Cuidados de enfermeria en paciente con linfedema



VALORACIÓN:

La valoración específica del paciente con linfedema incluye determinar el comienzo de los síntomas y la razón por la que se solicitó ayuda médica/de enfermería. En ausencia de infección, la razón habitual para buscar cuidado sanitario es el tamaño o el aspecto estético del miembro. Es importante valorar el interés del paciente por recibir tratamiento, su conocimiento de las dificultades terapéuticas y su capacidad física para realizar algunos tratamientos diarios, como la compresión neumática. El interrogatorio sobre lesiones, frecuencia de infecciones y tratamientos de los problemas cutáneos proporciona luz con respecto a la capacidad de autocuidado del paciente. Se analizan los problemas de imagen propia y se explican las alteraciones causadas por la enfermedad, con una actitud sin prejuicios.

La valoración física incluye todo el miembro afectado y una comparación con el contralateral en los casos apropiados. Es importante documentar el color y el estado de la piel, la presencia de heridas, olor e infecciones en los pliegues, y el estado de los pulsos (si es posible palparnos a través del edema). La medición de la pantorrilla, el tobillo y el pie puede proporcionar información útil.

Se debe informar a los pacientes de que deben avisar al médico si aparecen disnea o dolor torácico mientras utilizan los sistemas de compresión secuencial linfática. Esto es especialmente cierto para el personal de enfermería domiciliario, que puede ser el primero en percibir esta dificultad. La sobrecarga del líquido que vuelve al sistema cardiovascular puede forzar en exceso a un paciente comprometido.

DIAGNÓSTICO DE ENFERMERÍA:

  - Riesgo de infección relacionado con la humedad de la piel entre los pliegues cutáneos.
  - Alteración de la imagen corporal relacionada con el agrandamiento masivo del miembro y el posible mal olor de la piel.
  - Déficit de conocimientos acerca de la fisiopatología del linfedema.

PLANIFICACIÓN/RESULTADOS ESPERADOS

La asistencia de enfermería se planea para conseguir los resultados siguientes:

  - Piel intacta y sin infección.
  - El paciente dice comprender la necesidad de seguir el plan terapéutico para reducir el tamaño del miembro.
  - El paciente afirma conocer las causas del linfedema.

EJECUCIÓN

Si el paciente va a utilizar vendas elásticas, alternando con la compresión neumática, se le debe enseñar a aplicarlas de forma que el vendaje quede uniforme y apretado. Las vendas vuelven a colocarse cada 8 horas. La elevación del miembro durante la noche con una cuña de espuma es más eficaz que el uso de almohadas, ya que éstas causan presión y tienden a deslizarse. Si el paciente es incapaz de vendarse el miembro, hay que enseñar a un familiar o un amigo. El soporte emocional es esencial para el paciente y la familia. Esto es especialmente aplicable a los adolescentes preocupados por tener un aspecto distinto al de sus compañeros. Hay que dedicar tiempo a escuchar las preocupaciones emocionales del paciente y ayudarle a planear actividades que no comprometan la salud a largo plazo. Se resaltará que el linfedema no impide las actividades normales, lo que puede aumentar la autoestima del paciente. Es importante programar el tratamiento de compresión en función de las actividades sociales, y promocionar las expectaciones realistas. Se tomarán medidas para proporcionar cuidado profesional al pie (médico, personal de enfermería o podólogo fiable) en un lugar conveniente, lo que aumentará el cumplimiento por parte del paciente.

EVALUACIÓN

La eficacia del tratamiento se valora por la disminución (o el no de aumento) del tamaño del miembro, la satisfacción del paciente y la ausencia de infección o lesiones secundarias. El paciente debe visitar con regularidad al cuidador médico. El refuerzo emocional durante estas visitas es importante de cara a obtener resultados positivos. La estabilidad cardíaca se mide por la ausencia de disnea, dolor torácico y otros signos de insuficiencia.


Trastornos importantes