Bien al mediodía, o bien antes de
la cena, es costumbre en Úbeda juntarse durante un rato para
tomar unos "chatos" de vino (unas copas de vino), o
bien unos "biscuter", que así se llaman a menudo a los
botellines de cerveza. De esta forma se pasan unos minutos, o
unas horas, en amena charla
con los amigos o con la familia, a la vez que se degusta una de
las muchas tapas que ofrecen los distintos bares de la ciudad.
¡Ah!... Y sin incrementar el precio de la bebida.
Ya desde que eras un "anjalico" e ibas acompañando a tus padres a sus bares preferidos y te ponías en la barra el primero, delante de ellos, con la boca pegada el mostrador y sujetándote con ambas manos a su extremo para poder así, mientras tu padre cogía su "chisque" para encender un cigarrillo, comerte la mayor cantidad posible de la ración que habían puesto (ahora que soy padre veo lo absurdo de la prisa que yo tenía en comer, cuando, al igual que mi padre hacía, ahora yo dejo que mis hijos se coman toda la cantidad que les apetezca. Curiosamente, también a ellos les acucia esa prisa por "devorar" las raciones; la misma que a mí me invadía.). Más tarde, y en mis primeros momentos de "tapeo" con los amigos recuerdo cómo todos los "zangalitrones" buscábamos los bares en los que la tapa era mayor, para ir allí a sentarnos durante un buen rato, tomando unas cervezas y terminando, generalmente, ya cenados.
De "mocico", seguíamos la misma costumbre, alternándola con paseos por la ciudad y terminando con algún cosilla más fuerte en algún pub. Si con el tiempo te casabas, seguro que ese placer del tapeo lo transmitirías a tus chiquillos. Para los que no se casan y optan por quedarse "mocicos viejos" (voluntariamente o no), el tapeo sigue siendo un ritual que se repite día a día, en un afán de alternar con los amigos y abonar su amistad.
Sitios para tapear hay muchísimos en Úbeda, cada uno con unas características de servicio y cocina propias. Si tuviese que elegir algunos de ellos, me inclinaría por... (¿ah! y que conste que voy a hacer publicidad gratuita, dando a conocer estos barecillos, y sin cobrar yo ni un solo duro, digo céntimo!! ja, ja....)
| Zoraida |
Para llegar hay que situarse frente al Hospital de Santiago. Justo detrás de nosotros, a la izquierda, baja una calle (Avda. de la Constitución). Tomarla, y a unos 50 mts., hay a la derecha una pequeña callecita en forma de " L". Justo frente a nosotros nos lo encontraremos, pegado al rincón. Aquí, como curiosidad, tienen puestos carteles donde indican que las tapas no se pueden elegir, sino que salen por orden de cocina. No importa. Todas están para "hacerles palmas". A mí me encantan el revuelto de patatas a lo pobre y las bombas.
| Zaita |
Está justo al lado del anterior. También, como él, pequeñito y acogedor. Cualquier cosa que pidamos está buenísima: unas migas, un pincho,... Eso sí, en ambos hay que buscar el huequecito para adentrarse pues están normalmente llenos, especialmente a la hora del tapeo del mediodía o la noche.
| Buñoleros |
Es fácil llegar a él. Situémonos en la Plaza Vieja, y dirijámonos hacia la Iglesia de la Trinidad, que está a nuestra derecha. Justo en su lateral nos encontraremos una calle que sube (C/ Trinidad). Tomándola, al llegar al final nos encontramos un cruce. Hay que seguir en línea recta. En la acera de la derecha, a unos 200 mts. está este bar (siempre tiene unas mesas puesta en la acera). Entremos y disfrutemos de unos exquisitos calamares a la romana, caseros; de unas deliciosas higadillas, crujientes; si es verano, la gente "se pirra" allí por pedir unos caracoles, por ejemplo. Y si queremos algo más suculento, hay que pedirse, sin dudarlo, una ración de solomillo (con un salsa para chuparse los dedos, y totalmente contraindicada para aquellos que quieren adelgazar, pero les encanta "el mojeteo").
| Gabino |
Para encontrarlo basta seguir la C/Corredera abajo (arranca desde la Plaza Vieja, y continúa hacia la derecha, lineal a los portalillos). Al final de esta calle nos encontraremos con el Mercado de Abastos (a la izquierda). Hemos de continuar recto, por la "Cruz de Hierro". Es una cuesta empedrada. A pocos metros, a la derecha, se encuntra este mesón. Se acomoda en los recovecos de un antiguo refugio. Llama la atención los techos bajos de piedra (que son los del refugio), y el tipismo con que está decorado. Aquí podemos pedir multitud de diferentes tapas, todas sabrosas. Pero si vamos de raciones, nos ofrecerán la típica comida de Úbeda: morcilla en caldera, picadillo de chorizo, etc. y cómo no, el lomo de orza.
| Don Pepe´s |
Está algo apartado del Casco Histótico. Deberemos rodear hacia arriba el Hospital de Santiago, seguir hacia la derecha en dirección al Ambulatorio, y justo cuando lo pasemos hemos de tomar la calle de la izquierda que está frente a los jardines del Instituto de Educación Secundaria. Desde ahí, y a unos 300 mts. en la acera de la derecha, nos lo encontraremos. Un lugar agradable, bien decorado, y con sabrosas tapas de plancha. Como ración, hay que pedirse el Solomillo con gambas.
| Agustín |
Es este un local nada típico. Es de los miles de bares que nos podemos encontrar en cualquier ciudad. Ahora bien, sí es diferente en una cosa: las enormes tapas que te colocan al lado de la consumición que tomes. Croisanes rellenos y roscas de jamón son de esas cosas que es obligado pedirle al camarero que te las acerque a la mesa, para así darle una buena alegría al estómago. No está situado en lugar histórico destacado alguno. Para llegar, lo más fácil es situarse frente a la Iglesia de la Trinidad, y subir la C/ Trinidad, justo en su lateral izquierdo. Al final, tomar la avenida que aparece a nuestra derecha y seguirla hasta que encontremos el semáforo del cruce de la "venta de Juanillo". En él, bajamos por la derecha y a poco metros, en la acera de la izquierda nos lo encontraremos.
Por cierto, os diré que mi idea es hacer de ésta, una página abierta. Por ello, espero recibir vuestros correos en los que me contéis vuestras experiencias con el tapeo por Úbeda (bares, tapas, situación,...), como viajeros por ella. Me servirá para mejorar esta página y hacerla más al gusto de todos los que visitáis esta ciudad. ¿Vale?
Gracias por adelantado. |
Decir solamente que esta paginilla es a iniciativa de una compañera de trabajo llamada Chelo, que tuvo la buena idea de dar otra visión de la ciudad, a la que podríamos llamar "la ruta del tapeo".