DOCUMENTACIÓN

 

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FUERO DE LOBEIRA

10 de junio de 1228

EN EL NOMBRE DE dios amen sepan todos cuantos esta carta vieren los presentes y los que han de venir como yo Don alfonsso por la gracia de dios rey de león y de galiçia de consentimiento de mis fijas infantas doña sancha y doña (dul)çia, do e otorgo a los pobladores de lobeira por juro de heredad para siempre de poseer por alfoz por estes terminos co(n)viene a sauer como se departe esa tierra de lobeira por el agua de cobelas con el realengo de caldes y con montelongo E desde ende como se departe por el otero de cadoens E desde ende como se departe con libereyro E que essos pobladores departa(n) con libereiro como podiesen departir y desde ende por el agua de bouças a çima otorgoles a essos mesmos quanto en este alfoz a la boz real es conocido de pertenecer combiene a saber que, essos pobladores sean trecientos de mireyno E no mas E que ellos paguen de cada ano trescientos marauedis a mi en tres partes la tercera parte conuiene a saber por la fiesta de san juan E la otra tercera parte por la fiesta de sant miguel y la otra tercera parte por la fiesta de la nauidad y si essos pobladores fueren mas de portogal e de otra parte mando que cumplan mi esta cosa por fuero y non más E que esos pobladores y las heredades dellos sean libres y quitas de todo otro mi fuero sacando de estas cinco bozes conviene a saber de aleiboso y de forçador de muger y de camino quebrantado y de ladro(n) escripto y de omeçida, ayudoles mas que si algun vezino de essa villa no pudiere por alcaldes de essa villa justicia aver que pertenezca a el apelar si quisiere para la mi corte ayudoles mas que si alguno de portugal viniere a esta población y fuere temido de otro q(ue) de fiador por derecho para ante mi y essos pobladores recibanlo en su vezindad y ampare(n) lo mando más si alguno que sea temido de otro destos pobladores viniere a esta villa de lobeyra y non quisiere dar e recibir derecho y muerte oviere que aquel que lo matare non peche por ende omecida ni calunia, otorgoles mas a essos pobladores que hayan mercado o feria en essa villa en cada mes tercero día antes de la feria de millmanda, a ninguno non pertenezca de todas omes a q(ue) esta mi carta de donación y de otorgamiento de fuero q(ue)brantar ni a ella p………ni traspasar que aquel q(ue) lo p………la yra de dios………mia rreal. E quanto tomare………el doble y a la parte del rey en pen………ravedis la carta en su bigor f………do. fecha la carta en vayona diez días de junio era de mill y docientos y sesenta y seis anos estando presente don bernaldo arçobispo de-(Sanctiago don Juan obispo de) obiedo don rodrigo obispo de leon don nuno obispo de astorga don lorenzo obispo de orense don estevan obispo de tui don martin obispo de marruecos estando presentes mas el infante don pedro asistente y mayordomo del señor rey teniente limia leon toro çamora estremadura y traslasierra don rodrigo fernandez asigador del señor rey teniente astorga mayorga oviedo y venabente don vasco gomez teniente montenegro monterroso y trastamara don fernan gutierrez teniente la parte de sanctiago don aluaro rodríguez teniente el ynfantadgo don pero peror maestrescuela de orense canonigo de santiago chanciller y asistente del señor rey alfonso el escriuano del señor rey la escriuio."

*Otorgado por Alfonso IX de León y Galicia, el 10 de Junio de 1228, en Baiona, Pontevedra.

LOBEIRA EN LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA
CONSTITUCION DE LA JUNTA DE LOBERA

JUNTA DE ARMAMENTO -1er. BATALLÓN

27 DE MARZO DE 1809

 

"Esta Junta reunida en la villa real de Lobera, compuesta de los vocales D. Manuel Martinez Rao, Abad, cura párroco de San Martin de Araujo, alcaldia de Lobios; el Teniente coronel de Andalucia D. Manuel García del Barrio, comisionado por la Suprema Junta Central; D. José Martinez, Auditor y Consultor; don Roque Francisco de Trava, Cura parroco de Villanueva de los Infantes; el Licenciado D. Bernardo Antonio Gonzalez, Cura parroco de Payo de Abades; D. Luis Garcia Montenegro, Ministro de Hacienda; D. Francisco Carrion, Abogado de la Audiencia de este Reyno; el Comandante General del partido de Trives y su comarca; D.Juan Antonio de Ribera y Travieso, Abad de San Mamed de Grou (Lobios); D. Manuel Rodriguez Perez, Abogado de los Reales Consejos, tesorero; D. Fray Francisco Carrascon, predicador del numero del Orden de San Bernardo en el Convento de Melon, Comandante General de los patriotas del Rivero; D. Benito Fernandez Ojea, Abogado de Camara del Ilustrisimo Señor Quevedo, Secretario de la Junta, y demas individuos de ella autorizados por la superioridad, con las mas amplias y legítimas facultades, dispone y ordena lo siguiente:

Siendo indispensable el armamento para el segundo Batallon del Regimiento de voluntarios de Lobera, que se está formando, y los demas cuerpos que á lo sucesivo se formen; recogerán y remitirán a esta Junta los Caudillos, y por su ausencia ó impedimento legitimo los jefes que le sigan en el comando, todos los fusiles, municiones y piedras de chispa que haya en sus respectivos caudillatos y deban estar en poder de sus súbditos.

A este objeto recogerán también las justicias las armas, tanto de fuego como de corte y punta que tengan sus jurisdiccionales, ú otras cualesquiera personas que vivan dentro de sus jurisdicciones, aunque sean las mas privilegiadas, sin distincion de que pertenezcan al Estado ó particulares, dando recibo de su entrega á sus dueños y retenedores, y las remitirán á la Junta, con lista testimoniada del numero de ellas y su pertenencia.

Todo lo cual cumplirán unos y otros en la parte que les toca, en el perentorio termino de ocho dias, bajo las severas penas que por su omision ú ocultación maliciosa se impondrán á los infractores, con miramiento á la critica situacion en que se halla nuestra afligida patria.

Remitirán asimismo las justicias, razones ó estados los mas exactos de toda especie de contribuciones ó efectos reales de sus respectivas jurisdicciones dentro del termino que va asignado, bajo el apercibimiento indicado, especificando cuales sean sus colectores y depositarios; y prevendrán á estos se presenten dentro del referido termino á rendir cuentas en la Junta de los efectos cobrados y vencidos, documentandolas con los ultimos recibos é incluyendo en ellas los productos de las Bulas del año proximo pasado de ochocientos y ocho.

Igualmente daran razon de todos los fondos públicos, eclesiasticos, pios y temporales, cualesquiera que sea su destino ú objeto á que deban ser aplicados segun su naturaleza ó primitiva fundacion: y de los Administradores y Mayordomos que perciban en sus respectivos distritos jurisdiccionales rentas, derechos ú otros cualesquiera emolumentos pertenecientes á señores particulares ausentes de este Reino de Galicia. Y para que tenga efecto tan importante objeto y breve ejecucion, las justicias del margen circularán esta sin perdida del menor momento, poniendo recibo á continuacion, con expresion de la hora en que se recibe, y despacho á la siguiente, remitiendola la ultima á esta Junta para su reconocimiento.

Dios guarde V. md. muchos años.

= Lobera, Marzo 27 de 1809.

=Roque Francisco de Trava, Vice secretario

=Como Comandante de los Caudillos, Francisco de Haro.

=Licenciado Francisco Ojea, Secretario."

 

 

Transcripción literal de las páginas 53-59 de la obra "SUCESOS MILITARES DE GALICIA EN 1809", por Manuel García del Barrio (1811).

"En medio de tan lastimosa crisis, determiné abandonarme á la Providencia, y en la mañana del 17 me dirigí hacia Galicia, y después de haber sido perseguido por tres paisanos, y corrido por los montes, hallé al cirujano de Entrimo que felizmente me condujo á su casa después de haber andado á pie 9 leguas en aquel día: Informado por este buen español de que en las alturas de Lobera reunía gente el administrador de Boullosa D. José Joaquín Márquez y otros patriotas, de comisión del Marqués de la Romana, me ofreció presentarme á ellos y al Cura del pueblo de Entrimo, y que no dudaba que informados del pormenor de mis trabajos, reconocerían mi comisión, siempre que mis disposiciones mereciesen su aprecio. En efecto, el digno Abad de Entrimo, habiéndole informado de lo que me había sucedido, me presentó el día 19 de Marzo en las alturas de Lobera al referido Márquez, al abogado D. Luis Montenegro, á D. José Martínez y al Alférez de literarios compostelanos D. Ramón González, todos jefes de 500 hombres que allí tenían reunidos. Aunque el conocimiento del Abad de Entrimo daba un aire de probabilidad á mis dichos, mi traje y el carecer de documentos suspendía la confianza de estos buenos patriotas ; felizmente Márquez se acordó de haberme visto en Hoimbra á la mesa del Marqués de la Romana, y, después de varias preguntas, vino á certificarse de mi persona y lo manifestó á sus compañeros, quienes, aunque no con toda la confianza necesaria, ya me prestaron alguna consideración, la cual se aumentó hasta el último grado con la llegada de algunos literarios que me habían conocido en Vizcaya, por cuyo accidente se me reconoció como tal comisionado de la Junta central.

