*** Materiales de Reconciliación
CELEBRACIÓN
DE LA RECONCILIACIÓN
SACRAMENTAL
CON NIÑOS
1
- Canto de entrada: Tomado de la mano.
2.
Saludo:
Queridos
niños y niñas: Se acerca ya el día de vuestra 1ª Comunión. Hoy estamos
aquí para prepararnos a celebrarlo bien, pidiéndole al mismo Jesucristo su
perdón y su ayuda.
Empezaremos
escuchando ahora un trozo del evangelio en el que Jesús nos explica como nos
ama Dios y cómo se alegra cuando volvemos a él. Tenemos que reconocer que, a
veces, no nos portarnos como él quiere. Pero él siempre nos perdona si le
pedimos perdón de corazón. ¡Alegrémonos de la misericordia de Dios!
3.
Oración:
Mira
a tu pueblo, Señor, tu
que eres tan bueno. Perdona nuestros pecados. Y
danos la paz y la alegría del corazón. Por
Jesucristo, nuestro Señor.
4.
Lectura del Evangelio de San Lucas
Solían
acercarse los publicanos y los pecadores a escuchar a Jesús. Y los fariseos y
los escribas murmuraban entre ellos: Ese acoge a los pecadores y come con
ellos. Entonces, Jesús les contó esta historia:
“Había
una vez un hombre que tenía dos hijos. El más pequeño era muy rebelde y le
daba muchos disgustos. Un día le pidió dinero y se escapó de casa. El padre
no tenía noticias de él, pero seguía pensando en su hijo. Porque lo quería
mucho a pesar de los disgustos que continuamente le daba. Todos los días se
asomaba a los caminos que venían al pueblo con la esperanza de que su hijo
regresaría a casa.
Un
día vio venir a uno por el camino. Todavía estaba lejos y no podía
reconocerle, pero el corazón comenzó a latirle fuertemente. Salió corriendo y
se encontró que, efectivamente, era su hijo. Le dio un gran abrazo y le cubrió
de besos. Fue un encuentro emocionante y el padre ya no se acordaba de los
disgustos que aquel hijo le había dado ni de las faenas que le había hecho.
Lloraba de alegría porque había vuelto a casa aquel hijo que se había
escapado de ella.
El
padre entonces hizo una gran fiesta porque había recuperado a su hijo.”
5.
Homilía:
Hemos
escuchado cómo Jesucristo se acercaba a los pecadores. ¡Había venido
para ellos!- Él quería mostrarles cómo Dios ama a todos los hombres y cómo
quiere que nos amemos unos a otros. Pero los fariseos y los escribas
murmuraban de Jesús porque se juntaba con los pecadores. Y, entonces, él les
contó esta parábola tan hermosa que hemos escuchado.
Desde
nuestro bautismo somos hijos de Dios. Él nos ama porque es nuestro Padre y
nos pide que le amemos y nos amemos unos a otros como nos ha enseñado
Jesucristo, el Hijo que siempre le obedeció. Nosotros, en cambio, no siempre
hacemos lo que le agrada, sino, más bien, lo que nos apetece y nos da la
gana. Y terminamos apartándonos de Dios y del camino de Jesucristo, como hizo
aquel hijo de la parábola. Pero Dios es un padre tan bueno y nos quiere tanto
que, en vez de dejarnos en nuestro pecado y a nuestro antojo, nos busca para
devolvernos su amistad.
Hoy Jesucristo, su
Hijo y nuestro Señor, va a perdonaros los pecados a través del sacerdote
que lo representa. Debéis, pues, estar contentos y prometerle que os esforzaréis
por caminar siempre unidos a Jesucristo, que murió y resucitó para que todos
nosotros volviéramos a Dios.
6.
Examen de conciencia:
Antes
de confesar los pecados y de recibir la absolución, nos conviene repasar
nuestra vida, para saber qué cosas no le han gustado al Señor. Serán estos
los pecados que confesaréis cada uno y os serán perdonados por el mismo
Jesucristo a través del sacerdote.
Oramos
a Dios diciendo: Pero tú, Padre, nos amas y perdonas.
*
A veces, me olvido de Jesús y de la Virgen, y no rezo. Pero tú, Padre,
nos amas y perdonas.
*
A veces no voy a Misa el Domingo, ni a la catequesis. Pero tú, Padre, nos
amas y perdonas.
*
En ocasiones me peleo y hablo mal de mis amigos y de las personas que quiero. Pero
tú, Padre, nos amas y perdonas.
*
Desobedezco a mis padres y maestros. Pero tú,
Padre, nos amas y perdonas.
*
En
casa no ayudo lo suficiente a mis padres, hermanos y abuelos. Pero tú,
Padre, nos amas y perdonas.
*
En el cole no trabajo ni estudio todo lo que debiera. Pero tú, Padre, nos
amas y perdonas.
*
A veces quiero ser más que los demás y digo mentiras y cosas que no son
verdad. Pero tú, Padre, nos amas y perdonas.
*
Digo muchas “palabrotas”. Pero tú, Padre, nos amas y perdonas.
*
Podría portarme mejor. Pero tú, Padre, nos amas y perdonas.
7.
Repartir papeletas
Ahora,
en silencio, pensad qué pecados habéis cometido y marcáis con una cruz
aquellos pecados que más se repiten en vuestra vida.
[Silencio]
8.
Confesión individual
Ahora
cada uno va a confesar brevemente sus pecados, cuando acabe, echará al fuego la
hoja con sus pecados, como signo de que Dios lo ha perdonado yde que quiere
empezar de nuevo. Luego los quemaremos todos, y con el incienso, simbolizaremos
el perdón de Dios.
9.
Gesto de la paz:
El
Señor os ha perdonado y vosotros estáis muy contentos. Ahora vais a dar un
beso a las personas que más queréis del mundo... ¿Quiénes son esas
personas?... Les vais a pedir perdón y les vais a prometer que vais a intentar
ser mejores.
Y
vosotros, padres, vais a dar un beso a vuestros hijos,
como signo de que los perdonáis y de que, por encima de todo, los
amáis.
10.
Padrenuestro:
Como
muestra de nuestro agradecimiento a Dios nuestro Padre, que nos ama y perdona,
decimos juntos la oración que Jesucristo nos enseñé: Padrenuestro ...
11.
Bendición final
12.
Sorpresa ¿Cómo
acabó el cuento que nos ha contado Jesús? ...El Padre hizo una
fiesta...