CELEBRACIÓN COMUNITARIA DEL

SACRAMENTO DE LA RECONCILIACIÓN

(A partir de diversos materiales de la Parroquia de San Vicente mártir de Bilabao)

 

CANTO DE ENTRADA: Perdona a tu pueblo, versión moderna

 

+En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

 

 Hermanas y hermanos: nuestro recorrido cuaresmal, en el camino hacia la Pascua, va cumpliéndose, o (está llegando a su término). Pero, antes de que finalice, necesitamos reforzar nuestra experiencia de conversión celebrando el perdón que nos llega de Dios y de los hermanos. 

            Hoy vamos a reconocer nuestra realidad pecadora, limitada, débil. Pero también vamos a recordar, con fe, a Jesús en la cruz, y, vamos a pedirle la gracia de la conversión.

Sólo Él nos puede perdonar como perdona Dios. Sólo Él puede crear en nosotros un corazón nuevo con el que celebrar la Pascua en espíritu y verdad.

  

ORACIÓN COLECTA 

 

Señor, que eres justo y clemente con quienes te invocan.

Tú conoces nuestros pecados y nuestras injusticias;

Tú sabes también la disposición que tenemos para cambiar,

pues conoces nuestros buenos deseos.

Escucha nuestra oración y danos la gracia de volver a Ti,

por medio de una conversión y reconciliación sinceras.  

Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo, 

en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios por los siglos de los siglos.

 

 PROCLAMACIÓN DE LA PALABRA

 

 Monición a la primera Lectura. Rm 12,9-21

San Pablo exhorta a los cristianos a la lucha y al esfuerzo por el bien como forma de superar el mal. El bien al que San Pablo invita es incompatible con el odio, la venganza, el rencor, la enemistad y se llama paz, acogida, tolerancia, comprensión. Escuchemos con atención.

 

Lectura  de la carta de l’Apòstol Sant Pau als cristians de Roma

Germans: Que l'amor no sigui fingit. Fugiu del mal, abraceu-vos al bé. Estimeu-vos afectuosament com a germans, avanceu-vos a honorar-vos els uns als altres.  Esforceu-vos a ser sol·lícits. Sigueu fervents d'esperit, serviu el Senyor. Que l'esperança us ompli d'alegria. Sigueu pacients en la tribulació, constants en l'oració. Feu-vos solidaris de les necessitats del poble sant. Practiqueu amb deler l'hospitalitat.

Beneïu els qui us persegueixen. Beneïu, no maleïu. Alegreu-vos amb els qui estan alegres, ploreu amb els qui ploren. Viviu d'acord els uns amb els altres. No aspireu a grandeses, sinó poseu-vos al nivell dels humils. No us tingueu per savis. No torneu a ningú mal per mal; mireu de fer el bé a tothom. Si és possible, i fins on depengui de vosaltres, estigueu en pau amb tothom. Estimats, no us prengueu la justícia per la vostra mà; deixeu que actuï el càstig de Déu, tal com diu l'Escriptura: A mi em toca de passar comptes, jo donaré la paga, diu el Senyor. Més aviat, si el teu enemic té fam, dóna-li menjar; si té set, dóna-li beure: serà com si posessis brases sobre el seu cap. No et deixis vèncer pel mal; al contrari, venç el mal amb el bé.

Paraula de Déu

 

 

Salmo 71.   

 

                Respuesta al Salmo

                Tu Reino es Vida, Tu Reino es verdad;

                Tu reino es justicia, tu reino es paz;

                Tu reino es gracia, tu reino es amor,

                Venga a nosotros tu reino, Señor. (Bis)

· Dios mío, da tu juicio al rey,

para que gobierne a tu pueblo con justicia

y a tus humildes con rectitud.

 

· Que venga la paz al pueblo desde los montes,

y la justicia desde las colinas;

que defienda a los humildes,

que salve a los pobres.

 

· Que su reinado dure como el sol,

como la luna de edad en edad.

Que florezca en sus días la justicia,

y haya prosperidad mientras alumbre la luna.

Que se postren ante él todos los reyes,

y lo sirvan todas las naciones.

