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URBANISMO El
urbanismo de Torrelavega tiene fama de ser desordenado. La gran maraqa de calles que se
entremezcla en su nzcleo urbano mas parece responder a un caos subjetivo y caprichoso
que a la lsgica viaria. Asm mismo, tampoco son muchos los edificios de contrastado
interis que azn subsisten en la ciudad, faltando el que sin duda alguna hubiese sido el
mas representativo de todos y que no es otro que la siempre aqorada Torre de la Vega. No
obstante, y pese a este panorama tan poco alentador, Torrelavega si dispone de una serie
de edificios y conjuntos que merecen atraer la curiosidad del viajero. En
el nzmero 3 de la calle los Martires se encuentra el inmueble popularmente conocido como
La Casona Montaqesa. Es esta una construccisn del siglo XVIII de la que expertos dicen
que responde a las caractermsticas cultas de los modelos extendidos en la arquitectura
noble de la ipoca. El edificio incluye tres plantas en piedra de sillerma, y su puerta,
en arco de medio punto, es de madera de clavazsn. Los pisos superiores se abren en
solanas. En los cortavientos de los extremos se encuentra el escudo heraldico de la
familia Caldersn. Unos
metros mas adelante, en el nzmero 6 de la misma calle, se encuentra el palacio de los
Condes de Torreanaz, edificio que hoy acoge la biblioteca municipal. Su imagen es czbica
y compacta, datando su construccisn de principios de este siglo. En
el Boulevard Demetrio Herreros se encuentra el edifico mas llamativo del Centro de
Torrelavega. Este es el Palacio Herreros, hoy sede del Ayuntamiento de la ciudad. Este
inmueble ha sido definido por los expertos como dentro de la corriente eclictica de la
influencia francesa. Su aspecto se define por su gran horizontalidad. Dada su excepcional
longitud, la fachada esta dividida por pilastras que abarcan todos los pisos y que,
ademas de cumplir una funcisn ornamental, tambiin subdividen el interior del edificio,
siendo el cuerpo central aquel que queds reservado para residencia de su promotor. Dicho
cuerpo central es el mas interesante arquitectsnicamente a la par que es el mas
recargado. En il se encuentra el psrtico de tres arcos formados por cuatro columnas
Dsricas. Sobre el psrtico se encuentra un balcsn corrido con tres ventanas rematadas
por frontones curvos con decoracisn de motivos vegetales. Coronando la fachada se levanta
una torre formada por diferentes cuerpos prismaticos con una historiada ventana decorada
con molduras barrocas. De
este mismo palacio tambiin es digno de destacar la escalera interior con balaustrada de
marmol e iluminada por una gran vidriera y cubierta por una bsveda de media naranja con
pinturas murales al igual que las existentes en el actual salsn de plenos. Ademas
de estos, existen otros edificios urbanmsticos de interis como son la Plaza Mayor y la
Plaza de Baldomero Iglesias, ambas plazas de soportales. La Primera de ellas es la que
aglutins, desde hace ya mucho tiempo, gran parte de la vida de la ciudad. Sus edificios
del siglo XIX, llamados a una fuerte reconstruccisn, han seguido testigos, al igual que
sus portalones de mercados y ferias, de juegos y mmtines, de verbenas y
guiqoles. Hace no mucho tiempo la Plaza Mayor fue objeto de una gran remodelacisn que la
adaptara a los tiempos modernos, desapareciendo los siniestros refugios de cuando los
bombarderos de la Guerra Civil y recuperando la figura de su templete. Este elemento ha
sido objeto en sm mismo, de una azarosa vida que le llevs de la construccisn a la
ampliacisn, con puesto de venta incluido, y de ahm a la desaparicisn para reaparecer nuevamente y reasumir su funcisn
de sede dominical de los conciertos de la banda municipal, recitales en los que es posible
escuchar desde The Beatles a El Sitio de Zaragoza. La
plaza Baldomero Iglesias, tambiin con soportales y edificios del siglo XIX, es plaza de
iglesia y por tanto lugar de juegos para los mas pequeqos que los niqos siempre han
sabido aprovechar los muros de los templos para sus diversiones. El permmetro de este
espacio viene dibujado por un buen nzmero de bares que se aprovechan de lo recoleto del
lugar para ofrecer sus tentaciones en horarios de maqana, tarde y noche, desde el
aperitivo hasta la zltima copa. Nunca como en esta plaza fue tan corto el trayecto que
lleva desde el templo a la taberna. Plazuela
del Sol, recogida y peatonal en todo su entorno. Plaza de 3 de Noviembre, s con el debido
respeto de los chones, que aqum era donde antaqo se mercaba con tan
aprovechable animal. Jardines de la iglesia vieja, siempre testigos de pequeqos partidos
de fztbol. Jardines de la iglesia nueva, pequeqeces, ahora mas animados que
nunca con su nuevo aspecto y sus apetecibles terrazas. Rincsn de la fuente de 4 caqos
que se pasa aqos manando y otros tanto sin manar. Avenida de Espaqa y el Boulevar,
sitios donde azn se puede tomar el sol, espacios para la tregua del quehacer cotidiano,
marcos para niqos en bici y ancianos paseando, lugar de encuentro para tertulias
informales y corrillos de fztbol y polmtica. Asm
mismo, no lejos de este corazsn de la ciudad azn podra admirar no pocos edificios de
interis como varias de las casas que se alinean en el Paseo de Torres. Tambiin
Viirnoles, pedanma de Torrelavega, acumula un buen nzmero de casonas de estilo
montaqis siendo la mas destacada de todas ellas la Casona Barroca del barrio de
Paramanes. Una construccisn del Siglo XVII de impresionante patina, destacada sillerma
en la fachada principal y notable carpinterma en el alero. Esta en construccisn posee,
asm mismo, elementos propios del estilo montaqis como las solanas y los cortavientos.
Arcos de medio punto en su planta baja, balcones de hierro y un escudo con gran profusisn
de adornos y sustentado por dos leones coronados, y que dan el nombre popular a la casa,
confieren a la misma una gran personalidad y la hacen acreedora de una visita. |
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