
El tratamiento se dirige a disminuir la presión venosa en las piernas. La elevación de los pies al sentarse o tenderse. el aumento de la acción de bombeo de los músculos de la pantorrilla al caminar para facilitar el retorno venoso, el uso de medias de soporte y el evitar la estancia prolongada sentado o de pie ayudan a conseguir ese objetivo. La reducción del peso es importante cuando la obesidad constituye un factor significativo. Se aconseja al paciente que no cruce las piernas a nivel de las rodillas durante largos períodos, ya que esa postura dificulta el retorno venoso.
La escleroterapia proporciona un tratamiento no quirúrgico para las varices y las arañas venosas. Este tratamiento es apropiado en pacientes con venas de aspecto desagradable o sintomáticas, cuando las válvulas siguen siendo competentes en la unión safenofemoral. Se inyecta en la vena un agente esclerosante (una sustancia química). Entre los fármacos empleados se incluyen solución salina hipertónica, Sotradecol (sulfato de tetradecilo sódico), aetoxiesclerol y solución de salazúcar hiperosmolar. Tras las inyecciones, se aplica alguna forma de compresión durante un tiempo determinado. La compresión puede ir desde una venda elástica hasta un pantalón de soporte completo con 30-40 mm Hg de presión. El tiempo de compresión oscila entre 24 horas y semanas, dependiendo de las preferencias del médico.

Tratamiento quirúrgico:
Las venas varicosas se pueden eliminar mediante la cirugía o la terapéutica
esclerosante. No existe tratamiento médico de las varices; en el mejor de los
casos los fármacos pueden influir favorablemente sobre los efectos de la
insuficiencia venosa crónica. La cirugía se basa en la premisa de que la vena
varicosa que se extrae no puede recidivar.
- Aplicaciones:
La cirugía de las venas varicosas proporciona unos excelentes resultados en
cuanto a que evita la sintomatología propia de las varices, y también las
posibles futuras complicaciones. No se puede mantener por más tiempo las
tácticas dilatorias o el tratamiento conservador frente a la intervención
quirúrgica. El esperar hasta que las varices lleguen a representar un problema
para el paciente puede significar un obstáculo para que la intervención
resulte eficaz.
- Técnica:
La controversia de si las varices deben tratarse con cirugía o por terapéutica
esclerosante pertenece ya al pasado: la escleroterapia se reserva para las
varices de ramas secundarias y varículas. Con una aguja corta y bien afilada se
punciona la vena y se inyécta material esclerosante, con la intención de que
se produzca una reacción local de la íntima, que origine la oclusión de la
luz.
El tratamiento quirúrgico se realiza bajo anestesia general o regional, y
consiste en eliminar las venas varicosas por el llamado método de stripping (fig.
4) (fleboextracción de la safena interna y externa). Simultáneamente se deben
ligar las venas perforantes insuficientes, así como las ramas secundarias (fig.
5).

- Precauciones:
La terapéutica esclerosante puede acompañarse de reacciones de
hipersensiblidad, por lo que debe contarse siempre a mano con el tratamiento médico
adecuado. Las causas más frecuentes de la recidiva después de la eliminación
quirúrgica de varices son: un diagnóstico incorrecto (pasar por alto la
insuficiencia también de ramas perforantes o del sistema profundo), la cirugía
incompleta, esto es: limitar la operación a las venas accesibles y evitar las
ramas tortuosas o las venas perforantes incompetentes (defecto de técnica), o
un embarazo después de una fleboextracción.
- Indicaciones:
Las indicaciones al tratamiento quirúrgico son las siguientes: 1) varices
sintomáticas (dolor, calambres, opresión); 2) complicaciones derivadas
de la estasis: pigmentación, dermatitis, induración, úlceras superficiales,
varicoflebitis; 3) varices de gran tamaño, y 4) insuficiencia de safena
interna y/o safena externa. En caso de varices de la vena safena interna o la
safena externa, de venas comunicantes insuficientes o grandes ramas secundarias,
se 0pta ~Ot la cirugía de entrada. La escleroterapia se reserva como medida de
elección en los casos de varices de ramas secundarias, varículas y
varicosidades reticulares.
- Complicaciones:
Generalmente son complicaciones menores y poco frecuentes, como puedan ser
un retraso en la cicatrización de las heridas y pequeños hematomas. La
mortalidad es prácticamente nula.