El socialismo te llama
Con los músculos preparados y la maquinaria del grupo perfectamente encajada los nuevos Depeche Mode -Alan ya entraba como miembro oficial- preparaban una nueva bomba que, desde luego, acabó con la dosis de capacidad para la sorpresa de más de uno. Unos meses antes de que la "granada" viera el mundo el recién "bautizado" Alan dió algún indicio de lo que se nos avecinaba. "Estamos trabajando en un disco de concepto -declaró a la prensa-. Este trabajo va a tener una temática central muy clara, que es el socialismo".
A muchos, a casi todos, les resultaba difícil creer que los mismos músicos que sólo un año atrás habían escrito ripios memorables y letras sin demasiado sentido y mucho menos trascendencia se volcaran ahora de lleno en las teorías de Engels o Marx. Y, por supuesto, no fue así (tampoco ellos parecían pretenderlo). En "Construction time again" sí se trataban temas como el de la ecología, la igualdad social o la paz mundial, que en otros discos de Depeche ni siquiera se habían intuído, pero el tratamiento era superficial, absolutamente inocente. "No queremos cambiar nada con nuestra música -reconocía Martin poco después de que se editara el Lp- simplemente me gustaría que al oir nuestras canciones la gente se limitara a pensar un poco". "Algunos de los temas de nuestra primera época -matizaba Gahan- eran bastante simples pero ahora nos gustaría que la gente al oir nuestros discos se sentara con la hoja de las letras en la mano y al leerlas pensara si está de acuerdo o no con lo que decimos. Ya sé que los temas que tratamos no son realmente duros, que no vamos directos a la yugular de nadie. Alguien me comentó el otro día que una canción le recordaba a las de Heaven 17 pero yo pienso que no tienen mucho que ver con Depeche : son bastante más agresivos; nosotros no escribimos nada parecido a "morir atropellado por las ruedas de la Industria"; somos más sencillos que todo eso".
EI primer single de este disco fue "Construction time again", un disco que en opinión de uno de los críticos británicos más prestigiosos del momento, Mark Cooper, era "la melodía más dura que Depeche Mode va a hacer en mucho tiempo. Esta canción es un dibujo exacto del ambiente del mundo de los negocios en Gran Bretaña".
Si las letras de "Construction Time Again" no sorprendieron tanto como Alan Wilder aventuraba en su anuncio de un vuelco del grupo hacia las teorías socialistas, la música sí sufrió una evolución en este primer disco de una segunda época del grupo. El Emulator 1 , que caracterizaría el sonido de la banda para el resto de su vida y el empleo del sampler, que por aquel entonces (1983) era un aparato demoniaco, muy mal considerado dentro del mundo de la música y, por supuesto, bastante limitado respecto a los modelos que diseñarían tan solo unos cuatro años después, fueron las piezas esenciales de este disco.
En uno de los números de Bong, el fanzine oficial del grupo, Andy comenta que la grabación de algunos temas del disco, como "Pipeline", por ejemplo, eran auténticas "cacerías de sonido". "Ibamos a estaciones de metro a grabar el sonido de los vagones, nos acercábamos a desguaces para recoger el ruido de los coches destrozándose... las voces de la canción las grabamos en la estación de tren de Shoredicht. Tomábamos todos esos sonidos y los llevábamos al estudio, para meterlos en el sintetizador. Estábamos convencidos de que si todo se grababa en un mismo sitio resultaba muy aburrido y la verdad es que nos lo pasábamos muy bien haciéndolo".
El paso de "A Broken Frame" a "Construction Time Again" es algo tangible, casi providencial y absolutamente definitivo en la carrera del grupo. El Melody Maker subtitulaba una entrevista con el grupo, a raíz de la publicación del tercer disco, diciendo : "Si pensabas que Depeche Mode eran unas marionetas descerebradas sin una sola idea original en su mente, replanteatelo; Lynder Barber invade Alemania y descubre al grupo golpeando al sistema". Un subtítulo un tanto triunfalista, que ayuda a entender el cambio de concepto -para el público y la prensa- que supuso la salida del disco de la revelación. "Con este disco -declaraba Martin- sentimos que hemos encontrado el camino que debemos seguir; es un movimiento para continuar por una dirección más dura, perdurable. Creo que nos hemos dado cuenta de que si queremos, somos capaces de hacer algo realmente importante, un trabajo que dure para siempre".
La infección más grave del artista, el deseo de la perdurabilidad de la obra ya había afectado a estos músicos que, desde entonces, se dieron cuenta de que ya no bastaba con tener ideas originales y jugar más o menos bien con los sintetizadores; la barba les había salido dentro del mundo del rock y ellos, como grupo, ya eran adultos. Con el tiempo se darían cuenta de que ese embrión de disco genial tenía sus defectos, "en "Construction Time Again" -reconocería Alan más adelante- nos centramos demasiado en la técnica. EI disco resulta, en ocasiones, demasiado forzado. Desperdiciamos muchas horas centrados en lo que era la grabación del disco y dedicamos poco tiempo a lo que fueron las canciones".
Con defectos evidentes y
bastante en su contra, porque nadie podía quitarse de la mente la
imagen de unos adolescentes jugando a hacer música y enloqueciendo
a las quinceañeras, Depeche continuaron por esa línea y se
embarcaron en su primer disco de la cima, "Some Great Reward" (1984), precedido
unos meses antes por el miniLp "Blasphemous Rumours", un magnífico
adelanto del "escándalo" que se avecinaba.
|
|
|
|