LA  FUNDICIÓN



La Fundación de los Ferrocarriles Españoles -ó la Fundición como nosotros la llamamos-, es un organismo dependiente de Renfe, con sede en Madrid cuya misión principal es la difusión y el mantenimiento del legado histórico de nuestros ferrocarriles. Dispone de un riquísimo archivo documental de nuestra historia ferroviaria, cuyo índice de la base de datos se puede consultar en su página web; para poder, después, solicitar "a tiro hecho" fotocopias de los documentos que se necesiten. Asimismo, patrocina frecuentemente la edición de interesantes libros de contenido ferroviario y celebra frecuentes certámenes y concursos fotográficos y es la editora de la revista ferroviaria "Vía Libre".
De la Fundición dependen los 3 Museos del Ferrocarril de ancho ibérico existentes en España:

1.- Museo del Ferrocarril de Madrid. Ubicado en la antigua estación de Delicias. Bajo su marquesina se aloja una interesante colección de material vapor, diesel y eléctrico en un aceptable estado de conservación, si bien, mucho de ese material es irrecuperable para volver a rodar.
En el exterior, en uno de los andenes de la ampliación realizada, y a la intemperie, se encuentran varias unidades diesel y de vapor en un lamentable estado de conservación, prácticamente irrecuperables, víctimas de la corrosión y el vandalismo.
En una de las salas laterales del Museo hay una amplia colección de maquetas de trenes en miniatura de las que prácticamente sólo funcionan la mitad.


La 242F-009 "Confederación", la estrella del Museo de Madrid, actualmente en reparación, por iniciativa y cuenta del GIF, en los talleres de ARFM en Lleida.

2.- Museo del Ferrocarril de Vilanova i la Geltru. Ubicado en la estación de la citada localidad. En el antiguo deposito de locomotoras de vapor de la citada estación y alrededor de la placa giratoria, posee la más rica colección de locomotoras de vapor de vía ancha de España. Allí tiene su base, en perfecto estado de conservación y funcionamiento, el Tren del Centenario, la reproducción exacta que, en 1948, se construyó del primer tren que rodó por la Península Ibérica en 1848.
Sin embargo, el resto de las piezas, a pesar de que muchas de ellas se conservan aceptablemente, están todas inoperativas. Existe un notable número de piezas, algunas de las más grandes locomotoras que han circulado por España, que se encuentran a la intemperie a merced de la corrosión, más intensa aún por la ubicación geográfica de este museo.


La locomotora Mataró del Tren del Centenario, en impecable estado, sobre la placa giratoria del Museo de Vilanova. Este tren, que funciona perfectamente, no fue sacado en los festejos del 150 Aniversario al que asistieron SS.MM. Los Reyes y el Presidente de la Generalitat.


Locomotora eléctrica 7206 en el Museo de Vilanova. La serie de locomotora eléctrica más grande que jamás circuló por la red española. Observese su lamentable estado de conservación

3.- Museo del Ferrocarril de Alcázar de San Juan.  Ubicado junto a la estación de esta localidad. Se encuentra actualmente cerrado con todas sus piezas en un lamentable estado de conservación, a la intemperie y a merced de actos vandálicos. Acercarse a ese museo y ver las piezas allí depositadas constituye un espectáculo realmente desolador.


Locomotora 240-22xx pudriéndose en el abandonado Museo de Alcázar de San Juan


Coche de Madera en el mismo Museo. Sin comentarios.





Ignoramos cual es la partida presupuestaria que la Fundición tiene asignada para los museos y para la restauración de vehículos históricos, pero la realidad es que en esta última década la Fundición no ha acometido NI UNA SOLA restauración de importancia encaminada a devolver al estado de marcha alguna pieza.
Curiosamente, en estos momentos, la emblemática locomotora de vapor CONFEDERACIÓN 242F-009, perteneciente al Museo de Madrid, está siendo reparada en los talleres de ARMF en Lleida, pero por iniciativa y patrocinio del GIF (Gestor de Infraestructuras Ferroviarias), no por la Fundición.
Si la Fundición carece de un presupuesto adecuado, las responsabilidades del rápido deterioro del Patrimonio Histórico Ferroviario alcanzarían un nivel más alto, ya a nivel político, bien del Ministerio de Fomento (de quién depende Renfe) o del Ministerio de Cultura (de quién dependen los Museos Nacionales).

La Fundición, a través de los Museos, es la propietaria de casi todo el Material Histórico Ferroviario de vía ancha, incluido el que se encuentra cedido a las Asociaciones de Amigos del Ferrocarril. Algunas asociaciones son propietarias de algunas piezas aisladas adquiridas a empresas privadas ó donadas por éstas -caso de la "Escatrón" de la AZAFT.

