Blasfemias y masoquismo


Los motores de la mente de Martin iban poco a poco calentándose. Una vez atravesada la etapa comprometida, los Depeche se soltaron la melena y empezaron a hablar de cuestiones poco recomendables para el público adolescente que compraba sus discos. Los títulos de dos de las canciones del disco eran ya de por sí bastante significativos : "Rumor blasfemo" y "Amo y siervo", pero el contenido de las canciones de estos chicos de Basildon, otrora tan poco preocupados por el interior de sus composiciones, era otro golpe en el estómago... ¿ quién podría creer que Depeche Mode se convertirían en una réplica de los New York Dolls, con estribillos como el siguiente ? :

"trátame como a un perro
déjame a cuatro patas, sobre mis rodillas (...).
Vamos a jugar al amo y al siervo".

Pues sí, era cierto, y el grupo adolescente que encantaba a las madres, con esos magníficos cortes de pelo e indumentaria bastante adecuada sufrieron una metamorfosis absoluta, se agarraron a la mitologia de la depravación y, cuidando hasta el último detalle, se trasladaron a los estudios Hansa de Berlín, para, contagiándose del espíritu más canalla de Bowie (que allí fue donde grabó "Heroes"), construir el disco del escándalo, el cuero, los tatuajes y la pintura de uñas negra.

Martin, que se había ido a Berlín unos meses antes de la grabación del disco para componer las canciones, explicó irónicamente a una revista alemana el porqué del contenido del disco que estaba preparando : "después de unas cuantas canciones pop insulsas, nuestro público está preparado para un poco de perversión".

La obsesión por no aparecer como la típica banda de niñatos haciendo canciones para divertirse fue -juzgando las declaraciones del grupo en aquella época- la razón esencial de este giro hacia los temas prohibidos y la indumentaria a medio camino entre el travestismo y el heavy-metal. Casi por sistema, el grupo tuvo que explicar, canción por canción, el contenido de "Some Great Reward" (1984). La primera revolución llegó con la salida a la luz del miniLp de "Blasphemous Rumours", una canción que algunas cadenas de radio se negaron a poner y que la prensa inglesa más tradicional se encargo de publicitar muy a su pesar. The Sun, que jamás se había ocupado del grupo, emprendió una batalla contra ellos y todo el mundo hablaba de la banda. Incluso el párroco de la iglesia de Basildon que, refiriéndose a la canción de los "hijos descarriados", escribió en una de sus hojas parroquiales "Si Dios mandó a su único hijo al mundo, jamás podremos decir que tiene un sentido del humor macabro".

De hecho, el grupo comenzó a ensayar -después de que la madre de Vince les echara del garaje de su casa por hacer demasiado ruido- en la parte trasera de una parroquia de su ciudad, en la que el cura les ponía como única condición para practicar allí que no tocaran demasiado fuerte.

El estribillo de la canción del escándalo decia:

"no quiero lanzar ningún rumor blasfemo
pero creo que Dios tiene un sentido del humor bastante negro
y cuando muera imagino que me lo encotrare riéndose"

Pero, pese a las apariencias, la banda se empeñó en explicar que la gente no debía caer en el equívoco, porque "Blasphemous rumours" no era una canción anti-religiosa. "En este tema -declaraba Dave Gahan, que la primera vez que apareció en público fue en el coro del Ejército de Salvación- Martin se ha limitado a hablar de algo que la gente siente en muchos momentos de su vida. Todos los miembros del grupo tenemos una cierta formación religiosa. Andy, especialmente, y yo íbamos regularmente a la iglesia hasta que cumplimos 18 años, por lo tanto, supongo que tenemos un cierto sentimiento de rebeldía en ese sentido".

Andy, el miembro del grupo con una formación religiosa más fuerte, aprovechaba la controversia para dar su opinión sobre la Iglesia "Yo me alejé de la religión -declaraba en septiembre del 84- porque me di cuenta de que estaba llevando una vida absolutamente monótona. Quería vivirlo todo plenamente y me di cuenta que para llevar una existencia acorde con las leyes morales no hacía falta estar dentro de una Iglesia. Es una pena que el cristianismo esté tan pervertido, porque realmente tiene algo que ofrecer".

Pero eso era sólo el principio de una letanía de "pies de página" para explicar el contenido de cada uno de los temas. El auténtico discurso tuvieron que hacerlo cuando se editó "Master and Servant", el segundo single del disco (posterior a "People are People"), que según Martin, no tenía ninguna implicación sexual "es una simple metáfora -declararía- de la dominación política de los pueblos ricos sobre los pobres". Metáfora o no, el caso es es que se salvaron de la censura de la BBC por los pelos. La cadena les pidió una copia de la letra para poder analizar detenidamente si el contenido era digno de los oídos de su audiencia, porque uno de los encargados de seleccionar los temas que podían emitirse consideraba que era obsceno. La suerte acompañó al grupo y cuando tuvo que tomarse la decisión, el "censor" escrupuloso estaba de vacaciones. "La chica que tuvo que dar la última palabra -explicó Martin- estaba de acuerdo en que la canción no tenía ningún peligro; consideró que hablaba del amor y la vida, y así es realmente".