 

· Porque él librará al pobre que suplica,

al humilde que no tiene defensor;

tendrá piedad del pobre desvalido,

y salvará la vida de los pobres.

Los librará de la violencia y la opresión,

pues sus vidas valen mucho para él.

 

Monición al Evangelio.  Lc, 6, 27-28-31-38

 Quien no perdona no ama y no tiene capacidad de ser perdonado ni experimentar al amor de Dios. La paz de Cristo está inspirada por su amor hasta la muerte. La experiencia del perdón de Dios nos impulsa a considerar el amor y la paz más grandes, más fuertes y más eficaces que el odio y el egoísmo. Cantemos al amor que es Cristo mismo y se manifiesta en el perdón.

 

Canto antes del Evangelio:

Tu palabra me da vida confío en Ti Señor

            Tu palabra es eterna, en ella esperaré.

 

Lectura del Santo Evangelio según San Lucas. 

En aquel tiempo Jesús dijo: Amad a vuestros enemigos y portaos bien con los que os odian.

Bendecid a los que os maldicen y orad por los que os injurian. Portaos con los demás como queréis que los demás se porten con vosotros. Porque si solamente amáis a los que os aman, ¿cuál es vuestro mérito? ¡También los malos aman a los que les aman a ellos! Y si solamente os portáis bien con quienes se portan bien con vosotros, ¿cuál es vuestro mérito? ¡Esto también lo hacen los malos!.

Vosotros, por el contrario, amad a vuestros enemigos, portaos siempre bien y prestad sin esperar nada a cambio. De este modo tendréis una gran recompensa y seréis hijos del Dios Altísimo, que es bondadoso incluso con los desagradecidos y los malos. Sed compasivos, como también vuestro Padre es compasivo.

No juzguéis a nadie, y tampoco Dios os juzgará a vosotros. No condenéis a nadie, y tampoco Dios os condenara a vosotros. Perdonad, y Dios os perdonara. Dad, y Dios os dará: él llenara hasta los bordes vuestra bolsa. Os medirá con la misma medida con que vosotros midáis a los demás.

Palabra del Señor.

 

HOMILÍA

 

EXAMEN DE CONCIENCIA

 

[El texto que viene a continuación es puramente orientativo.]

 

Celebrante:

  Queremos ahora revisar nuestra vida, renovar nuestra justicia y pedir perdón, celebrando así la misericordia de Dios.

  Siempre, al rezar el “YO CONFIESO” pedimos perdón diciendo: “PORQUE HE PECADO MUCHO DE PENSAMIENTO, PALABRA, OBRA Y OMISIÓN”, pero quizá nunca nos detenemos un poco a pensar en lo que estamos diciendo.

 

He pecado mucho de pensamiento

  ·        Nuestra mente siempre está trabajando, pero depende de nosotros si tenemos pensamientos creativos u ociosos...

·        ¿Cuántas veces pensamos una cosa pero decimos o hacemos otra...?

·        ¿Cuántas veces, con el pensamiento, ofendemos a Dios y al prójimo, aunque externamente no aparentemos nada...?

·        ¿Cuántas veces juzgamos mal al prójimo pobre, indigente, inmigrante, excluido?

·        ¿Cuántas veces perdemos el tiempo por estar pensando en tantas cosas que no nos llevan a nada bueno, sino que por el contrario, nos incitan al mal...?

  Por eso, pensemos en silencio para sentir verdadero arrepentimiento y poder decir con todo el corazón:

 

 [Silencio de reflexión...]

   

He pecado mucho de palabra

·        Pensemos en las malas palabras, dichas, sobre todo, con coraje y odio, con el fin de insultar o herir a los demás...

·        Pensemos en las críticas, las murmuraciones y el juicio destructivo que hacemos de nuestro prójimo...

·        Pensemos en las veces que nos rebelamos contra Dios y hablamos mal de Él, o incluso llegamos a blasfemar...

·        Pensemos en tantas conversaciones inútiles…

·        Pensemos en las mentiras y en las excusas que inventamos…

  En fin, pensemos en silencio en todo lo que pecamos a través de nuestras palabras, para sentir verdadero arrepentimiento y decir con todo el corazón:

 

 [Silencio de reflexión...]