Á poco tiempo he oído una música militar que, con las mayores demostraciones de júbilo venían Oficiales y soldados diciendo: viva nuestro Coronel D. José Joaquín Márquez, que es el que ha de mandarnos. En este estado, y como consultando, me dijo: que aquella gente se empeñaba en que fuese su Coronel; á lo cual contesté que no me parecía mal que se adhiriese á los votos de tantos que le nombraban y aclamaban. Lo cual entendido por los Oficiales y soldados, se volvieron dando vivas á Márquez y al comisionado del Gobierno.

Propuse enseguida que, á fin de reunir en un centro la autoridad conveniente á satisfacción de los pueblos, me parecía oportuno que se nombrase una Junta compuesta de las personas de mayor confianza en todo aquel partido, y que á su sombra se combinasen las operaciones militares: que se me facilitase un hombre que pasase á San Pedro á recoger mi maleta, si se había salvado de los enemigos, á fin de hacerme con los papeles del Gobierno que me autorizaban y con algún dinero para mi subsistencia, que estaba en dicha maleta. Se comisionó en efecto para esta diligencia al literario compostelano Lamazares, quien me la condujo y entregó el día 26 del mismo Marzo, desde cuya época fui solemnemente admitido y reconocido por primer comisionado para la restauración de Galicia, con arreglo á los documentos que me autorizaban.

Se pasó á la elección de vocales para la Junta, cuya presidencia se acordó en el Reverendo Obispo de Orense, y por consideración al estado de Galicia, á grande influencia y medios que en aquel país están al arbitrio de los Curas párrocos, que éstos en lo general se habían puesto al frente de sus feligreses, se nombraron para vocales de la Junta á los Abades de Araújo, Villanueva y Sampayo, y, entre los legos, me colocaron de primer vocal militar. Con el fin de afianzar y consolidar más la Junta, se nombraron por individuos de ella, sin perjuicio de sus ocupaciones militares, á los dignos caudillos Abades del Couto y San Mamed y á Fray Francisco Carrascón, todos sujetos de la mayor nota y que han admitido sus nombramientos.

De acuerdo con la misma Junta, dispuse organizar y regimentar la gente reunida y que se iba juntando; se dio parte de la instalación de aquella junta á todo el partido desocupado, y á mucha parte del ocupado; se pusieron en movimiento todos los resortes para buscar armamento, vestuario y cuanto conducía al pronto apresto de lo necesario: asistían los vocales á los trabajos de las armerías, de los zapateros y á todos los puntos en que podía activarse la completa organización del primer batallón del regimiento de Lobera, y en efecto, el 26 de Marzo, á los cinco días de instalada la Junta, en aquellas alturas, sitio en que nada había, salió el primer batallón con 752 plazas, de las cuales iban armados con fusiles o escopetas 400, todos municionados, pagados y con dinero en caja, completos de Oficiales, sargentos y cabos, con bandera y música, llenos del mayor entusiasmo y á quien debió Galicia tantos gloriosos sucesos.

Para el nombramiento de Oficiales, se llevó el orden de la antigüedad entre los que concurrieron á aquel primer asilo de la libertad de Galicia: se le confirmó por la Junta el nombramiento de Coronel a Márquez: se dió la sargentía mayor al capitán de Infantería, Ayudante del Marqués de Valladares, D. Alejandro Tello, y por este orden se atendió á la antigüedad de ordenanza en que ellos mismos entre sí convenían. Cuyo orden se siguió por la Junta y por mí en la organización del segundo y tercer batallón de Lobera, confiriendo la Comandancia del segundo al Capitán D. Francisco Ano, y reservando vacante la del tercero, á falta de Oficiales de graduación, para que el Marqués de la Romana la proveyese.

Luego que recibí mis papeles, habilité á la junta á nombre del Gobierno para todas sus operaciones. El Abad del Couto, que había pedido auxilios para proseguir el asedio de Tuy, recibió la noticia de que iba en su socorro el primer batallón de Lobera, y se comunicó orden al Capitán González, que se hallaba en Soutelo, para que con su gente acudiese á reforzar el asedio de Vigo. En su tránsito y correrías se han hecho algunos prisioneros, que, por no tener la Junta donde custodiarlos, se han remitido á Lindoso, en Portugal.

Para impedir que el enemigo socorriese á Vigo, pasó orden la Junta al Abad de Trives, para que, cayendo con sus fuerzas sobre Lugo, llamase así la atención de los franceses, y aunque no pudo verificarse en su totalidad este movimiento, la toma de Villafranca por el Marqués con toda su guarnición, y las guerrillas y correrías de D. Juan Quiroga y su hermano el Abad de Casoyo, por el valle de Valdeorras y otros puntos, divirtieron eficazmente al enemigo que no socorrió á Vigo ni á Tuy hasta después de haberse rendido la primera plaza.

Con fecha de 26 del mismo mes de Marzo, dí parte á la Junta central de cuanto había hecho desde mi salida de Sevilla, y del estado en que se hallaba la Galicia, la animosidad de sus naturales y la feliz disposición con que todos se presentaban á los sacrificios de toda especie: pedía que mandase un General cuyo carácter pudiese dar mayor impulso á las operaciones militares, ínterin me hallaba ocupado en la organización de cuerpos, á cuyo intento se presentaba gente. En 26 del siguiente Abril se me contestó dándome las gracias; que tenía el Gobierno confianza en mi patriotismo y que se había nombrado al Conde de Noroña para pasar á Galicia.

Con motivo de haberse suscitado algunas desavenencias entre los diversos Jefes que asediaban á Vigo, salí de Lobera el 30 de Marzo con 32 hombres de su segundo batallón, únicos armados con fusiles, dirigiéndome por las orillas del Miño, en cuyo tránsito observé con la mayor complacencia que salían de los pueblos las mujeres y los niños conduciendo comida para los soldados y gente armada, la que nos daban con la mayor generosidad y agasajo, y la conducían á los montes y alturas á donde los bravos gallegos establecían sus posiciones, desafiando á sus opresores. El 31 de Marzo supe en el camino la rendición de Vigo, que noticié a la Junta de Lobera, y ésta por su parte a la Central, y me encaminé á Atienza, en donde tenía el Abad del Couto su cuartel general á fin de instruirme de las desavenencias ocurridas y del origen de ellas, que se irán conociendo en la relación que presento de la conquista de Vigo".

 

 

 

 

CURIOSO DOCUMENTO EXTRAÍDO DEL LIBRO DE ACTAS DEL AYUNTAMIENTO DE LOBEIRA, RESCATADO DEL ARCHIVO HISTÓRICO PROVINCIAL DE OURENSE.

10 DE FEBRERO DE 1753

En la Casa de Audiencia de la Jurisdicción Real de Lovera, a diez días del mes de febrero año de mil Setecientos Cincuenta y tres estando en audiencia =Joseph Veloso Juez Ordinario Capitán y Caudillo =Lorenzo Alvarez, procurador general =Juan Alvarez, Marcos Gonzaléz, Fernando Alvarez y Payo Gonzalez, Regidores todos ansi juntos para tratar y conferir las cosas tocantes al gobierno politico en esta Jurisdiccion, pusieron el quartillo de vino a Diez maravedis y mandaron que ninguna persona excediese del citado precio; pena de ser rigurosamente castigado ansi lo mandaron, y no firmaron porque dijeron no saber y de ello escribano doy fe.