En la actualidad, más o menos de la forma en que se va a explicar, el procedimiento que sigue RENFE cuando da de baja material de su parque es el siguiente:

En primer lugar, el material pasa a estudio de una comisión que determina si la pieza en cuestión es susceptible de ser vendida "de segunda mano" a otras administraciones ferroviarias. De hecho, actualmente mucho material se está vendiendo a administraciones ferroviarias de América Latina y de Asia.
Si el material es declarado "no susceptible de venta", pasa entonces a la Fundición que deberá determinar su pase o no a los Fondos del Museo. Si el material no supera este filtro, es directamente enviado al desguace.

Lo que pasa actualmente con el material retirado y que se declara susceptible de restauración -lo ideal sería que se conservara en estado de funcionamiento al menos una pieza de cada serie que se va dando de baja- es que, por falta de espacio en los museos, el material va quedando abandonado a la intemperie en depósitos a merced de la corrosión y el vandalismo, hasta que su estado es tan lamentable que  lo declara irrecuperable y lo manda al desguace. Notorios son los casos que frecuentemente han aparecido en la prensa sobre piezas que la Fundición envía al desguace.

La nueva política de conservación de material de la Fundición y que, además, le proporciona píngües beneficios sin mover un dedo es la siguiente:

Cuando aparece una pieza susceptible de ser conservada y restaurada, la Fundición se la ofrece a alguna de las Asociaciones de Amigos del Ferrocarril (generalmente a las más numerosas en cuanto número de socios, y por ende, las que supuestamente tienen más recursos económicos). Como todas las Asociaciones son radicalmente contrarias a todo lo que suponga desguace de material y pérdida de alguna serie para siempre; y bajo la amenaza de que si ninguna Asociación acepta la pieza, ésta acabará bajo el soplete, casi siempre hay alguna Asociación que termina aceptándola.

Hasta aquí, todo bien, si no fuera por las leoninas, diríamos casi mafiosas, condiciones en las que la Fundición cede el material a las Asociaciones que, en síntesis, son las siguientes:

  La Fundición mantiene la propiedad. Se establece un contrato de cesión de la pieza a la Asociación en cuestión a cambio de que ésta se comprometa a tenerla guardada en  un lugar adecuado, la cuide, la repare, la restaure y la mantenga en estado de funcionamiento -todo por cuenta de la Asociación- y, además, y aquí viene lo bueno, si la Asociación quiere salir de viaje con la pieza, deberá pagar un canon de 100.000 Pts. diarias, por día de viaje, a la Fundición como propietaria y "operador" de la pieza. Además de que la Fundición se reserva un derecho de reversión de custodia de la pieza cuando le apetezca.
Es decir, tú me la cuidas, tú me la arreglas, tú me la guardas, pero si quieres "jugar" con ella me tienes que pagar.   Y si te portas mal, o la has dejado tan bonita que me apetece quedarmela, te la quito.
Señores,  ¿¿¿Pero dónde se ha visto tan poca vergüenza???
Hay que darse cuenta de que las Asociaciones luchan por que las piezas que tienen a su cargo no sean una carga económica pesada para ellas y para ello han de organizar viajes que les permitan autofinanciarse; si a los gastos que suponen el cuidado y el combustible que consumen, le añadimos este sobrecoste completamente injusto, no es de extrañar que algunas asociaciones hayan rechazado alguna vez hacerse cargo de una pieza.

Otro caso, también vergonzoso, y hasta diríamos surrealista, es lo sucedido con el Tren de la Fresa, -llamado también de los Reyes Magos en Navidad por los servicios que por esas fechas realiza-.
El tren de la Fresa, tiene como locomotora titular la Mikado, de vapor, 141F-2413, que remolca los coches "Costa", y tradicionalmente desde su creación allá por los 80, tenía como tracción esta locomotora de vapor. Durante una temporada tuvo también como compañera la MZA 1701, hasta que ésta última cayó averiada y no se ha intentado su reparación y está pudriendose en Villaverde (ver imágenes de la página principal). Esta locomotora titular, la Mikado 141F-2413, está en estado de marcha -hace un par de años tuvo una avería que, afortunadamente, la Fundición se dignó reparar-, pero prácticamente, desde entonces no ha realizado ningún servicio, sólo ha salido para realizar el viaje inaugural de la temporada -el que sale en la tele- (a veces este viaje inaugural se ha realizado con la locomotora de vapor de los militares o con la Mikado que tiene cedida una Asociación) y el resto de la temporada el Tren de la Fresa se hace con tracción diesel o eléctrica. Incluso, en la actualidad, el tren de la Fresa se anuncia en la página web del Museo indicando que la tracción es eléctrica (no del todo cierto porque en muchas ocasiones el tren de la Fresa es traccionado por una diesel 2100), aunque en la foto salga con la locomotora de vapor.
A que es esto debido??
Pues muy sencillo, no tiene maquinistas que quieran conducir la locomotora de vapor. ¿Por qué? Preguntenselo a la Fundición.
Con esta política, al popular Tren de la Fresa no le quedan muchas temporadas de existencia.


La Mikado del Museo de Madrid, engalanada, en cabeza del Tren de la Fresa el día del comienzo de la Temporada 2000.

