Rey de España (1875-1885), hijo de la reina Isabel
II y del rey consorte Francisco de Asís. Desterrado en Francia a
los 11 años -tras el destronamiento de su madre por la Revolución
de 1868-, estudió en París, Viena y, por último, siguiendo
instrucciones de Antonio Cánovas del Castillo, quien quería que
conociese un país liberal y constitucional, en la Academia Militar de
Sandhurst británica, desde donde dirigió el 1 de octubre de 1874
un manifiesto por el que proponía la política de conciliación
que sería clave durante la Restauración.
En 1870, su madre abdicó en su favor. Fracasadas las diferentes
soluciones políticas del Sexenio Democrático (1868-1874),
en 1874 no parecía haber otra salida que la Restauración
borbónica. El pronunciamiento del general Martínez Campos
en Sagunto (29 de diciembre de 1874) precipitó su vuelta a España
(9 de enero de 1875).
El primer problema
de su reinado será la tercera Guerra Carlista (Ver más en: Guerras Carlistas). Se trasladó
de inmediato a los escenarios bélicos. Tras sucesivos desastres
carlistas (Olot, Valencia, Estella), Alfonso XII fue reconocido como rey
legítimo por el militar carlista Ramón Cabrera el 11 de febrero
de 1875. La Paz de Zanjón (1878) ponía fin de momento a la
guerra de Cuba. Los republicanos se mantenían inactivos. Se iniciaba
una etapa de estabilidad.
Proclamada la Constitución de 1876, el rey fue representado como
su fiel cumplidor. Un turno pacífico de partidos, ideado por Cánovas,
permitió el reparto del poder y evitaba su toma por la fuerza. Frente
al Partido Conservador, se potenció la creación del Partido
Liberal para aglutinar la fuerzas de centro izquierda y Práxedes
Mateo Sagasta pasó a ser su jefe. A partir de 1881 ambos partidos
se turnaron de manera casi matemática.
El matrimonio con su prima María de las Mercedes (1878), festejado
y recordado por la memoria popular, duró poco. Se volvió
a casar con María Cristina de Habsburgo-Lorena, archiduquesa de
Austria, de cuyo matrimonio obtuvo dos hijas, María de las Mercedes,
María Teresa y un hijo póstumo, el futuro Alfonso XIII. Enfermo
de tuberculosis desde hacía tiempo, sus obligaciones protocolarias
y sus salidas nocturnas empeoraron la enfermedad. Agravada la salud en
el otoño de 1885, se retiró al palacio de El Pardo, en las
cercanías de Madrid, donde murió.
Cánovas, preocupado por la estabilidad de la monarquía y
para evitar otro pleito dinástico, llegó con Sagasta al conocido
como Pacto de El Pardo, cediendo el gobierno a los liberales.
Puedes encontrar más información en: Enciclonet.com
Parte de la Información extraída de: Buscabiografías.com
Si te ha gustado esta
experiencia o te gustarķa comentar algo sobre ello puedes escribir a mis direcciónes de correo electrónico: xberna@teleline.es
o bién ximoberna@inicia.es;
en todo caso, gracias por tu atención.