Gonzalo Rodriguez

 

 

 

PRIVILEGIO DE D. ALFONSO VII EL EMPERADOR HACIENDO DONACIÓN AL MONASTERIO DE CELANOVA DEL CASTILLO DE SANTA CRUZ Y DE TODAS LAS PERTENENCIAS DE LA SIERRA DE LEBOREIRO

AÑO DE 1145

"In nomine Domini. Sit futuris et presentibus manifestum quia ego Adefonsus hispaniae imperator una cum uxore mea Berengaria, grato animo voluntate espontanea nemine cogente, pro pecatorum meorum remisione er anime mee parentum meorum salute: pauca de multis q. mater mea abstulit, Monasterio Cellenoue dono atque restituo Deo et glorioso confesori Rudesindo, domnoq. Pelagio Abbati eiusdem Monasterii, suisq. Sucesoribus castellum Sancte Crucis cum suis pertinentiis et cum omni sua hereditate, et sua voce. Similiter montem leporarium cum omni sua directura. Corroboro etiam cautum ipsius Monasterii cum suis terminis et locis antiquis sicut illum confirmauerunt et stabilierunt alii Reges qui ante me fuerunt quorum testamenta propia manu roboraui. Confirmo et corroboro alios cantos eiusdem Monasterii scilicet cautum de Baronceli, de Paredes, de Atanes, de Petragio, de Toeram, de Gargantones, de Rauanal, de Ganadi, de alio Ganadi, de Ripario Limie, et Sancta Columba de Grou, de Foramontanos, de Froyan, de Matamala, de Eclesiola, de Ripa Minei, quomodo diuidet per pennas de Saxoi, deinde per equam longam usque adalium cautum quen posuimus in Garciam, deinde ad bugaleiram, deinde inter Soutelum et Lauretum, usque ad illum Campum de Molendino ubi fiximus alium cautum deinde ad Vultureiram ubi est alter cautus, deinde descendit inter Sanctum Benedictum et Mereis usque ad illos naseiros qui sunt super vadum, deinde per mediam venam fluminis usque ad canalem inter Debam et Taadrum, deinde ad Barreirum de Abileira deinde ad pennas de Saxoi. Nullus comes neq. Princeps, neq. Maiorinus, neq. Sagio audeat intrare in istis cautis predictis neq. Pro rauso, vel homicidio, vel calupnia, vel mamposta, vel pro aliqua voce, nisi Monasterium Cellenoue cuius dominium esse profitemur, etiam totus jus Regale quod ad nos spectat in supradictis locis illi perpetuum habiturum concedimus. De cauto vero de Ramiranes dicimus quod medietatem de rausis et homicidiis et vocibus et aliis rebus q. ad regale jus pertinent medietatem semper inde habeat Monasterium Cellenoue propter plurem hereditatem q. habet in ipso cauto. Praedicta Castella cum prefatis cautis tali modo et tali tenore dono Eclesiae Sancti Saluatoris Cellenoue et Beato Rudesindo, et domno Pelagio Abbati ipsius ecclesie et fratrib. Eiusdem sucesoribus q. suis vero illa libere et quiete jure hereditario in perpetuum posideant, huic autem mee donationi vel restitutioni. Siquis postmodum contrarius veneit et eam diruperit peremni anatemate percusus in inferno cum Juda proditore sine fine damnetur nisi resipuerit. Pectet insuper Regie potestati mille libras auri, et duplatum Ecclesie Cellenoue reddat quod inuasserit. Facta carta Legione XII Kls. Decembris era M. C. LXXXIII predicto imperatore Adefonso imperante in Toleto, Legione, Saragocia, Nagera, Castella, Gallecia. Ego Adefonsus imperator hanc cartam qua jussi fieri anno X mei imperii una cum uxore mea confirmo et manu mea roboro

-Berengarius Compostellan. Archiepc. cf.-

-Martinus Auriensis epc. cf.-

-Petrus Secobilensis cf.-

-Beraldus Cemorensis epc. cf.-

-Fernandus Johannis de Montor cf.-

-Pontius de Cabreira cf.-

-Guterr. Ferrandiz cf.-

-Didacus Munioz Maiordom. imperatoris cf.-

-Pontius de Minerba Alferiz cf.-

+Signum imperatoris

-Geraldus scripsit iussu Magistri hugonis Cancellarii imperatoris"

     
     
     
     

 

LAS LEGIONES ROMANAS ATRAVIESAN, NO SIN CIERTAS DIFICULTADES , EL RÍO LIMIA (137 A.C.)

RELATO DE TITO LIVIO.-


TITI LIVI AB URBE CONDITA LIBER LV PERIOCHA



P. Cornelio Nasica, cui cognomen Serapion fuit ab inridente Curiatio trib. pleb. impositum, et Dec. Iunio Bruto coss. dilectum habentibus in conspectu tironum res saluberrimi exempli facta est: nam C. Matienius accusatus est apud tribunos pl., quod exercitum ex Hispania deseruisset, damnatusque sub furca diu uirgis caesus est et sestertio nummo ueniit.
Tribuni pleb. quia non inpetrarent ut sibi denos quos uellent milites eximere liceret, consules in carcerem duci iusserunt.
Iunius Brutus cos. in Hispania iis qui sub Viriatho militauerant agros et oppidum dedit, quod uocatum est Valentia.
M. Popilius a Numantinis, cum quibus pacem factam inritam fieri senatus censuerat, cum exercitu fusus fugatusque est.
C. Hostilio Mancino cos. sacrificante pulli ex cauea euolauerunt; conscendenti deinde in nauem,ut in Hispaniam proficisceretur, accidit uox: "Mane, Mancine". Quae auspicia tristia fuisse euentu probatum est. Victus enim a Numantinis et castris exutus, cum spes nulla seruandi exercitus esset, pacem cum his fecit ignominiosam, quam ratam esse senatus uetuit. XXXX milia Romanorum ab IIII milibus Numantinorum uicta erant.
Decimus Iunius Lusitaniam expugnationibus urbium usque ad Oceanum perdomuit, et cum flumen Obliuionem transire nollent, raptum signifero signum ipse transtulit et sic ut transgrederentur persuasit.

 

OTRA PERSPECTIVA DEL HECHO, SEGÚN BENITO VICETTO EN "HISTORIA DE GALICIA" (1866)

"Braganza que no tenia tan buenas murallas como Braga y se hallaba menos provista de víveres y de soldados, no cerró las puertas al cónsul; el cual contento con esto, solo exigió una contribución de guerra y amistad al pueblo romano; prosiguiendo su marcha impertérrita hácia el Limia, Letheo, Fluvios Oblibiones, ó rio del Olvido.

El rio Limia nace en nuestra sierra de San Mamed, entre Torre de Portela y Codesedo; corre á formar el lago á que da nombre; se precipita por Mosteira, Saubredo y Manin en Portugal, poco mas arriba del castillo de Lindoso, y desagua en el mar en la villa de Viana.

Al llegar á este rio Décio Junio Bruto con su legion, es de presumir que tratara de salvarlo por el punto mas vadeable, y por lo mismo consideramos como tal el territorio en que aun el Limia no recibe las aguas del Salas y del Olelas.

El cónsul llegó, pues, á este punto, y dió la órden de vadear el Limia.

Pero la legion se detuvo, inmovil, petrificada por el pánico.

Era la caída de la tarde, de una tarde dulcísima de primavera, de una tarde de oro y rosa: había suavidad en la atmósfera, azul y plata en el cielo, frescura en la enramadas, aroma en las flores que cerraban sus corolas, y sonoridad en los cantos de las aves que agitaban sus alas de colores en las florestas.

Nada había que no fuera grato y apacible en el cielo y en la tierra á aquellas horas; nada había en fin que impusiera en la naturaleza; y, sin embargo, la legión no pasaba el Limia.

Décio Junio Bruto espolea su corcel y se adelanta hasta las primeras centurias.

Cuantas centurias revista el rayo de sus pupilas, cuantas se hallaban formadas en el orden mas completo.

Avanza el cónsul hasta las márgenes del Limia, mira á su frente, la orilla opuesta, para ver si descubre a las huestes gallegas que se empeñasen en disputar el paso del río a sus tropas; pero nada, nada descubre su vívida mirada.

Reflexiona el cónsul; comprende la causa de aquel pánico que petrificaba a sus soldados, educados con las fábulas de los griegos; y mandando formar el cuadro á la legión, se coloca en el medio, y la perora con animoso esfuerzo, haciéndole ver cuan errónea era su creencia respecto á tocar las aguas de aquel rio.

En seguida manda deshacer el cuadro, y formar las cohortes en buen órden de marcha para vadear el Limia; -pero al dar la señal de avanzar, nota en ellas la misma inmovilidad, el mismo pánico, la misma petrificación.

Entonces fué cuando, apeándose de su caballo, corre junto al alquilifer, le arrebata el águila, y lanzándose sobre las aguas del Limia, lo vadea animosa y denodadamente.

El ejército, sin embargo de este gran rasgo de su general, proseguía inmovil, sobrecogido de un pavor supersticioso, clavado en fin en su puesto.

Decio Junio Bruto desde la orilla opuesta, vuelve la vista centelleante para aquella gran masa de hombres, y les habla; y al hablarlas con elocuencia, llama á los centuriones por sus nombres, les hace patente que él ha tocado el cristal móvil del Limia y que no había perdido la memoria, por lo que era una preocupación, tan solo una preocupación, la idea de que tenían sus cohortes sobre la cualidad fantástica de aquellas aguas.

