayúdanos a compartir.

Une nuestras manos para construir la justicia.

 

Padrenuestro

 

Canto: DIOS DE LA FIEL Y ETERNA ALIANZA,

EN TI PONEMOS NUESTRA ESPERANZA

PERDÓNANOS SEÑOR

 

 

 

 

Séptima Estación: Jesús cae por segunda vez

 

V/Te adoramos Cristo y te bendecimos:

R/ que por tu santa Cruz, redimiste al mundo

(Pueden sentarse)

 

 

"... eran nuestras faltas por las que era destruido

nuestros pecados, por los que era aplastado.

El soportó el castigo que nos trae la paz

y por sus llagas hemos sido sanados".

Is. 53, 5

 

El camino se hace largo y pesado, las fuerzas escasean y Jesús cae por tierra nuevamente. El amor es inmenso y todo lo soporta. De pie, tambaleante, sigue el camino que nos traerá la paz.

 

Padre bueno,

a veces caemos y no sabemos levantarnos.

Haznos humildes y sencillos

para recomenzar el camino

las veces que haga falta.

 

Padrenuestro

 

Canto: VICTORIA TU REINARÁS

OH CRUZ TU NOS SALVARÁS

 

 

Octava Estación: Jesús consola a les dones que ploren per ell

 

V/Te adoramos Cristo y te bendecimos:

R/ que por tu santa Cruz, redimiste al mundo

(Pueden sentarse)

 

"Lo seguía muchísima gente, especialmente mujeres que se golpeaban el pecho y se lamentaban por él. Jesús, volviéndose hacia ellas, les dijo: «Hijas de Jerusalén, no lloren por mí. Llorad más bien por vosotras mismas y por vuestros hijos."

Lc. 23, 27-28

 

Jesús invita a canviar de vida. A renovar-se des de l'interior i expressar-ho en obres i actituds. Escoltar la seva paraula i posar-la en pràctica. Ser solidaris, justos, fraterns. Dedicar la vida a la construcció del Regne.

                         

Pare bo,

ajuda'ns a clamar per la justícia,

ensenya'ns a denunciar el que s'oposa al Regne,

dóna'ns valentia i decisió,

però sobretot dóna'ns coherència

perquè la nostra veu i les nostres obres

caminin juntes, després dels passos de Jesús.

 

Padrenuestro

 

Canto: SENYOR NO ENS DEIXIS, T’HO DEMANEM

EN EL MAL QUE TANT SOVINT FEM

NO T’ALLUNYIS SENYOR REVELA’T SALVADOR

DONA’NS UN COR NOU PERQUÈ ET VEGEM

 

 

Novena Estación: Jesús cae por tercera vez

 

"Felices los que son perseguidos por causa del bien, porque de ellos es el Reino de los Cielos."

Mt. 5, 10

V/Te adoramos Cristo y te bendecimos:

R/ que por tu santa Cruz, redimiste al mundo

(Pueden sentarse)

 

El peso de los maderos se acrecienta a cada paso. Jesús cae. La tierra cubre su rostro y empasta sus herida. No resiste más. Sus fuerzas, al límite de lo humano. Pero su fidelidad es mayor que el dolor. Una vez más se sobrepone.

 

 

Padre bueno,

que valoremos los pequeños y grandes sacrificios

de caminar tras Jesús.

Gracias por los mártires de nuestro tiempo.

Ellos nos muestran

que el evangelio de la Vida

es siempre más fuerte que la muerte y la injusticia.

 

Padrenuestro

 

Canto:  EXTIENDE POR EL MUNDO

TU REINO DE SALVACIÓN

OH CRUZ, FECUNDA FUENTE

DE VIDA Y BENDICIÓN

 

 

Décima Estación: Despojan a Jesús de sus vestiduras

 

V/Te adoramos Cristo y te bendecimos:

R/ que por tu santa Cruz, redimiste al mundo

(Pueden sentarse)

 

"Después de clavar a Jesús en la cruz, los soldados tomaron sus vestidos y los dividieron en cuatro partes, una para cada uno de ellos. En cuanto a la túnica, tejida de una sola pieza de arriba abajo sin costura alguna, se dijeron:«No la rompamos, echémosla más bien a suertes, a ver a quién le toca.» Así se cumplió la Escritura que dice: Se repartieron mi ropa y echaron a suertes mi túnica. Esto es lo que hicieron los soldados."

Jn. 19, 23-24

 

Llegamos al calvario. Jesús, agotado y exhausto, es desnudado delante de la multitud. Ni el mínimo derecho a la intimidad es respetado. Jesús, desnudo, herido, desolado al pie de la cruz, se hace solidario de tantos hombres y mujeres despojados de sus derechos a lo largo de la historia.

 

Padre bueno,

te pedimos perdón

porque en nuestra sociedad

los bienes generosos de la tierra

están mal distribuidos.

Nos avergüenza el hambre y las privaciones de tantos,

frente a la opulencia antievangélica de otros,

pueblos y personas que a veces se llaman cristianos.

Muéstranos caminos de justicia,

y enséñanos a empeza por nosotros mismos.

