AYER

 

Si indagamos un poco en la historía del pueblo, nos surgen opiniones contrastadas...Pensamos en sus orígenes...y vemos que la casa de "la" tía Fortunata la repararon en el mil cuatrocientos y pico....pero entonces ¿Es cierto que sólo tenemos 200 años de entidad como pueblo en sí?

.

Nuestros ancianos, casi centenarios (y los que ya murieron también con esa edad) pasean por las calles y caminos y nos recuerdan hechos que han forjado la historia del pueblo. Nos comentan que hace años, en el Molino vivía gente, que Los Morenitos vivían en el Valle, pero mi padre ya los conoció sin nadie...solo retazos de historias, perdidas para siempre, en la memoria de los viejos.

Parte de su historía, también la podemos encontrar en las costumbres y tradiciones: fiestas de La Trinidad y San Roque, carnaval, día del Judas, echar novios, día de la matanza, día del Corpus...

1. Día de San Roque. El 16 de Agosto, se celebra todavía, la festividad de San Roque, patrón de los apestados; se saca al santo en procesión hasta la ermita y hay verbena por la noche... Sólo los gaiteros (un batería, una trompeta y un saxo) han dejado paso al grupo con su teclado eléctrico. El día anterior también celebramos el día de la virgen

2. Día de la Trinidad.- Se está intentando recuperar esta tridicional fiesta fechada 21 días después de la Ascensión. En ella tres doncellas (tres mozas del pueblo) portan un cesto en la cabeza y van acompañadas por el mozo del ramo. Después de la misa se juegan con carreras de parejas con pies atados, los roscos que el mozo porta en su ramo.

3. El día de pascua de Resurección celebramos el Judas; la noche anterior se hace un Judas con unos pantalones viejos, un jersey y un talego que se rellenan de paja... Al talego se le pinta los ojos, la boca, la nariz y el bigote. Al día siguiente se pasea al Judas, por todas las casas para pedir dinero para la merienda de la tarde... y al finalizar el día... el Judas acaba ahorcado de la campana mayor.

4. Cuarenta y tres días antes de Semana Santa celebramos el Carnaval.- Muy tempranito cada chico o chica traía al punto de reunión (casi siempre un pajar) todas las ropas viejas que podía conseguir...Todos acababan disfrazados con ropas viejas completando el disfraz con pinturas, bolsos y adornos... Siempre había una maestra, un cura, la pareja de novios, la vieja...y comenzaba el peregrinaje por las calles instando a la generosidad de los vecinos para poder realizar la merienda o la comida.

5. A finales de año los mozos y mozas del pueblo, se reunían en el Ayuntamiento o en la escuela y se hacía el sorteo anual de novios por un año, si faltaban chicos se podía recurrir al campanillo.... si eran chicas a la campana grande o a la pequeña... Siempre se hacían trampas... y ha habido casos de algunos de esos novios, que acabaron en boda

6. El día de Corpus además de estrenar una prenda, también se celebraba con una caldereta de cordero a la que estaban invitados todos los vecinos del pueblo..

Pero la historía más cercana es la que hemos vivido nosotros mismos en ese acúmulo de recuerdos que ahora mismo se amontonan en mi mente.

Nuestras vidas estaban centradas en aquiellos valles. No necesitábamos más, sólo algunas veces íbamos a la capital a la boda de algún familiar o al oculista, como fue mi caso y por que era una miopia demasiado descarada.