La atmósfera era purísima y amante; las arboledas alzaban por donde quiera sus ramas de anchas hojas de esmeralda; las montañas dibujaban sus curvas en el fondo del horizonte, confundiendo su azul oscuro con el azul pálido de los cielos; el Limia estendia á la vista su animada corriente, rizándose en ondas de perlas al chocar en los peñascos; y las aves parecían saludar á la legión con sus redoblados trinos de amor.

Todo era poético en el cielo y en la tierra.

La voz del cónsul, vigorosa y persuasiva, rompia las ondas de luz, arremolinándolas sobre la masa silenciosa de sus tropas; la legión titubea al escucharla; algo de verdad, de sentimiento y de honra penetra en aquellos corazones acobardados, que les obliga á bajar la vista; los mas bravos de una centuria se mueven por fin á su frente, y se arrojan al rio atraidos por las razones que modulaba aquella voz; en pos de ellos siguieron centurias completas rápidamente; y por último, y con igual rapidez, una cohorte, que arrastró á todo el ejército".

 

 

VERSIÓN DEL POLÉMICO PASO DEL RÍO LIMIA QUE OFRECIÓ EN 1742 DON BENITO JERÓNIMO FEIJOO,(EL PADRE FEIJOO), EN EL TOMO PRIMERO DE SUS "CARTAS ERUDITAS Y CURIOSAS", PUBLICADO EN 1777.

 

        En la ficción de la Laguna Stigia, y el Barquero Caron, se mezclaron la Historia Natural, y la Civil. Hay en la Arcadia una Laguna, que no sólo se llamaba Stigia, cuando los Poetas empezaron a hacerla famosa con sus invenciones; mas muchos siglos después conservó este nombre, pues aun en tiempo de Plinio le tenía; y no sé si aun hoy le tiene con alguna alteración. La mortífera calidad de sus aguas dio ocasión a los Poetas para fingir infernales, o colocar en la Región de los muertos, así a la Laguna, como al Río de que se forma. Plinio dice, que su agua bebida, mata al momento, añadiendo de autoridad de Teofrasto, que se engendran en ella unos pequeños Peces, cuya comida también es venenosa. Facultad tan intensamente corrosiva le atribuyen algunos otros Autores antiguos, que no se puede conservar en algún vaso de cualquiera materia que sea, porque todos los roe, y deshace, a excepción del que se forma de la uña del Asno silvestre: (de Caballo simplemente dicen algunos) y los émulos de Aristóteles fingieron, que él reveló este secreto a Antípato, porque pudiese enviar a Babilonia esta agua venenosa, y matar con ella a Alejandro.

        El sabio Abad Fourmont, que pocos años há (los de 29, y 30) hizo de orden del Rey Cristianísimo un viaje literario en Levante, y examinó con la mayor exactitud toda la Grecia, registró cuidadosamente la Laguna Stigia, después de haber pasado un arroyo, de cuyas aguas se forma. La descripción que hace de ella, es horrible. La agua del arroyo es clara; pero degenera tanto en entrando en la Laguna (alteración, que debe atribuirse a las malas calidades, y materias del suelo, o terreno de ella) que no hay cosa más odiosa a la vista, en toda la naturaleza. Presenta en la superficie una confusa mezcla de los colores más desapacibles, y tediosos. Un moho espeso, del color de orín de cobre, taraceado de negro, sobrenada en ella, moviéndose al arbitrio de los vientos, y formando borbollones, como de betún, y brea. No es menos funesta la actividad de las aguas, que ingrato el aspecto. Los vapores, que se elevan de ellas, marchitan todas las plantas que circundan la Laguna, y todos los Brutos huyen de sus orillas. Una circunstancia, que refiere el Abad Fourmont falsifica lo que dejó escrito Teofrasto, de que sus Peces comidos son venenosos, pues dice, que ningún Pez  puede vivir en aquellas aguas; pero esto las deja en tan mala, o acaso peor condición, pues son mortíferas para los mismos Peces.

        Siendo por tantos capítulos horroroso, y funesto aquel Lago, no hay que extrañar que la fantasía poética hallase en sus circunstancias motivo suficiente para colocarle en la Región del horror, o a la entrada de ella.

        La Fábula del Barquero Carón, que por la Stigia conducía las almas de los muertos, recibiendo un óbolo (moneda Ateniense, según Nebrija, que valía como seis maravedís nuestros) de cada una por el transporte, fue derivada de una Historia Egipciaca, referida por Diodoro Sículo. Había en Egipto un Lago, donde embarcaban los cadáveres después de embalsamados, para darles sepultura en la opuesta orilla; y había Jueces señalados para examinar el modo de vivir que habían tenido los difuntos, y pronunciar conforme a él, si eran dignos, o indignos de sepultura: ministerio que ejercían con tanta severidad, que a algunos cadáveres Reales se negó este común honor. Añádese a esta Historia, una tradición que el citado Abad Fourmont dice dura aún en aquella parte de Egipto; y es, que hubo un Tirano, Administrador de Rentas de uno de los Faraones, el cual estableció sobre este transporte una especie de tributo, que le produjo grandes riquezas. Ve aquí en el Egipto, y Grecia hallados materiales verdaderos para la Fábula de la Laguna infernal: la Barca conducidora de los muertos al Abismo, y el avaro Barquero Carón.

        El Río Infernal Lete, o Letéo, cuyas aguas, según la Fábula, son obligados a beber los muertos para perder la memoria de cuanto han visto, o sabido en la Región de los vivos, es también originario de la Africa, como la barca de Carón. Nace este Río cerca de la gran Sirte; y metiéndose debajo de tierra, por donde corre oculto algunas millas, vuelve a la luz cerca de la Ciudad de Berenica; (hoy Bernich, o Bernicho) pero muy engruesado de caudal, por haber recibido muchas aguas en los senos subterráneos: lo que ocasionando la aprehensión de que no es el mismo Río, que antes se había visto sepultarse, dio lugar a la ficción de que sale del Infierno.

        Tuvo también en la antigüedad el nombre de Lete el Río llamado hoy Limia, que corre por mi País natalicio; y de quien era persuasión común entre los Romanos, que tenía la misma propiedad, que los Poetas atribuían al Río Infernal, de hacer olvidar de todo, no sólo a los que bebían su agua, mas también a los que le vadeaban; en que es incierto, si este error preconcebido en orden al Río Lete de mi tierra, originó la ficción del Río Lete del Infierno; o si estando antes establecida la Fábula del Río Lete del Infierno, y de su propriedad de infundir olvido de todo, sabiendo después, que había un Río del mismo nombre en aquella parte de Galicia, por un transtorno, o mala adjetivación de ideas, que es muy frecuente en el Vulgo, se excitó, y extendió la imaginación, de que el Río Lete de Galicia tenía aquella propiedad.

        Como quiera, esta opinión estaba tan entablada en el Vulgo de los Romanos, que cuando el Cónsul Décimo Bruto, como le llama Floro, o Aulo Bruto, como le nombra Veleyo Patérculo, que fue el que conquistó a Galicia, y por esta conquista adquirió el renombre de Gallego, hubo de pasar aquel Río, ninguno de sus Soldados, temiendo incurrir aquel general olvido, se atrevió a vadearle hasta que el Cónsul, que no estaba preocupado de aquel vulgar error, pasó a la otra orilla; y llamando a algunos por sus nombres, les dio a conocer, que no padecía el olvido que ellos temían. Formidatum Romanis flumen oblivionis, dice Floro. 

 

LUCAS LABRADA, EN 1804, NOS OFRECE SU VERSIÓN DE LOS HECHOS, EN SU CONOCIDA, "DESCRIPCIÓN ECONÓMICA DE GALICIA"

    "Un punto histórico muy celebrado de los escritores antiguos, acaecido a Bruto en la Limia en el año de Roma 619 (antes de Cristo 132) no debe el Consulado dejar de insertarle aquí antes de pasar adelante. Los solados romanos, enseñados por los griegos a dar mucho crédito a las fábulas, tenían creído que a la entrada de los Campos Elíseos había un río cuyas aguas pasaban las almas que iban a poseer aquella feliz morada, dejando en su corriente la memoria de todo lo terreno, por lo qu le llamaron Lethes en griego, que en castellano significa olvido. Salió pues Bruto de Braga con el ánimo de conquistar toda Galicia; llega junto al río Limia, llamado ya Limaea ya Lethes, y acordándose los soldados de la fábula se poseyeron de un pavor inmortal, por lo cual no fue posible hacerles pasar el río, representándoseles entre los horrores de la diafanidad de sus aguas la desunión violenta del apreciado lazo de la vida. Advertido por Bruto este desaliento, pospuso al valor la religión, y quiso con el ejemplo sacarlos del engaño. Por lo cual, tomando el estandarte de su Ejército, se arrojó al Limia, atravesó su temida corriente, y desde la ribera contraria los empezó a llamar, haciéndoles ver su falsa creencia, pues él ni se había muerto ni se había olvidado del ejército: y en efecto desvanecidas por este medio las ilusiones del entendimiento de los soldados, pudo al fin lograr su general que hubiesen pasado el río, despreciando la fábulas 
que los habían amedrentado. Vamos adelante."

