Ir a:

La casa de Hermandad

18 de Diciembre del 2001

Ya es una realidad. Desde que en Septiembre de 1999 fueron demolidas las antiguas dependencias (sala Capitular, mayordomía, despacho parroquial y patio exterior) hasta Junio del presente año, en que nos fueron entregadas las nuevas dependencias, ha transcurrido un tiempo, unas veces lleno de alegrías y otras de tristezas. ¿Es el pago que exige una obra de la envergadura como la de esta Casa de Hermandad? Puede que sí, puede que no. Pero lo que sí es cierto es que hermanos de nuestra Corporación, con el afán de ver en pie esta obra, emplearon muchas horas y días de su vida para que estuviera conclusa en su tiempo marcado. Nos estamos refiriendo a hermanos, personas, que están en memoria de muchos de los que convivimos con ellos. Sus méritos no hay quien los ponga en duda.

Pero la vida de la Hermandad ha de seguir, sigue y esta Junta de Gobierno, desde que, por instrucción de la Autoridad Eclesiástica así lo decretara, tomó como primera bandera, como objetivo prioritario de su mandato, la liquidación total del fortísimo endeudamiento contraído y relacionado con la amortización de nuestra nueva Casa de Hermandad, así como la liquidación de partidas económicas con la dirección técnica de la obra y la empresa constructora. Gracias a Dios, esta losa, que nos pesaba de forma abrumadora, ya está totalmente liquidada. Gracias a la administración llevada a cabo por esta Junta de Gobierno, los plazos de amortización están siendo saldado en tiempo y forma. Resta solo por liquidar una partida de unas ochocientas mil pesetas, de esta cuenta de amortización, por disponibilidades realizadas y que, con toda seguridad será cancelada a lo largo del presente ejercicio.

Como bien sabéis. nuestra nueva Casa de Hermandad, construida sobre solar de nuestra propiedad, con cesión en usufructo de un espacio del mismo para Casa Parroquial, consta de dos módulos bien definidos que, junto con salones de exposiciones en plantas baja (salón del paso del Señor y la sala Capitular Antigua) y planta alta (salón de exposiciones del manto de la Santísima Virgen) forman un todo que permitirá un desarrollo armónico, tanto en el orden administrativo como el propio de labores de priostía y el convivencial tan necesario en la corporación como la nuestra.

El primer módulo, situado a nivel del Paseo de Nuestra Señora de la O, en la margen derecha del río Guadalquivir, donde se ubica la fachada de la casa, consta de amplio Salón Multiuso, espacio reservado para bar, aseos y amplio almacén/taller de Priostía, y pequeñas alacenas en bajos de las escaleras de la Casa de Hermandad y Parroquial, campeando sobre la puerta principal el escudo simple de la Corporación, donación de un conocido hermano nuestro por su generosidad. En la primera planta de dicho módulo se encuentra ubicados los despachos para Secretaría y Mayordomía, y un pequeño despacho que está haciendo las veces de recibidor, para atender visitas tanto del Hermano Mayor como de cualquier diputación de la Junta de Gobierno, así como aseos para caballeros y señoras.  

La comunicación, tanto a la planta superior antes citada como a la planta baja del módulo interior, situado a un nivel superior del primer módulo, se hace por medio de amplia escalera que nos lleva al mismo nivel de la Sala Capitular Antigua y el Templo. En su planta baja se encuentra dos nuevas dependencias: una sala de reuniones, donde al mismo tiempo desarrollan su labor las diputaciones de Formación, Caridad, Juventud y Promoción Sacramental y Cultos; y otra de mayor amplitud, que está teniendo uso como sala de reuniones y también la futura ubicación en ella de la proyectada biblioteca.

Por medio de la escalera antes citada, nos dirigimos a la planta superior de este módulo interior, que a lo largo de la edificación se separa del módulo exterior por medio de un hueco de luz. En esta planta superior se encuentra la nueva Sala Capitular, de similares dimensiones que la antigua derribada. El pasillo que da acceso a esta Sala Capitular desemboca en el Salón de Exposiciones con las vitrinas para el manto de salida de la Santísima Virgen y enseres procesionales que, con la eliminación de la antigua escalera de acceso al mismo, ha ganado en amplitud.

En la zona de la Antigua Sala Capitular, contigua al Templo, el espacio que ocupaba la antigua escalera de acceso al Salón Alto de Exposiciones, ha sido acondicionado para guardar el artilugio para el manejo de las Imágenes y la creación de un pequeño almacenillo para el uso diario del Capiller. De igual forma, el lugar en que en un tiempo estuvo la Secretaría, situado anexo al Salón del Paso del Señor, junto con un pequeño servicio, han sido eliminado, creándose en dicho espacio un pequeño almacén, que ha permitido desahogar zonas como el coro alto y planta baja de la torre.

Las hermanas, nuestras cofradas, han confeccionado la totalidad de lo visillos y cortinas de la Casa, que son muchos, para las ventanas de esta nueva Casa. Para vuestra información, están confeccionando ropas para nuestras dos Titulares, la de Gloria y la Dolorosa. Mil gracias a ellas.

Gracias a la generosísima aportación de un hermano, se ha procedido al amueblado de prácticamente todos los despachos y salas (mayordomía, secretaría, recibidor, salida. sala de reuniones y Sala Capitular) corriendo por cuenta de las arcas de la Hermandad el amueblado (mesas y sillas) del Salón Multiusos y sala de reuniones. La generosa aportación de este hermano nuestro nunca sabremos como pagarla. Lo que sí es seguro es que lo tendrán en cuenta nuestros Amantísimos Titulares.

La iluminación de la Casa, no incluida en el proyecto de ejecución de la obra, corrió por cuentas de la Hermandad, guardando similitud con la instalación realizada para la Casa Parroquial.

Dada la extensísima  y rica documentación que posee la Hermandad (a pesar de lo perdido en riadas e inundaciones), se está procediendo a una clasificación inicial de la misma, lo que nos va a obligar a depositarla en un lugar de nuestras nuevas dependencias, aún por determinar.

Esta es en síntesis la nueva Casa de la Hermandad de la O. Todo muy bonito, muy nuevo. Pero ha de tener su uso. Parte de ella ya lo tiene, con las labores propias administrativas y de las correspondientes diputaciones y priostías. Pero hay otra parte que has de llenarla tu, hermano y hermana de la O, seas pequeño, joven o mayor. Esta Casa, con el gran desembolso económico que estamos soportando todos, es para uso de todos los cofrades y cofradas de la O, sin excepción. Vuestra presencia es la que le va dar vida a la misma. Los cultos del Solemne Triduo a la Santísima Virgen de La O se cerrarán con la bendición de esta Casa de Hermandad por parte de nuestro Pastor, el Excmo. y Rvdmo. Señor Arzobispo de Sevilla. A ese gran e histórico acto para la longeva y fructífera vida de nuestra Hermandad, no es que estés invitado, sino que has de estar presente como testigo fehaciente de tan destacado hito para nuestra Archicofradía sacramental. Todo ello, para la Mayor Gloria de Dios.

Carmelo Martín Cartaya

Fachada

Para entrar en la Web oficial, pulsa el escudo de la Hermandad de la O.