 

Padrenuestro

 

Canto: IMPERE SOBRE EL ODIO

TU REINO DE SALVACIÓN

OH CRUZ FECUNDA FUENTE

DE VIDA Y BENDICIÓN

 

Décima Primera Estación: Clavan a Jesús en la cruz

 

V/Te adoramos Cristo y te bendecimos:

R/ que por tu santa Cruz, redimiste al mundo

(Pueden sentarse)

 

 

"Al llegar al lugar llamado de la Calavera, lo crucificaron allí, y con él a los malhechores, uno a su derecha y el otro a su izquierda."

Lc. 23, 33

 

Clavado en la cruz espera pacientemente el momento de dar la vida. En su dolor tiene tiempo pata los que lo rodean. Su compasión no tiene límites. Abandonado y humillado pide perdón por quienes lo están matando. Es el punto máximo del amor: el perdón.

 

Padre bueno,

Jesús cargó con nuestro pecado,

llevó adelante nuestras faltas

para liberarnos del mal.

Haz que vivamos

en espíritu de conversión permanente.

 

Padrenuestro

 

Canto: AUMENTA EN NUESTRAS ALMAS

TU REINO DE SANTIDAD

EL REINO DE LA GRACIA APAGUE LA INIQUIDAD

 

 

Décima Segunda Estación: Jesús entrega su vida por nosotros

 

V/Te adoramos Cristo y te bendecimos:

R/ que por tu santa Cruz, redimiste al mundo

(Pueden sentarse)

 

 

"Desde el mediodía hasta las tres de la tarde todo el país se cubrió de tinieblas. A eso de las tres, Jesús gritó con fuerza: Elí, Elí, lamá sabactani, que quiere decir: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?» Pero nuevamente Jesús dio un fuerte grito y entregó su espíritu."

Mt. 27, 45-46. 50

 

En el escándalo de la cruz comprendemos en profundidad a Jesús. Su existencia toda fue servicio, total disponibilidad, anticipo de su entrega máxima: su propia vida . Muere por nuestros pecados para que exista una esperanza.

 

Padre bueno,

ante la cruz de Jesús,

me comprometo a vivir

anunciando el Evangelio

y construyendo el Reino

donde Tú me llames a servir.

 

Padrenuestro

 

Canto: LA GLORIA POR LOS SIGLOS

A CRISTO LIBERTADOR

SU CRUZ NOS LLEVE AL CIELO,

LA TIERRA DE PROMISIÓN

 

 

Tretzena Estació: El cos de Jesús en mans de la seva mare

 

V/Te adoramos Cristo y te bendecimos:

R/ que por tu santa Cruz, redimiste al mundo

(Pueden sentarse)

 

 

"Cerca de la cruz de Jesús estaba su madre, con María, la hermana de su madre, esposa de Cleofás, y María de Magdala ."

Jn. 19,25

 

Al Costat de la creu, en silenci, traspassada pel dolor, Maria.

La Mare de Déu de la fidelitat a la Paraula de Déu. Maria, present en la creu i present al costat de cadascú de nosaltres. Contagiant-nos la seva fidelitat i la seva fortalesa per seguir Jesús.

 

Pare bo,

volem viure

anunciant l'Evangeli de Jesús.

Volem encarnar la vida nova del Regne

en la família, en el treball, al barri, en la comunitat.

Envia l'Esperit del teu Fill,

per mostrar-nos el camí.

 

Avemaría

 

Canto: HI ERES TU QUAN EL VAREN DEVALLAR?

OH SOVINT QUAN PENSO AIXÒ,

TREMOLO, TREMOLO.

HI ERES TU QUAN EL VAREN DEVALLAR?

               

 

Catorzena estació: Jesús és sepultat

 

V/Te adoramos Cristo y te bendecimos:

R/ que por tu santa Cruz, redimiste al mundo

(Pueden sentarse)

 

"Estaban tan asustadas que no se atrevían a levantar los ojos del suelo. Pero ellos les dijeron: «¿Por qué buscan entre los muertos al que vive?.No está aquí. Resucitó. Acuérdense de lo que les dijo cuando todavía estaba en Galilea."

Lc 24, 5-6

 

 

Jesús És enterrat. Ha mort. Però el pla de salvació triomfa: Crist ressuscita.

"Si hem mort amb ell, viurem amb ell" (2 Tim. 2,11). De la mort neix la vida, del patiment i la frustració sorgeix l'esperança. Ens ha alliberat del pecat i de la mort.

 

Seguir-te, Senyor,

és començar a donar la vida

com Tu

perquè altres visquin més

i millor.

Seguir-te, Senyor,

és deixar-se transformar

per ser fidels a la teva Paraula

i viure seguint els teus passos.

 

 

Padrenuestro

 

Canto: VICTÒRIA TU REGNARÀS

OH CREU TU ENS SALVARÀS

           

 

 

Oración final:

 

Seguirte, Señor,

es emprender contigo

el camino de la cruz.

Confiarse en Dios,

abandonarse en él,

ser fiel hasta en lo más difícil.

 

 

Seguirte, Señor,

es aprender a caminar

al lado de María

la senda que vos marcaste.

Es descubrir

que todo en la vida puede ser

fuente de amor,

aún los problemas y caídas,

si sabemos mirarlo todo

con ojos de esperanza.

 

Señor, me pongo en tu presencia.

Aquí estoy para emprender contigo

el camino que conduce al Reino.

Ayúdame a recorrerlo

sirviendo y dando lo mejor de mi vida

por los demás.

 

 

Como Tú lo hiciste.

 

Que así sea, Señor de la Vida.