Este pueblo, en origen, presenta una forma alargada, con una calle principal (que coincidía con el cordel hasta que fue trasladado en la década de los setenta)
que enlaza con la cabeza de partido, Garrovillas. La urbanización es irregular.
Los forasteros de cierta edad se refieren a Navas como el "pueblo
de las chimeneas" porque existen numerosos ejemplos (cada vez menos) de ese tipo de arquitectura popular. Desgraciadamente, las reformas de las
últimas décadas los han hecho casi desaparecer.
Las casas eran, en su mayoría, de planta baja y un
piso. Desde hace unos años se permite la construcción de una planta más, y así
se está haciendo. Están construídas en mampostería y cubiertas por tejados a dos
vertiente. Las fachadas suelen aparecer enjalbegadas. Existen algunas casas con blasones, muestra evidente del influjo que la nobleza,
en este caso procedente de Brozas, tuvo en esta localidad.
La "plaza Mayor" o de la
"Constitución" es irregular, casi triangular. En ella
confluyen el espacio de encuentro, el espacio administrativo
y el espacio de recreo, ya
que todavía mantiene su uso como lugar de festejos taurinos, para lo cual existe una
construcción, traspasado uno de los arcos, que sirve de toril.
Entre los edificios que contiene, el más importante
es la "Casa Consistorial" que data del siglo XVII, habiendo sido en los
últimos años, al igual que buena parte del recinto de la plaza, objeto de una
remodelación que ha afectado a la totalidad de sus dependencias interiores,
restaurándose también su fachada en la que resalta su amplio pórtico con ocho arcos de
medio punto en granito.
El templo parroquial de "Nuestra Señora de
la O" se levantó en 1738, y su costó fue de 106000 reales, corriendo los
materiales por cuenta del vecindario; consta de una sola nave con más de cuarenta metros
de longitud y cuatro tramos, tres de ellos cubiertos con bóvedas
de medio cañón con
lunetos, reforzadas por arcos fajones de granito; el cuarto, el del crucero, con bóveda
hemisférica. Su ábside es semicircular con bóveda de cascarón y con un retablo
mayor barroco. En los pies del templo, el coro elevado descansa sobre una arco de atrevido
trazado.
Dentro de los edificios eclesiásticos también cabe
destacar la ermita de "Santo Domingo de Guzmán", patrón de la
localidad, situado a unos siete km del casco urbano, y cuya romería se celebra el Domingo
de Resurrección.