Nuestra economía estaba basada en la ganadería de ovejas, de las que vendíamos la lana y los corderos y de la crianza de algunos cerdos. También eramos cerealistastas y manteniamos algunas huertas para nuestro consumo: patatas, berzas, ajos, cebollas.... cerca de las charcas de regadío de las que, pacientemente teníamos que coger vez para poder regar. Una vez al año, casi siempre por noviembre... se celebraba en cada casa el día de la matanza que duraba dos días; matábamos uno o dos cerdos y una oveja, les limpiabamos la piel y las tripas, los troceábamos y esos días se comía sopa de hígado (sopas de ajo con hígado asado machacado) y chomarro, trozo de careta asada con salsa de ajo y perejil. Después de comer el primer día se hacían las morcillas con sangre del cerdo, arroz hervido, pasas y pan. Esa masa se echaba a la tripa limpia y se cocía. Por la noche cenábamos buñuelos de sesos, y escuchábamos a la abuela o al abuelo contarnos cuentos e historias, mientras los adultos hacían los chorizos... Y luego venía lo mejor, esa noche dormíamos todas las niñas juntas en la misma cama. Al día siguiente continuaban las labores: preparado de lomos, salado de tocinos....¡Aún recuerdo y tirito de frío, cuando cuidaba los jamones para que se lavaran en el río! Nunca en mi vida he deseado que asomara el sol entre las nubes con tantas ganas... Pero con esa carne comíamos todo el año..

A finales de Agosto nuestros padres nos llevaban a la feria del ganado a San Pedro, íbamos a lomos de una caballería, y unos metros antes de llegar, teníamos que ir al servicio... que siempre estaba detras de una loma....Pero como de pronto se ampliaba nuestro mundo, tanta gente, tantos animales... y sobretodo cuantos juguetes y chucherías....¿Qué habrá sido de nuestras sisetas? Aquellas muñecas de cartón, tan bonitas, que vendía "el" Siso..

Entre las tareas más gratas que recuerdo, mi preferida, era la de lavar la ropa en el lavadero; esos días luminosos de primavera... escuchar los comentarios de las mujeres y sobretodo el poder chapotear en el agua...

Como no teníamos agua corriente teníamos que traerla a casa con cubos, cántaros y botijos...No era estraño ver a una mujer con un cántaro sobre la cabeza sostenido sólo por un rodete y llevándo dos cubos con su marco de madera.

También había que hacerles la comida a los cochinos; en un caldero se hervía agua con berzas y patatas...¡era una comida apetitosa, hasta a mi me daban ganas de comérmela!

Cada ciertos años, todo el pueblo iba a limpiar la dehesa de maleza y de paso a traer leña...Se veían las caballerías cargadas de ramas desde muy de mañana y al olor del frescor del amanecer se unía el olor a madera cortada...

Una vez se declaró fuego en un prado cercano a la era..¡qué prisas! y que pronto se organizaron... formamos una cadena humana desde la fuente para poder apagarlo...Y después el olor a quemado invadía el espiritu de los moradores del pueblo que se acusaban unos a otros de haberlo provocado.

En cuanto llegaba Junio se iniciaba la siega a hoz...(hubo veranos que se segaba y había heladas, hasta una vez recuerdo que cayeron copos de nieve, pero cuando aprieta el calor...es un calor de chícharras seco, que te seca no sólo la garganta si no hasta el blanco de los ojos.. Y por la tarde... ¡tormenta!.Después de la siega, se acarreaban las gavillas y se apilaban formando torres llamadas Cimas; luego se trillaba la mies... ¡qué gozada poder disfrutar del trillo en las parvas y atizar a las caballerías para que corrieran, y al mediodía y al atardecer ..llevarlas a beber agua al pilón!.. Mi padre me decía:" no montes a las caballerías que están cansadas", "no les hagas correr"....¡no que va, me faltaba tiempo, el que trascurría hata llegar a la esquina!. Por las tardes se aventaba, es decir se separaba el grano de la paja, se utilizaban las horcas y las palas de madera y se echaba el montón hacía arriba para que el viento se llevara la paja (que pesa menos) y la amontonara lejos del grano. Al atardecer se llenan las talegas de grano y se acarrean hasta los graneros (los niños nos encargábamos de cuidar las talegas). También se acarrea la paja y los niños disfrutamos como locos, pues nos toca pisar la paja descalzos, para que se oprima..¡como picaba la paja de la avena!. Nos pasábamos todo el verano con las calles regadas de pajas por todos los rincones, pajitas menudas y diminutas que simijaban nieve.

 

Correo: matasejun@terra.es

 

COLECCIÓN DE FOTOS ANTIGUAS

Volver