


Preparación del paciente: Se informa al paciente de que la prueba evalúa el flujo sanguíneo arterial de la extremidad. El procedimiento tarda aproximadamente 1,5 - 2 horas, tiempo en el que el paciente deberá permanecer tendido de espaldas sobre la mesa de exploración. Se utilizará un anestésico local para el lugar de la inserción. El personal de enfermería determina si el paciente es alérgico a los medios de contraste yodados y le informa de que puede experimentar una sensación de presión o ardor, náuseas, eritema transitorio y sabor metálico cuando se le inyecte el contraste. El personal de enfermería valora las constantes vitales basales, los pulsos distales (dorsal del pie), el estado de las arterias periféricas y la función sensorial y motora. Es útil colocar una marca sobre los pulsos distales, de forma que se puedan localizar con facilidad tras el procedimiento. Se instruye al paciente para que no coma ni beba nada durante las 6-8 horas siguientes al procedimiento, a no ser que el angiografista indique otra cosa. Algunos angiografistas prefieren que el paciente mantenga una ingesta de líquidos claros para evitar la deshidratación, con la consiguiente hemoconcentración que podría precipitar la oclusión vascular. El personal de enfermería obtiene el consentimiento informado del paciente antes de administrar sedantes según lo ordenado por el médico.
Cuidado tras el procedimiento: El paciente suele permanecer en cama con la pierna extendida durante las 4 - 8 horas siguientes a la prueba, y el lugar de inserción del catéter se evalúa para detectar hemorragia, hematoma o inflamación. Si se ha colocado un apósito a presión, el personal de enfermería levanta el borde del apósito y observa la gasa sobre el lugar de punción y la piel próxima. Las constantes vitales se controlan cada 15 min. durante las 2 primeras horas, o de acuerdo con el protocolo del hospital, para detectar posibles indicios de hemorragia. La extremidad afectada se evalúa con respecto a dolor, entumecimiento, hormigueo o pérdida de función. El color y la temperatura de la extremidad se comparan con los de la contralateral. El personal de enfermería vigila los pulsos distales y el llenado capilar cada 15 mm durante las 2 primeras horas. Se pide al paciente que describa cómo siente el miembro y que mueva los dedos de los pies. La frialdad, el entumecimiento, el hormigueo, la palidez, la disminución de los pulsos distales y la pérdida de función pueden indicar embolia distal o formación de un trombo, situaciones que requieren evaluación cuidadosa. El personal de enfermería aconseja la ingesta de líquidos abundantes para favorecer la excreción del medio de contraste y evitar el daño renal secundario a esta sustancia.