Neumopletismografia ocular

La neumopletismografía ocular (NPGO) es una prueba no invasiva que proporciona datos sobre la presión sistólica en la arteria oftálmica. La presión sistólica en la arteria oftálmica mide el flujo sanguíneo máximo hacia los hemisferios cerebrales. La prueba es útil para evaluar los síntomas de crisis isquémicas transitorias y defectos neurológicos, así como la eficacia de una endarterectomía carotídea.
Puede estar contraindicada en pacientes sometidos a cirugía ocular, con alteraciones patológicas en el ojo o alérgicos a los anestésicos tópicos. Durante el procedimiento, se aplican ventosas a los ojos después de anestesiarlos. La succión se utiliza para crear un vacío que oblitera los pulsos en ambos ojos. Al eliminarla, los pulsos retornan y se estima la presión sistólica en la arteria oftálmica. Se hacen tres lecturas y se promedian los resultados. Una diferencia superior a 5 mm Hg entre ambos ojos puede indicar estenosis de la arteria carótida.
Preparación del paciente: Se informa al paciente de que se le instilarán gotas en los ojos antes del procedimiento y de que esas gotas pueden causarle escozor temporal. Si el paciente usa lentes de contacto, se retiran antes del procedimiento. También se le informa de que se colocarán en los ojos pequeñas ventosas similares a lentes de contacto y de que puede experimentar sensación de tracción y pérdida transitoria de la visión al aplicar la succión.
Cuidado tras el procedimiento: Se instruye al paciente para que no se frote los ojos para limpiar las lágrimas durante al menos 2 horas después de la prueba. Las lentes de contacto no deben insertarse antes de que transcurran 2 horas desde el procedimiento. El eritema ocular es una respuesta normal. Las lágrimas artificiales aliviarán la irritación. Dado que se pueden producir abrasiones corneales, el personal de enfermería controlará al paciente en relación con la persistencia del dolor y la fotofobia.
Pruebas diagnósticas