A partir de ese momento las cosas empezaron a cambiar. En vez de compararles con Spandau Ballet o Duran Duran, la prensa comenzaba a establecer paralelismos con los más duros del barrio : Frankie Goes to Hollywood, que justo en esa época habían "padecido" el gran éxito-escándalo de "Relax". La indumentaria de cuero, las cadenas y la imagen andrógina del grupo en general, y especialmente de Martin Gore, contribuyóa aumentar el morbo y, además de obligar a la gente a olvidar que "Master and Servant" era una canción de profundo contenido político, como ellos se empeñaban en recalcar, conseguir que Depeche Mode se convirtiera en uno de los grupos favoritos en el ambiente gay. Un público que se acercó a ellos pese a que nunca participaron en reivindicaciones al respecto, como harían posteriormente Communards o el desertor Vince Clarke, en Erasure y, además siempre han recalcado que sus gustos sexuales no van por esa onda. El tema de la supuesta ambigüedad sexual del grupo comenzó con la idea de Martin -el más radical en cuanto a vestimenta se refiere- de aparecer en público con una indumentaria a medio camino entre Betty Page y Catwoman; un aspecto que hacía funcionar aún más la imaginación después de leer declaraciones como las que hizo a Record Mirrow en Berlín (tumbado, a media noche, delante de los almacenes Woolworth de la ciudad, porque decía que se sentía más a gusto haciendo la entrevista así). "Me encanta el color negro y el cuero en general -confesaba- hay algo en los pantalones de cuero usados que me fascina. Me gusta la idea de estar atado, la sensación de indefensión siempre me ha excitado".

Unas semanas después, en una revista británica explicaba porqué le gustaba vestirse de mujer, "me gusta ponerme ropa de chica y eso no quiere decir que sea travesti, ni que poniéndome esa ropa vaya a serlo. Me gusta la combinación "anti-macho" de llevar pantalones y una cazadora de cuero con ropa femenina. Desorienta a la gente. Estoy buscando más cosas de ese estilo para poder ponerme, pero no encuentro diseños nuevos dentro de la indumentaria "sado-maso"".

Declaraciones provocativas para un momento absolutamente consagrado al escándalo, del que Gore más tarde hablaría como un pequeño pecado de juventud, que le pesaría el resto de su carrera.

"Mirando hacia atrás -declaró en el 89-, la verdad es que me arrepiento de algunas de las cosas que me he puesto. En todas las entrevistas que hago el periodista termina mencionando la camisa que llevaba. La verdad es que pienso que tiene bastante gracia, pero ahora estoy cobrando la broma que hice hace años. Hay gente que sigue pensando que voy por ahí vestido como un travesti".

Un año después, en plena vorágine de éxito en Estado Unidos, Dave recordaría la anécdota del primer día en el que a Martin se le ocurrió salir con falda al escenario. "Martin llevaba -declaró a la revista Rolling Stone- unos pantalones de cuero, con una falda encima de ellos. De pronto se le ocurrió decir que sólo quería llevar la falda. Nosotros empezamos a gritarle, "¡ pero Martin, como vas a llevar s'olo la falda !, quítatela ahora mismo"". "Yo no pensaba -comentó Martin- que aquello fuera a causar todo ese revuelo, simplemente me parecía divertido".

Envoltorios aparte, lo cierto es que en "Some Great Reward" comienzan a intuirse elementos que más adelante acompañarían a la banda a lo largo de toda su carrera. Depeche Mode comenzaron a interesarse por músicos como Steve Reich o Philip Glass, por el lado "culto", o Nick Cave y Can, por el más "oscuro", que endurecerían el aspecto azucarado del sonido Depeche. En este disco, que costó 8.000 libras (1.600.000, bastante barato para la época) comenzaron a inmiscuirse en los laberintos técnicos de la grabación. Se involucraron hasta la cabeza en las posibilidades del "sampler" y se dieron cuenta de que divirtiéndose también podían crear sonidos casi geniales. Por ejemplo, en la versión maxi de "Master and Servant", el sonido de azotes que se oye es real; Daniel Miller se dedicó a golpear un sofá con una espumadera y ese es el ruido que se oye en el disco.

El enorme éxito del grupo, la dinámica de grabación de disco-promoción-gira-grabación que llevaban desde hacía cuatro años y los cambios personales y musicales de los miembros de la banda estuvieron a punto de conseguir que tiraran la toalla, según declararía años después Dave Gahan. "El momento más crítico de la banda, cuando estuvimos a punto de dejarlo todo fue al final del año 85. Estábamos en un momento de tensión impresionante. Sin descansar un solo día y con presiones por todas partes. No estábamos seguros de que después de "Some Great Reward" el grupo estuviera dispuesto a continuar unido. Nos lo pensamos y decidimos que lo mejor era tomarse las cosas con más calma. La verdad es que muchas veces no me explico como pudimos salir vivos de todo ese follón del principio".

Después de editar el 16 de septiembre del 85 "It's Called a Heart", el último single del disco de la discordia, "Some Great Reward", en octubre salió a la venta la disculpa perfecta para tener al público entretenido mientras ellos descansaban : "Depeche Mode. The Singles 81-85", un album de descanso, de transición, del que Martin Gore diría : "Oyendo todos nuestros singles juntos me doy cuenta de que mis canciones hablan esencialmente de amor y sexo, para combatir el aburrimiento vital".
 
 

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