El silencio no es solo la ausencia de
sonido en esta cripta. Es el aliento de los muertos. El silencio es frío
embriagador que atrae la mirada. Sabes que lo deseas, sabes que abrirás
una de estos sepulcros, tan solo cabe preguntarse cuál de ellos o tal vez
regresarás a la puerta de la guarida:
¿Retornarás a la puerta de la guarida
abandonado la exploración?
¿o te atreverás a perturbar el descanso del temible Can Hablador?
¿o tal vez a levantar la pesada tapa del sarcófago de La Dama del Faro?
¿o acaso a apartar la protección que evita la entrada del Innombrable?
¿o a arriesgarse a ver la faz y el atuendo del Pirata de las Islas del Pacífico?
¿o buscar a los que nunca debieron descansar en la muerte?
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