 

 

LOBEIRA EN 1845; DESCRIPCIÓN DE    PASCUAL MADOZ

 

LOBERA (San Vicente): feligresía capital del ayuntamiento de su nombre, en la provincia y diócesis de Orense (6 leguas), partido judicial de Bande (1 ½): Situada en terreno montuoso a la derecha del río Limia: la combaten los vientos N. y S.; el clima es frío y las enfermedades comunes fiebres y dolores de costado. Tiene unas 408 casas repartidas en el lugar de su nombre y en el de los de Facós, Quintas, Santa Vaya, Verguntias y Villa-Meá; escuela de primeras letras frecuentada por cincuenta niños de ambos sexos, cuyo maestro está dotado con cincuenta reales; dos fuentes en la población y 10 en el término. La iglesia parroquial (San Vicente) está servida por un cura de primer ascenso y provisión ordinaria; y tiene por aneja la de Santa Eufemia de Parada. Hay también 4 ermitas tituladas Nuestra Señora del Viso, Santiago, San Antonio y San Lorenzo, la primera situada en la cúspide del monte que le da nombre y las demás en la población. Confina el término N. San Miguel de Bangueses; E.Santa Comba; S. Santa Cruz de Grou y O. San Ginés de Lobera. El terreno es montañoso y de inferior calidad. Pasa por la izquierda de esta feligresía el riachuelo llamado San Ginés, el cual nace en el monte de la Fraga y confluye en el río Limia, que es el que divide este ayuntamiento del de Muíños por la parte del E. Al O. se halla el monte Leboreiro poblado de tojos y otros arbustos, el cual separa también este concejo del reino de Portugal, y el denominado Motas, de las feligresías de Cadones y Santa Cristina. Los caminos se dirigen a los pueblos inmediatos y a las capitales de provincia y particulares.: el correo se recibe de Orense por balijero dos veces cada semana.. Productos.: centeno, maíz, patatas y algunas habichuelas; se cría ganado vacuno, caballar, algún mular, lanar y cabrío; hay caza de perdices y conejos, y pesca de truchas y otros peces. Industria.: la agrícola y algunos molinos harineros. Población.: 86 vecinos., 400 almas. Contribución.: con las demás feligresías que componen el ayuntamiento. En el lugar de Quintas perteneciente a esta feligresía, se celebra una feria el día 10 de cada mes, cuyo tráfico consiste en ganados, paños de lana y otros efectos.

FRAGA (SAN BARTOLOMÉ): felig. en la prov. y dióc. de Orense (6 leg.) part. jud. de Bande (1), ayunt. de Lobera (3/4). SIT. en terreno pendiente, combatido principalmente por los aires del N. y SO.: el CLIMA es bastante sano, pues no se esperimentan otras enfermedades comunes que algunas fiebres y dolores de costado. Tiene 25 CASAS y 2 fuentes de buenas aguas para surtido de los vec. La igl. parr. (San Bartolomé) es aneja de la de San Martín de Grou y se halla servida por un teniente de cura. Confina el TERM. N. Bangueses; E. Cadones; S. San Mamed de Grou, y O. Castro Leboreiro. El TERRENO montuoso y quebrado: nace dentro del mismo un riach. llamado San Ginés. Los cerros con el nombre de Paicalbo y Ramallosa, están poblados de tojo, matas bajas; y yerbas de pasto. Los CAMINOS dirijen á Bande y Lobera, en mal estado. El CORREO se recibe de Orense por balijero: los jueves y domingos; saliendo los martes y viernes. PROD., maíz, centeno, patatas y legumbres: mantiene ganado vacuno, mular, caballar, lanar y cabrío; hay caza de liebres, conejos y perdices. IND.: la agricultura y fáb. de mantas del pais, muy buenas por su duración y fortaleza. POBL.: 16 vec. 70 alm. CONTR.: con su ayunt. 

 

MONTELONGO (STA CRISTINA): felig. en la prov. y dióc. de Orense (6 leg.), part. jud. de Bande (1), ayunt. de Lobera (1/2): SIT. al SO. de la prov., combatida por los vientos N. y SO., el CLIMA es templado y sano, pues no se padecen mas enfermedades comunes que fiebres estacionales y dolores de costado. Se compone de los pueblos de Nugueira, Souto y Villarino, que reunen 55 CASAS; hay escuela de primeras letras frecuentada por 35 niños de ambos sexos, cuyo maestro se halla dotado con 500 rs. anuales, y varias fuentes en la pobl. y en el térm., cuyas aguas frescas y saludables, aprovechan los vecinos para beber y otros usos. La iglesia parroquial (Sta. Cristina), está servida por un cura de entrada y provisión eclesiástica; tiene además 2 ermitas dedicadas á San Silvestre y San Pedro, dentro de la pobl.. Confina el TERM. N. felig. de Cadones; E. Nogueiroa; S. Sta. Comba, y O. Lobera. El TERRENO es montañoso y de inferior calidad: se halla rodeado por todas partes escepto por la del O., de montes áridos y escarpados que solo producen tojo, particularmente los que se denominan Penamayor y Motas. Los CAMINOS son locales, atravesando también por el S. de esta felig. el que desde la cap. del ayunt. dirije á Guizo y otros puntos de la prov. El CORREO se recibe de Orense los domingos y jueves, por medio de balijero. PROD.: centeno, maiz, patatas, habichuelas y lino; se cría ganado vacuno, caballar, mular, de cerda, lanar y cabrío; hay caza de liebres, perdices y conejos, y pesca de truchas y otros peces menudos. IND.: la agricultura y algún molino harinero en estado de decadencia. POBL.. 48 vecinos., 260 alm. CONTR.: con su ayunt. (V.)

 

GROU (SAN MARTIN): felig. en la prov. y dióc. de Orense (7 ½) leg.), part. jud. de Bande (2), ayunt. de Lobera (1): SIT. á la der. del r. Limia donde la combaten todos los vientos menos el E.: el CLIMA el benigno, y las enfermedades comunes calenturas y dolores de costado. Tiene 30 casas repartidas en los barrios de Cabaleiros, y Fradabuite. Para surtido de los vec. hay 4 fuentes de aguas frías y saludables. La igl. parr. (San Martin), de la que es aneja la de San Bartolomé de Fraga, está servida por un cura de primer asceso, y provision de S. M. Tambien hay una ermita dedicada á San Pedro que nada de particular ofrece. Confina el TÉRM. N. Sta. Cruz de Grou (1/8 leg.); E. r. Limia; y O. San Mamed de Grou (1/4). Le atraviesa un riach. llamado de Grou que nace en la felig. de Fraga, y va a desaguar en el r. Limia. El TERRENO participa de monte y llano y es de buena calidad. Los CAMINOS dirigen á Bande, Lobera y Lobitos: su estado malísimo: el CORREO se recibe de Orense por balijero 2 veces á la semana. PROD.: maiz, centeno, patatas, habichuelas, lino y vino; se cría ganado vacuno, mular, caballar, de cerda, lanar y cabrío; caza de liebres, conejos y perdices y pesca de truchas y anguilas. IND.: la agrícola y molinos harineros. POBL.: 24 vec., 96 almas. CONTR. con su ayunt. (V.)

