Miguel Carrasco López Alternativa: Cortegana (Huelva), 10-09-1995 |
Miguel Carrasco López nació en Huelva el 5 de Agosto de 1972. Vistió su primer traje de luces el 15 de Agosto de 1987 en Cabeza de la Vaca. Con picadores se presentó por primera vez, en la plaza de Cortegana (Huelva), el 5 de Agosto de 1989, actuando con Martín Pareja Obregón y el rejoneador Luis Domecq. Lidió novillos de Viento Verde. Unos días después, el 10 de Agosto, se presenta en Sevilla. Alterno con Juan de Félix y Juan Alfonso Bermudo y lidiaron novillos de El Torero. Estas dos son las únicas novilladas que torea esta temporada. En la siguiente temporada, la de 1990, toreó trece novilladas, repitiendo en Sevilla el 20 de Mayo y presentándose en Huelva, el 1 de Agosto, con Jesulín de Ubrique y Chamaco de compañeros. Los novillos son de Juan Pedro Domecq y logró cortarles tres orejas. En Valverde estuvo anunciado para torear el 18 de Agosto, pero no pudo hacerlo al suspenderse la novillada, por las malas condiciones que reunía la plaza portátil que ese año se había instalado, al no llegarse a un acuerdo con los administradores de la plaza de toros que existe en la ciudad. En 1991 toreó catorce novilladas y dos de ellas fueron en Sevilla, el 26 de Mayo y el 9 de Junio. El 1 de Agosto toreó en Huelva, alternando con Luis de Pauloba y Chamaco, cortando una oreja a su segundo jandilla. En 1992 solo toreó la novillada de su presentación en Madrid, el 8 de Marzo. Alternando con José Antonio Muñoz y Angel de la Rosa, matando en primer lugar el novillo llamado "Grandito", nº 22, negro, con el hierro de El Jaral de la Mira. Después de estar un par de temporadas sin torear, se anunció en los carteles de la feria de Cortegana de 1995 para tomar la alternativa. Y lo hizo el día 10 de Septiembre con una corrida de Carlos Núñez. Vistió de burdeos y oro y fue su padrino Fernando Cepeda y de testigo, Luis de Pauloba. El toro de la ceremonia se llamaba "Vinagrero", nº 66, castaño de capa y le cortó las dos orejas y al último de la corrida le cortó las dos orejas y el rabo. A pesar del éxito en la corrida de la alternativa, no se ha vestido más de luces. José Antonio Romero Domínguez |