Desde luego ir a una ciudad que desconocemos es toda una aventura que seguro recordaremos. Descubrir sus sitios con encanto, sus rincones más acogedores, sus principales obras artísticas, ...
Pero también puede ocurrir que tras marcharnos de ella, y en una charla con algún conocido nos demos cuenta de que había un lugar digno de ver y que, sin saber cómo, nos perdimos.
Recuerdo cuando me decidí a viajar a Cáceres. Iba, por desgracia, con poco tiempo disponible. Fue de agradecer la ayuda que me prestó Pilar, una buena amiga, cacereña de pura cepa. Me facilitó distintos itinerarios a realizar por la ciudad extremeña, lugares a visitar, dónde comprar productos artesanales y un sinfin de cosas que ya ni me acuerdo. Realmente me sirvió su trabajo para hacerme más fácil la visita a esa ciudad, que por cierto tanto me recordó a Úbeda.
Aquí no pretendo llegar a tanto; simplemente deciros un par de rutas que os puedan servir para pasear por Úbeda, en el caso de que vayáis con el tiempo de visita algo ajustado. Eso sí, sabed que, a buen seguro, ya buscaréis otra ocasión en la que dispongáis de más tiempo para volver a Úbeda, ciudad del Renacimiento, ciudad de Semana Santa.
Tres son las rutas que os propongo: la primera por el Casco Nuevo de la ciudad, la segunda por el Casco Antiguo, y la última: mi ruta.
El punto de partida será el mismo: la Plaza Vieja.