GROU (STA. CRUZ): felig. de la prov. y dióc. de Orense (1/2 leg.), SIT. á la der. del r. Limia, donde la combaten los aires del N. y SO.: el clima es benigno, y las enfermedades comunes fiebres y dolores de costado. Tiene 110 casas repartidas en los l. de Carreiras, Chaus, Ermille, Goyás, Labandeira, Sta. Cruz y Tedos. Hay una escuela de primeras letras frecuentada por 100 niños de ambos sexos de esta parr. y la de San Martin de Grou, y el maestro, ademas de las retribuciones de los discípulos, está dotado con 500 rs. anuales. Para surtido del vecindario hay muchas fuentes de buenas aguas. La igl. parr. (Sta. Cruz) se halla servida por un cura de primer ascenso y de provisión ordinaria. También hay 4 ermitas tituladas San Lorenzo, San Miguel, San Pedro y Ntra. Sra. de las Nieves. Confina el TERM. N. San Vicente; E. Muiños; S. San Martín de Grou, y O. San Mamed de Grou. El TERRENO es montuoso y de buena calidad; en lo inculto se crian tojos y yerbas de pasto. Los CAMINOS dirigen á Bande, Lobera, Muiños y San Mamed de Grou; su estado, malísimo: el CORREO se recibe de Orense por blijero 2 veces á la semana. PROD.: maiz, centeno, patatas, habichuelas, castañas, lino y algún vino: hay ganado vacuno, mular, caballar, de cerda y lanar: caza de liebres, conejos y perdices y pesca de truchas. POBL.: 96 vec., 388 alm. CONTR.: con su ayunt.

 

 

 

NOMBRAMIENTO DE DON JOSÉ MÁRQUEZ COMO CORONEL DEL REGIMIENTO DE LOBEIRA

20 de marzo de 1809

 

Don Gabriel de Zuázaga, Escribano de S.M.y electo 2º de la Junta de este punto de reunión y Cuartel General de la Villa de Lobera, etc.

Certifico y doy fé en verdadero testimonio como en el día de ayer y hora de las diez de la mañana, saliendo para misa el Sr. Comisario y Presidente de la Junta D. José Joaquín Márquez, acompañado de los caballeros Oficiales y Vocales de que se compone aquella, como son: D. José Martínez, Auditor Consultor; D. Luis García Montenegro, Ministro de Hacienda; D. Francisco Carrión, D. Benito Ojea y D. Ramón Gómez, Ayudante, y hallándose formada la tropa por compañías, con sus respectivos Cabos y Sargentos, para el mismo efecto como día festivo: apenas ha pasado por delante de dicha tropa empezaron unos y otros con los vecinos de los Pueblos a decir en altas voces, viva el Sr. Comisario nuestro Coronel a quien queremos por tal, y no, a otro, concluyendo todos ellos con muchos vivas hasta perderlo de vista que aplaudieron y celebraron con enhorabuenas los que le acompañaban, añadiendo los Caballeros oficiales se daban por muy contentos fuese su Coronel: a todo lo cual el Sr. Comisario les ha rendido las más finas gracias adictamento de que no merecía el favor que le dispensaban debiendo solo en el día de tratarse en defender la Religión, el Rey, el Soberano Don Fernando 7º y la Patria cuya respuesta celebró la tropa con muchos vivas, y viva nuestro Coronel.

Oyóse misa que ha dicho el Sr. Abad de Sabucedo y a su salida puesta la tropa por el mismo órden para su retirada reiterando los vivas que anteriormente y que no quería otro Coronel sino el Sr. Comisario.

En el día de hoy y en la casa donde se celebró la Junta y se hallaban los vocales e individuos de ella siendo las nueve de la mañana llegaron los Señores Oficiales D. José González Jetino del Real cuerpo de artillería, Don Felipe Lili Teniente del Provincial de Compostela, D. Santiago Gómez Subteniente del Provincial de Orense, D. Antonio Díaz de Ponte Teniente del Provincial de Betanzos, D. Joaquín Combé Subteniente del Regimiento de Voluntarios de Galicia que antes lo era de Nápoles, D. Ramón Gómez Taboada, Teniente del Provincial de Santiago; D. Francisco Yáñez Subteniente del Provincial de Monterrey, D. Ramón Arias Subteniente del de Orense, y D. Ramón Gómez Subteniente de Infantería del Ejército, con una bandeja que la cubría una toalla sacando de ella un uniforme de Coronel y acercándose al Sr. Comisario dijeron: Todos nosotros elegimos y proclamamos a V.S. por nuestro Coronel y del cuerpo de reunión y demostración de nuestro buen deseo yo en nombre de todos los Soldados, Cabos y Sargentos que se hallan en este punto queremos que se ponga V.S. este uniforme con su correspondiente distintivo que de los tres galones, esperando de la bondad de V.S. se sirva admitirnos este obsequio seguros del buen Patriotismo que reina en V.S. y de que estamos sumamente satisfechos: A vista de un hecho tan heroico el Sr. Comisario les dio las más expresivas gracias al favor que le franqueaban y con la excusa política de no poder aceptarlo a causa de hallarse enteramente destituído de méritos para su desempeño, siendo solo su objeto que el de contribuir a la defensa de la Religión, el Rey y la Patria; a cuya respuesta dichos Señores Oficiales insistieron en a nombre de unos y de otros se pusiere el uniforme queriendo el que desde aquel momento fuese su Coronel, y defensor de la Religión, el Rey y la Patria, bajo las mismas circunstancias y pruebas que hasta aquí tenía dado, a cuyo razonamiento satisfizo en que así lo haría: puso el uniforme con las más finas pruebas de agradecido, enhorabuena de los circunstantes e individuos con la del Sr. Don Manuel García del Barrio Teniente Coronel del Ejército que se hallaba a este acto. Con lo que se ha concluído cuanto ocurrió y pasó en los dos días de ayer y hoy. Y a los efectos importantes que de pedimento de los referidos Sres. Oficiales que firman conmigo doy el presente en este pliego entero, y común a falta del competente (en este pliego entero), y sin perjuicio del del Heroico estando en dicho Cuartel General a veinte de Marzo de 1.809.

-Joaquín Díaz de Ponte.

-José González Jetino.

-Felipe Lili.

-Joaquín Combé.

-Santiago Mariano Gómez.

-Ramón González.

-Ramón Arias.

-Ayudante, Ramón González.

-José Gabriel de Zuázaga, secretario.

-Está signado.

-Es copia del testimonio original que firmado de los Sres. Oficiales les entregué autorizado y signado según resulta a que me remito y en fe de lo cual y como notario de Reinos: 2º de esta Junta y agregado al Ejército de pedimento del Sr. Don Joaquín Márquez libro el presente que firmo y signo en este pliego entero sello cuarto menor a falta del competente arrimársele sin habido, estando en este Cuartel General a 23 de Marzo de 1.809.

-José Gabriel de Zuázaga.

-Es copia del documento original que me haibió y recogió el interesado de que certifico como comisario de guerra de los Ejércitos Nacionalea con destino al 6º de operaciones. Cuartel General de Lugo 18 de Diciembre de 1.812.

-Fernando Martínez Monje".

 

 

 

RELACIÓN SUCINTA, VERDADERA Y CIERTA DE LO OCURRIDO EN LA PROVINCIA DE ORENSE, DESDE QUE LOS FRANCESES ENTRARON EN DICHA CIUDAD. ESCRITA POR EL ABAD DE SAN MARTÍN DE ARAUJO.

A mediados de enero de 1.809, entraron los franceses en Orense, y se retiró el Excelentísimo Sr. Marqués de la Romana, con su ejército por Allariz, y Ginzo á las inmediaciones de Monterrey, dando la vuelta por Baltar, Villamayor de la Boullosa, Calvos de Randín, y más pueblos de la cordillera, raya de Portugal. En esta desgraciada retirada se desertó casi todo el ejército, algunos soldados tirando con las armas, otros haciéndolas pedazos, y otros vendiéndolas por cualquier precio, de modo que apenas quedaron del ejército existentes 3.000 hombres (…).

A este tiempo se presentó en dicha villa (1) Don Manuel García del Barrio, teniente coronel del ejército, comisionado de la suprema Junta Central para Galicia, a fin de levantar los pueblos de este Reino (…).

A instancia pues del García, y en virtud de su comisión, y de las últimas órdenes, que del general en jefe tenía recibido el marqués, se resolvieron formalizar una Junta con más número de Vocales, que trabajasen en defensa de la patria en el miserable estado en que se veía; y para esto convocaron al Doctor D. Bernardo González, Abad de San Payo de Abades, a D. Roque de Traba, que lo es de Villanueva de los Infantes, á los licenciados D. Francisco Carrión, D. Manuel Rodríguez, corregidor de Milmanda, y para presidente, al doctor en cánones y leyes D. José Salgado, Abad de Entrimo, que habiéndose excusado justamente por motivos muy superiores, que le impedían asistir a las tareas precisas de la Junta, nombraron y convocaron a D. Manuel Martínez Rao, Abad de San Martín de Araujo, que, aunque por sus indisposiciones habituales, y contemplándose sin la capacidad correspondiente para desempeñar este encargo, se excusó bastante, se vió precisado a aceptarlo.

Instalóse la Junta con formalidad el 21 de marzo del mismo año, y comenzó a obrar con la mayor actividad en alistar gentes, buscar armas, municiones y dinero (…).