 

  He pecado mucho de obra

  Todas nuestras obras que van en contra del amor a Dios, y del amor y la justicia al prójimo, son los pecados que tenemos que reconocer, para arrepentirnos.

 

·        Las envidias y los egoísmos...

·        El rencor y la venganza...

·        El no cumplir con nuestras obligaciones como esposos, padres, hijos o hermanos...

·        Las infidelidades a los compromisos propios del estado de vida…

·        El no querer trabajar o estudiar o hacerlo a medias...

·        El no cumplir con nuestras obligaciones como ciudadanos, no ejerciendo nuestros derechos ni buscando verdaderamente el bien común...

·        El no cumplir nuestras obligaciones como cristianos y cristianas…

·        En fin, todas nuestras obras contra la justicia, contra la caridad, contra la castidad...

·        Tantas y tantas cosas que hacemos y ofenden a Dios y a nuestros hermanos...

  Por eso, entremos en nuestra conciencia, revisemos nuestras actitudes y nuestros hechos, para arrepentirnos y decir con todo el corazón:

 

 [Silencio de reflexión...]

 

  He pecado mucho de omisión

  “Yo no mato, ni robo, ni le hago mal a nadie...” solemos decir. Pero debemos también preguntarnos: “Y el bien que pude haber hecho... ¿por qué no lo hice?”.

 

·        Esa palabra de aliento que no dije...

·        Ese consejo que no di por vergüenza o por miedo...

·        Esa vez que me callé y no defendí a alguien ante una situación de injusticia...

·        Esas veces que no quise comprender a los demás, ni escucharlos, ni ayudarlos...

·        Esas buenas obras que dejé de hacer por comodidad...

·        Ese buen ejemplo que no di...

·        Todas esas veces que “pude” pero “no quise”...

  Pensemos, pues, muy en serio, en todo el bien que hemos dejado de hacer, pues ese es el grave pecado de OMISIÓN...  Sintamos un verdadero arrepentimiento y digamos con todo nuestro corazón:

 

[Silencio de reflexión…]

 

[Se invita a todos a ponerse de pie]

 

CONFESIÓN GENERAL

 

 

Celebrante:

Antes de pedir perdón de forma individual por nuestros pecados personales, pidamos ahora comunitariamente, como asamblea cristiana perdón a Dios

 

 INVOCACIONES

 

Lector/a:

 

Perdona, Señor,  nuestros egoísmos y danos un corazón nuevo.

R/ Senyor tingueu pietat

 

Perdona, Señor, nuestra insolidaridad y haznos crecer en la caridad.

R/ Crist, tingueu pietat

 

Perdona, Señor,  nuestras violencias y llénanos de tu paz.

R/ Senyor tingueu pietat

 

( Pausa)

 

Perdona, Señor,  nuestros desánimos y haznos crecer en la esperanza.

R/ Senyor tingueu pietat

 

Perdona, Señor,  nuestras pasividades y danos la fuerza de tu Espíritu.

R/ Crist tingueu pietat

 

Perdona, Señor,  nuestros pecados y haznos resucitar a una vida nueva.

R/ Senyor tingueu pietat

 

 PADRE NUESTRO

 

Sac.:    Oremos como el mismo Jesús nos ha enseñado: 

Padre nuestro…

 

CONFESIÓN Y ABSOLUCIÓN INDIVIDUAL

   

 ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO Y BENDICIÓN

  El Señor esté con vosotros.

  R/ Y con tu espíritu.

   

Señor, que tu pueblo reciba los frutos

de tu generosa bendición

para que, libre de todo pecado,

logre alcanzar los bienes que desea.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

  R/ Amén.

 

Y que la bendición de Dios todopoderoso,

Padre, Hijo y Espíritu Santo,

descienda sobre vosotros

y os acompañe siempre.

 

Canto Final: Victòria tu regnaràs, (català)

 

 El Señor ha perdonado vuestros pecados. Podéis ir en paz.