Otro aspecto vergonzante y bochornoso fue el de los fastos por la celebración del 150 aniversario de los Ferrocarriles Españoles, celebrado en Barcelona, y con la presencia de SS.MM. Los Reyes y el Presidente de la Generalitat.
En aquella ocasión se realizó exposición de material preservado llevado desde toda España, la mayoría de las piezas de las custodiadas por el  Museo y algunas otras de las restauradas por Asociaciones de Amigos del Ferrocarril. Lo insultante, para el amor propio de las Asociaciones, fue que en una pieza concreta, primorosamente restaurada, el Museo, para "colgarse la medalla", tapó los logotipos de la Asociación restauradora, poniendo encima los de Renfe.
Entre las locomotoras presentadas figuraba una Alco Diesel 1800, recién pintada, pero en unos colores blanco con franjas verdes, con los que nunca circuló en España. ¿De quien fue la idea de semejante engendro de pintura?


La locomotora Alco 1801, recién pintada para presentarla en la exposición del 150 Aniversario, en unos colores inventados, con los que jamás circuló por la red.

Pero lo más vergonzante es que, para semejante evento, la Fundición no presentara en funcionamiento ninguna de las tres locomotoras de vapor que custodia en estado de funcionamiento (La Mikado de Madrid, la Mikado de Barcelona y el Tren del Centenario). Tan sólo hizo aparición la locomotora de vapor tipo Garrat 282F-0421 custodiada por la Diputació de Lleida y la  ARMF, y la locomotora de vapor "Escatrón" de la AZAFT. Es bastante surrealista que todo el material de vapor que la Fundición, en esos festejos, presentara fuera "de prestado".
Además, la AZAFT participó también con la eléctrica 7702.
Es curioso que todo el material presentado, que podía moverse por sus medios, no fuera de la Fundición.
Todo el mundo esperaba que para este festejo el Museo sacara a circular y relucir el Tren del Centenario, del que anteriormente hemos hecho mención, pero no. Fue la gran decepción para los aficionados. ¿Por qué motivos no se sacó este tren?
Sin embargo, pocas fechas después sí que pudo sacarlo para pasear en este tren al Barça recientemente proclamado campeón de Liga. ¿No será que cuando hay dinero por medio no hay ningún problema para sacar el tren?


El tren del centenario, sacado "de paseo", engalanado con banderas del Barça, pocos días después de los festejos del 150 aniversario.

Además, en los citados festejos, se inauguró una maqueta, de dimensiones faraónicas, de trenes en miniatura que, desde el punto de vista del aficionado deja mucho que desear, tanto de la decoración, como de los trenes que circulaban (muchos no eran composiciones reales), como de la puesta en escena (la maqueta esta en una sala con unos efectos de luces simulando un cambio del día a la noche tan rápido que no permite una visión relajada de la maqueta). Esta maqueta, que costó una millonada que se podía haber empleado en restaurar material necesitado de ello, la tiene el Museo en itinerancia por España y cobrando entrada para visitarla.

Nuestra conclusión, es que, en los últimos 20 años,  la situación de los Museos gestionados por la Fundición y del material custodiado por ella, ha ido muy sensiblemente a peor, tanto del material fijo custodiado, como del pendiente de restaurar (que no se restaura), así como de las piezas de vapor que funcionaban bajo su custodia.

Como hemos dicho anteriormente, ignoramos si el dinero que tiene asignado la Fundición para los Museos, más lo que recauda por ahí, sólo le da de si para mantener abiertos los Museos (que no son todos) sin quedar nada para invertir en el material. En este último caso, si es así, las administraciones públicas correspondientes serán también responsables del deterioro y paulatina pérdida de nuestro mermado Patrimonio Histórico Ferroviario.

Otro aspecto que merece nuestra reprobación, no ya tanto contra la Fundición sino contra los Ministerios de Fomento y Cultura, es el indiscriminado y contínuo cierre de lineas y  su rápido levantamiento que, en el mejor de los casos, se reconvierten en "vías verdes".
En muchas de estas líneas cerradas, existen abundantes tramos de elevado contenido paisajistico que constituyen una atracción turística. En estos casos, la administración debería haberse planteado no levantar estos tramos y haberselos cedido a Asociaciones de Amigos del Ferrocarril o empresas privadas que considerasen la viabilidad económica del mantenimiento de estos tramos como ferrocarriles turísticos.
En Europa, ejemplo a donde tanto mira nuestro gobierno y hace gala de vocación europeista, existen multitud de ferrocarriles de este tipo asentados sobre tramos de corto kilometraje, pertenecientes a lineas cerradas, con un enorme éxito de público.
Nuestro gobierno debería estudiar, en aquellas lineas cerradas donde aún no ha comenzado a levantar las vías y antes de que sea demasiado tarde, esta posibilidad de cesión de determinados tramos para su explotación turística.

Señores, España va bien, menos para nuestros Museos del Ferrocarril y para todo aquello que suponga la memoria histórica de nuestros ferrocarriles de vía ancha.