A poco tiempo de haberse instalado la Junta, el Ilustrísimo Sr. Obispo de Orense regresó para casa del Abad de Entrimo desde Portugal, á donde se había retirado á ruegos de sus familiares, y del Ilustrísimo Cabildo, al ingreso de los franceses en Orense; y se le presentaron los diputados de la Junta, su presidente interino, y el García, ofreciéndole la presidencia, y rogándole se sirviese aceptarla, por convenir así a la salvación de la patria, que se hallaba en el mayor peligro: S.I. en medio de sus indisposiciones, y del trabajo continuo que en rigor del invierno tuvo dedicado a á confirmar los pueblos rayanos á Portugal, persuadido por los diputados y otros buenos españoles, de que convenía así, no se denegó claramente á recibir la presidencia, si la Junta se aprovechase por la Central, ó por el general en jefe (…).

(1) Lobeira.

 

27 DE MARZO DE 1025

Armentario, junto con su mujer y sus hijos, donan a Vimara Kagitiz una heredad que tienen en la villa de Vilariño (Santa Cristina de Montelongo), como agradecimiento por la ayuda que les prestó frente a las violencias y presiones de doña Lupa y sus hijos, que mandaban en aquella tierra.

 
   

In Dei nomine. Ego Armentario et uxor mea Sindila, una cum filis nostris, vobis Vimara Kagitici, placuit nobis per bonam pacis voluntatem ut faceremus vobis cartulam confirmationis, sicut et facimus de hereditate nostra propria quam habemus de avorum nostrorum quorundam et parentum nostrotrum, nominibus pater nostro Eldemiro. Et iacet ipsa hereditas subtus monte Veimes discurrente rivulo Vanate, in loco predicto in villa quam vocitant Villarino. Damus et concedimus vobis in ipsam villam casas, torcular,vineas, mançaneiras, saltos et omnes arbustas quantas ad prestitas homines sunt, terras fructuosas vel infructuosas, montes, fontes, aquas aquarum cum ductibus earum, accesu ac recesu vel quantum ad prestitum hominis est in ipsa villa, quintam portionem vobis inde concedimus quantam me competit inter meos germanos vel heredes, et dividet ipsa hereditas perterminum de Villela et inde per terminum de Monte Longo, et inde per terminum de Asmanus. Damus vobis illas atque concedimus ut abeatis vos et omnis posteritas vestra, vel ad quem vos alinquere volueritis, pro que eiecistis nos de manus de domna Lupa et de suos filios, qui imperabant nos sine termino et faciebant nobis male cottidie, quantum nos potueramus nos iam subportare, et misestis pro nobis alium hominem qui complesset suo capitale et insuper ad confirmandum cartam dedistis nobis Ve modios in precio placabile quod nobis bene complacuit. Ita ut de hodie et tempore sit ipsa hereditas de iuri nostro abrasa, et in iure vestro sis tradita atque confirmata, et vobis perpetim abitura. Si quis tamen, quod fiere non credimus, aliquis homo contra hanc kartulam confirmationis ad inrumpendum venerit vel venerimus, aut nos aut filii nostri vel nepti, aut aliquis de propinquis vestris vel extraneis, pariet vobis ipsam hereditatem duplatam vel quantum ad vos fuerit meliorata, et insuper pos partem regie vel comes qui in illa terra imperaverit in Xm vobes.

 

Facta Kartula confirmationis VIº kalendas aprilis. Era Millesima LXIII.

Armentario et uxor mea Sindilo cum filiis nostris in hanc / kartulam confirmationis manus nostras roboramus.

Qui testes fuerunt: Petro Sangici ts. Sedeus Alvarici ts. Munnio Cersarici ts. Anseto ts. Vistremiro ts. Lodofredo ts. Sambati ts. Sempronio ts.

Godofredo qui notuit.

 

LOBEIRA EN 1893; VISIÓN DE LA MARGEN DERECHA DEL RÍO LIMIA EN LA OBRA DE BENITO FERNÁNDEZ ALONSO: "EL RÍO LIMIA Y SUS CONTORNOS"

 

"Dejando á un lado toda digresión, seguiremos la mansa corriente del Limia, que hasta llegar al Puente Pedriña {obra de los romanos proxima á desmoronarse} apenas se deja sentir su movimiento: al avistarse con este ruinoso monumento las aguas quieren zozobrar, previendo el rudo choque que las amenaza en la escabrosidad de su cauce: enturbiadas olas se retornean hirviendo en la superficie, y se estrellan agolpadas contra las romas peñas que las empujan.

Parecen ensoberbecerse enfrente del peligro, y al hundirse dos enormes montañas, hacen comprimir sus cristalinas aguas trazando en su centro un oscuro y cavernoso risco: escúrrense apresuradamente á recorrer al retortero por entre oradadas rocas,y aprieta su corriente hasta pararse amedrentado en la fecha de Cabaleiros. Las "Conchas" es el punto elegido por la naturaleza para sorprendernos con una imponente y soberbia cascada; su batiente hace retemblar con espantoso rugido las peñas que le guarnecen, y al tonante eco de sus estrepitosos bramidos, retruenan bosques tan antiguos como el mundo. Descomunales peñascos recortan el lóbrego recinto, y espumosas aguas en tortuoso breñal perfilan mil giros caprichosos; puntiagudas rocas, alzadas desde el fondo del precipicio, deslizan la vertiente en múltiples arroyuelos, y en sus quebraduras aparecen molduradas perlas, dignas de competir al aljófar y á la nieve. El salto enorme de las aguas, torturadas por los vientos, se une y se esparrama, formando á su caida una vaporosa nube, que manejada por la brisa ofrece al espectador un irradiante arco iris. A larga distancia resuena el estruendo de la torrente, y su ruido se ensoberbece ó amengua á medida que el Setentrión ó Levante juegan descompasados con sus nacaradas aguas. A la derecha de este poético panorama se levanta un cerro que los naturales conocen por el "Castro de San Adrian"; en este promontorio hubo un soberbio castillo, de cuyo asiento aun se conservan vestigios: á muy pequeña distancia, y en la vertiente de aquella altura se halla el priorato de Cabaleiros, hoy San Martín de Grou, en donde en otro tiempo hubo un convento de monjes de la órden de San Agustín, y á el parece que se refiere nuestro historiados el P. Florez {"España Sagrada", t. XVXII, pág. 26}. Los monjes de este monasterio fueron los fundadores del pueblo de la Fraga, su anejo, sito muy cerca de la cumbre del monte, á donde un pastor cuidaba los rebaños de los monjes de Cabaleiros, y como fuesen creciendo las ovejas y multiplicándose los pastores, fué inmediata la precisión de desgajar algunos añosos robles despojándolos de sus ramas para cubrir las chivanas construidas por los pasteadores del monasterio; mas tarde estas humildes chozas fueron metamorfoseadas; su techumbre de hojas, convertidas á cada paso en juguete del vendabal, quedó transformada en pajas de centeno, arrancadas de una tierra tan virgen como sus moradores; los montes, cuyo producto no había sido otro que espinos y zarzas, llegaron a convertirse en sembrados de verdosa y abundante mies. De esta manera el anacoreta, el que no tenia otra sociedad que pacificados seres, aquél a cuyo oído no llegaba otra voz que los balidos de sus ovejas, el ladrido del mastin ó los terribles ahullos del hambriento lobo, llegó a ser y son sus descendientes pacíficos vecinos y habitadores de un poblado lugar. Las gotas de sudor resbaladas por su tostada frente, cultivan, y amasan el pan que engruesa sus fornidos hombros. Tiempo andando, los frailes de Cabaleiros pusieron á aquellos montañeses un pastor espiritual; un sacerdote dirijia aquella reducida grey, y aun sigue alli un capellan sujeto al prior de San Martín de Grou.{Cabaleiros (Priorato)}.

