Lomo de cerdo, refrito en la sartén, y puesto a conservar en aceite de oliva. No apto para vegetarianos, lo reconozco. Pero es que está tan rico...
Típico de Úbeda es conservar en aceite de oliva, no sólo el lomo, sino también los chorizos, o la morcilla, y como no, el queso. Colocábamos varias orzas con aceite, en la habitación más oscura de la casa, la que estaba en la planta baja y sin ninguna ventana a la calle o al corral. Después mi madre freía muchos chorizos y los colocaba en la orza de los chorizos. Hacíamos lo mismo con la morcilla "en tripa". Y con el lomo. También, salábamos jamones que días antes habíamos comprado crudos, y los colocábamos en la buhardilla, dejando las ventanas abiertas para que se oreasen suficientemente. O colgábamos melones con "bragueros" en el pasillo de la cocina. Sobre todo melones rugosos que aguantaban hasta la Navidad, para en esa fecha abrirlos y comprobar cómo se habían mantenido y mejorado su paladar. Todo ello nos permitía tener una buena reserva de embutidos y demás alimentos, algunos de los cuales parecían casi ambrosías cuando los sacabas de la orza para comérterlos con pan, o refritillos en aceite.