RADIO
cosas curiosas sobre la
radio
4. EL DEBATE
Introducción
Los debates radiofónicos
son los más tradicionales que luego pasaron a la televisión
con el popular programa La Clave de Jose Luis Balbín. Se diferencian
de las tertulias en que los temas son tratados con más profundidad
y el moderador no participa como un invitado más con sus opiniones.
Por supuesto no se parece en nada a lo que mucha gente podría llamar
hoy debate que son esos Talk-shows donde se añaden sorprendentes
actuaciones y una orquestilla que refuercen el efecto de jolgorio necesario
para crear en el fondo espectáculo. De ahí el término,
procedente de los americanos que ya inventaron antes este tipo de espacios
"Talk" (en inglés hablar) y , "Show" (espectáculo). Sin embargo,
a lo que yo llamo debate, por lo menos lo que yo entiendo que debe ser
un debate, es una discusión lo más amena y respetuosa posible
donde varios invitados, normalmente entendidos en la materia en forma de
docentes, directores o cualquier otro título que los acredite de
su sabiduría, puedan contraponer opiniones sobre un tema de interés
público.
Una vez más, al igual
que la entrevista, son los invitados las estrellas. Por tanto, el moderador
se limitará a presentarles y después estará completamente
ausente a nivel sonoro, salvo cuando varias personas intervengan al mismo
tiempo y no se oiga nada, haya una conversación muy acalorada o
se hablen de cosas que poco tengan que ver con el tema planteado. La radio,
al carecer de imagen puede más fácilmente que la televisión
dar la impresión de gran cantidad de personas en cuanto se junten
tres a hablar, así un número entre cuatro y seis está
muy bien para llevar a cabo tu primer debate.
Haciendo un debate
Uno de los debates realizados
en directo por mí en Radio Complutense trató precisamente
sobre Internet en relación con la polémica suscitada por
la exigencia o no de una tarifa plana. En todo debate hay una parte muy
tediosa que, normalmente lo suele llevar un equipo a parte, que se llama
producción, Ya hemos hablado de esta función en cine como
la encargada de llevar las cuentas de lo que cuesta un determinado espacio
o la película. También se da en Televisión. En radio,
y especialmente en un debate, producción es también el conjunto
de personas que tiene que dedicarse a telefonear a cada uno de los invitados
que consideran que puedan estar capacitados para enfrentarse ante un debate
público junto a otros que tendrán intereses opuestos. En
este caso se trata de un debate entre empresas y consumidores. Empezando
por el primer bloque todas las empresas tienen unos gabinetes de prensa
o de relaciones públicas diseñadas precisamente para afrontar
cualquier situación cara a los medios en las que su imagen pueda
verse implicada. Y en cuanto al segundo bloque, como estamos hablando de
aspectos relacionados con el consumo de un servicio como Internet, podemos
llamar a alguna asociación creada para tal efecto como lo es por
ejemplo la Asociación de Usuarios de Internet. Como un recurso nunca
despreciable para añadir un punto de vista diferente y que no se
bipolarice el debate, no está nunca de más invitar a un sociólogo
puesto que Internet también es, ante todo, un fenómeno social.
Después de haber llamado,
el siguiente paso será recibirlos. Se reciben el día de la
emisión en un sitio concreto, en este caso en la entrada del Instituto
de la Comunicación Radiofónica en Ciencias de la Información.
Tu equipo, si es bueno, te ayudará a tratarlos como unos reyes y
a continuación presentarás al coordinador/a o director/a
de programación. Lo de tratarlos como reyes no es vallada ya que
estás representando a tu emisora, tu empresa. Cómo hayan
quedado de contentos afectará directamente a su imagen corporativa.
Tal y como se llevó
a cabo el 26 de Noviembre de 1998 los contertulios entran en el estudio
mientras se ponen algunas cuñas publicitarias y comienza el debate.
Todo debate se compone básicamente
de tres partes: la presentación, el reportaje, el debate en sí
y la despedida.
En la presentación,
como ya estarás acostumbrado a ver, se introduce el tema del que
se va a debatir y a cada invitado, con el que ya habrás acordado
antes cómo quieren que los presentes.
En el reportaje no te olvides
de decir el nombre de quienes lo han confeccionado pues ellos también
han aportado su esfuerzo para redactarlo y grabarlo lo antes posible. Ese
reportaje sonará en los altavoces de los que te hemos hablado en
otro apartado, y que hay en el locutorio para estos casos. Así pueden
oírlo los invitados.
Después llega el debate
en sí. Si es el primero y estás nervioso no te fijes tanto
en lo que hablan sino en que hablen todos, dar la palabra a quien nunca
le dejan hablar y nunca intervengas cortando en seco a los contertulios
salvo cuando estén viendo que desvarían mucho. Puedes entrar
en el locutorio con un listado de preguntas y alguna información
de apoyo para darte seguridad, pero sólo de apoyo y en caso de que
haya a menudo silencio y la gente se le agote el "rollo" con facilidad.
Si ya tenemos cierta experiencia atender al contenido es imprescindible
y resultará muy profesional el hacer alguna pregunta que creamos
que pueda resultar de interés respecto a lo que se está diciendo.
Cuando ya faltan unos diez
minutos toca el turno de las conclusiones. Haz un breve resumen y por supuesto
agradéceles su atención sin la cual el debate no hubiera
sido posible.
No hemos hecho mucha alusión
a esta cuestión, pero ni que decir tiene que nunca debes hacer nada
sin saber de qué va. Así que antes de llamar a nadie pregúntate
a ti mismo si sabes lo suficiente sobre el tema como para enfrentarte a
él y si no utiliza la prensa, revistas y otra clase de fuentes
para informarte a fondo.
Menú
principal
Menú
televisión
Menú
Sonido
Menú
radio
Menú
cortometrajes
Algo
Sobre mí