Los frailes de este monasterio eran dueños de casas y rentas en diferentes puntos, algunos de los cuales reseñaremos en su lugar; en el interin, bástenos decir que los monjes del Priorato eran muy atendidos por los prelados y respetados por las justicias. La topografia y calidad del terreno que circunferencia á la casa rectoral-convento es verdaderamente pintoresco y sin rival á orillas del Limia: en aquel precioso recinto ejerce pleno su predominio una dulce temperatura, que ni destruyen los frios y escarchas del invierno, ni el sofocante e insoportable calor del verano. La risueña estación primaveral le reviste con su espeso follaje, y las matizadas flores impregnan el delicioso ambiente con las mas delicadas esencias; abundantes árboles de variadas frutas alargan mas tarde sus ramas para coronarlos con sazonado manjar. Nada mas poético que discurrir por la orilla en descenso á la "viña del Prior" {propiedad de D. Manuel Alonso} y hallarse sorprendido con la agradable emoción que se siente á la vista de un llano cuajado de naranjos y limoneros que con su aroma embalsaman la atmósfera en una gran circunferencia. Innumerables globos de oro pendientes de aquellas ramas pululan en el hermoso naranjal, y la frondosidad de aquel apartado edén forma un constraste admirable con las breñas que aprisionan su fornido tronco: las legumbres y las flores abren expedito paso á los limones y naranjas que ruedan en desórden por el privilegiado suelo, haciéndose antitéticas á su propia naturaleza. La fresca sombra de tan incomparables arbustos proporciona el placer de contemplar, á través de entrelazadas hojas, límpidas aguas que descansan angustiadas del cruel embate acabado de sufrir. Ni la apiñada camelia, ni el dorado limón ponen obstáculo para divisar en el cercano estanque los mil jiros que pintadas truchas trazan en medio de su líquido elemento; sus diamantinos ojos, asemejados á la mas luciente esmeralda, trslucen su brillantez á través de la gran masa que les rodea, y coleando en complicadas direcciones dejan burlada la intención del pescador más lince; surcan á menudo la superficie, alcanzando su redondeada boca hasta los diminutos cínifes que fluctúan en el aire. Plateados cuerpos hierven en el centro transparente, y por su diáfano cristal se descubren mil argentados riscos que á los destellos de un sol Poniente se agitan en confusa babel. Nada mas encantador que á la desaparición del sol por las doradas puertas del Occidente, y cuando el crepúsculo vespertino extiende sus apacibles alas, hallarse instalado sobre una roca y cobijado por el verdor de aquella sublime vegetación, aspirar el grato aroma que se ostenta en tan portentoso oropel; la antorcha del universo, irradiando el azulado cielo, le deja esculpido en el fondo de las aguas. La desaparición de aquel astro luminoso queda reemplazada por la mas sosegada calma, y los perfumes embriagadores que regalan una atmósfera de quietud, rinde homenaje al pausado rio que nuevamente se dispone á tomar camino del Océano con su acostumbrada lentitud.

 

HOMENAJE EN LOBEIRA
ANTONIO FRAGUAS FRAGUAS

FARO DE VIGO, 25.05.90

       O magnífico coro ourensan de Ruada, que acaba de recoller o Pedrón de Ouro na casa de Rosalía, en Padrón, vai facer un homenaxe a don Xaquín Lorenzo Fernández, "Xocas", en Lobeira, terra meridional da provincia, no val do Limia, o antigo río do Esquecemento; O Leteo, pensaban que se perdía a memoria ó pasalo. Durou deica os nosos días un misterio antre os veciños sobor das augas do río, polo menos algo demostra o costume que nos conta Barros Sibelo decido que os veciños de Buscalque tiñan que pasar os mortos nunha barca por non ter ponte, e cando chegaban ó río e colocaban a caixa co morto na barca "el pariente más cercano o el encargado de presidir el cortejo fúnebre, cogía un trozo de pan cocido que ponía sobre el pecho del difunto, diciendo con gravedad y compostura: "para pasar o Xordán", continuando su marcha después de tan misteriosas palabras".
        Cando fai tempo fomos a Lobeira, baixamos polo val deica Entrimo para ver a maravillosa labor barroca nas fachadas de Santa María a Real de Entrimo. Visto iste exemplar, creo que único do noso barroco, voltamos a Lobeira, á casa de Xocas. Alí xuntámonos, ó redor da mesa que presidía súa nai, seu irmán Xurxo, o arqueólogo catalán Castillo Yurrita, Ventura Castro Rial, Sebastián González García, e quen isto escribe. Na casa de Lobeira estiveron moitos investigadores antre todos cito ó doctor Schneider. Xocas conta así o Nadal: "No Nadal do ano 1933 tivemos  na nosa casa de Lobeira a campaña do hoxe doctor Hans Schneider. O día de noiteboa viñeron a nos cantaren os "reises", ao seu remate, asegún o costume de sempre, botaron as derradeiras cantigas de gabanza, antre elas unha que dicía:

                                Nos días da miña vida
                                xa vin un cacho de pan
                                que por moitos anos viva
                                o señorito alemán

        E antre o regocixo dos cantores e a súa ademiración, o doctor Schneider improvisou:

 

                                 Nos días da miña vida
                                xa pasei por unha feira;
                                que por moitos anos viva
                                a xentiña de Lobeira!

 

        Agora o Coro de Ruada vai a ise lugar, a isa casa, para deixar na súa parede a constancia do seu ilustre morador, e cantará o alalá de infindos recordos, o Alalá de Lobeira, e a xente chorará de emoción porque as voces cargadas de amor dos coristas dan unha elevación espiritual ó canto moi difícil de atinguir e fai baixar as bágoas polas meixelas. O director, don Manuel de Dios é ben seguro qu lle tremerán de emoción as mans porque o esprito de don Xaquín pasará como unha brisa que leva a outros lugares a saudosa cantiga que mostra as ansias por unha terra: a terra onde un naceo.

 

                                    Quen me dera en Lobeira,
                                    quen en Lobeira me dera,
                                    quen me dera en Lobeira,
                                    ¡Lobeiriña, miña terra!

          Pasa como nun horizonte lonxano a procesión de Nosa Señora do Viso, a festa reposta, polo amor que don Xaquín tiña á Virxen, a Señora do Viso, e de Lobeira e de toda a Limia Baixa. Os cantos do Coro de Ruada baixarán ás augas do Limia e irán resoar a Portugal, como irán tamén as que suban as cumes montesías. A vida de don Xoaquín tivo as horas de lecer en Lobeira, onde descansaba, lía, conversaba, escribía en preparaba o guión da conferencia de turno. No seu leito pasou á morada dos xustos e benaventurados, por ser modelo dos bos e xenerosos.

 

 

LOBEIRA EN 1777: DESCRIPCIÓN DE D. PEDRO GONZÁLEZ DE ULLOA

                   "El curato de Lobeira, en cuya población se hace una feria a los diez de cada mes, está reputado en mil ducados largos de valor; uno y otro son de representación alternativa entre el dicho Monasterio, la dignidad episcopal y la Cámara de Castilla. Los habitantes de uno y otro, y aun de otros que dicen del bastón de Lobera, son genízaros indómitos y montaraces; para la defensa y apoyo de sus regalías no hay catalanes ni vizcaínos que les igualen. No sé cómo, cuándo ni por qué Lobera y Entrimo se enagenaron de la casa de mi Señor, quedándose solamente con San Martín y San Payo. Notado esto, vamos a la descripción de los dos."

 

 

 

JUAN I DE CASTILLA RECOMPENSA A DON JUAN RODRÍGUEZ DE VIEDMA CON ALGUNOS TERRITORIOS, POR LOS SERVICIOS PRESTADOS A LA MONARQUÍA.

 
15 DE ENERO DE 1406  

          PRIVILEGIO DEL SEÑOR REY DON JUAN EL PRIMERO INSERTOS DOS ALBALAES DEL SEÑOR REY DON ENRIQUE, SU PADRE.-

            En el nombre de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, que son tres personas e un solo Dios verdadero, que viven e reinan para siempre jamás, y de la bienaventurada Virgen gloriosa Señora Santa María su Madre a quien nos tenemos por Señora e por abogada en todos nuestros fechos y a honra y servicio de todos los Santos de la Corte Celestial {...} por ende queremos que sepan por este nuestro Privilegio los que agora son y serán de aquí adelante, como nos Don Juan, por la gracia de Dios, Rey de Castilla {...} Vimos dos Albalaes del Rey D. Enrique, nuestro padre, que Dios perdone, firmados con su nombre, fechos en esta guisa. Nos el rey, por hacer bien e merced a vos D. Juan Rodríguez de Viedma, nuestro vasallo damos vos por juro de heredad cuatro lugares que nos habemos en tierra de Limia (así se llaman todo lo que riegan estas aguas hasta los términos de Portugal), los cuales son Lovera, Entrimo, Araújo e Abelenda, con todo lo que a ellos pertenece. E esta merced vos facemos por muchos servicios que nos fecistes e facedes de cada día y por este nuestro Albalá vos damos poder que los podades dar e donar, e vender, empeñar, e facer dellos como de vuestra cosa propia, e de ello mandamos a todos los escribanos de la nuestra Cancillería que vos den todas las cartas e privilegios que para ello ovieredes menester. E por que esto sea cierto damos vos este nuestro Albaláen que escribimos nuestro nombre.

            Fecho en el Monasterio de Santo Domingo, de la ciudad de León. Sábado, 15 días de Enero, era de 1406 años. Nós el Rey.