¿Qué es INSULARIA?

CINE CANARIO

LA CRITICA

             En realidad Santa Cruz de Tenerife, o más bien sus medios de comunicación, no han tenido nunca una entidad crítica definida hacia el Séptimo Arte. Su inclusión en las páginas  de los diarios ha sido esporádica y, por supuesto, con ocasión de que tal o cual periódico contase entre sus colaboradores (espontáneos y "por amor al arte" la mayoría de las veces) con algún interesado por el Cine.

             Por eso no es de extrañar que en largos periodos de tiempo la prensa local ha ignorado la actividad cinematográfica como una actividad cultural y lúdica, limitándose a publicar las consabidas gacetillas en las que, por descontado, todo son alabanzas para el producto a exhibir. Es verdad que la guerra civil truncó una cierta tradición de críticas y comentarios de escritores y literatos isleños que podían haber cuajado en algo más profundo, como así lo señala Fernando Gabriel Martín en su magnifico estudio acerca de la crítica de cine dentro de las vanguardias artísticas en Canarias.

             Al parecer las primeras críticas de cine sistemáticas en prensa (hemos de pensar que en los años 40-50 los cines estrenaban una película semanal, por lo que a veces coincidían hasta cinco estrenos) se debieron a unos estudiantes de periodismo que se repartían por todo el país para hacer unos meses de prácticas en distintos periódicos. Así, a "El Día" llegaron, en diferentes ocasiones, unos jóvenes inquietos que entre sus aficiones literarias se contaba el "escribir de cine". (Nunca se llegó a saber si el hacer la crítica de cine en el periódico era una actividad elegida o impuesta por el director para dar una ocupación al aprendiz de periodista). Por lo general este tipo de crítico era bastante intransigente; solía repartir "palos" a diestro y siniestro, pero cuando la parte afectada, o sea el empresario del cine, reaccionaba, ya el susodicho crítico estaba haciendo las maletas de vuelta a la península.

             No ocurría lo mismo con los críticos nativos que, como se indicó, fueron apareciendo esporádicamente. La crítica se hacía con la mejor buena voluntad, pero cuando no se coincidía con los gustos del empresario, e incluso del público, se recibía un toque de atención que obligaba al comentarista a "aflojar las tuercas o a tirar la toalla", como, por ejemplo decir: que tal película se debía anunciar como "no apta para mayores", costaba una severa reprimenda. El empresario solía alegar, y quizá con razón, que gracias a los anuncios de las películas que semanalmente publicaban en los periódicos, éstos obtenían unas cuantiosas entradas económicas, por lo que no estaban dispuestos a que el propio periódico -a través de su crítico- le echase por tierra lo que ellos estaban ofreciendo como el mejor producto comercial.

             Este ha sido el principal motivo de que en Tenerife no haya existido, como indicamos al comienzo, una crítica periodística estable. Nunca nuestra provincia ha contado con personajes públicos dedicados al tema cinematográfico como una más de las variantes del arte de la comunicación visual.

             Así y todo, fueron surgiendo en diferentes épocas críticos locales que firmaban generalmente con seudónimos: Pimpinela, Scaramouche, Quinlan, Jerry, Aroma. No obstante hemos de dejar constancia de cierta inquietud por el cine, que "El Dia" mantuvo durante cierto tiempo (gracias a su fallecido director Ernesto Salcedo). Así los aficionados tuvieron ocasión de contar semanalmente con una página dedicada al séptimo arte, que firmaba y dirigía Elfidio Alonso y posteriormente Fernando Gabriel Martín; asimismo fueron frecuentes las crónicas de Festivales Cinematográficos que publicaban con destacados caracteres tipográficos e ilustrados con imágenes fotográficas. Como algunas crónicas de J.A. Pérez-Alcalde sobre los Festivales de Valladolid y San Sebastián en los setenta.

             En el medio radiofónico, a finales de los cincuenta "Radio Juventud de Canarias" lanzaba semanalmente al aire un espacio cinematográfico de una hora de duración llamado "Antena Cinematográfica" del que era autor y director J.A. Pérez-Alcalde. Esta misma emisora, ya con el nombre de Radio Cadena Española, patrocinó una programa radiofónico dirigido por Yaiza Borges entre Marzo y Junio de 1981.

             Hay que dejar constancia de algunos más: Enrique García Ramos, Juan Antonio Sans Prats, Tomás E. Alonso Ruiz, Félix Zamora, etc...

             Y dando un salto en el tiempo, llegamos al presente donde, con la aparición de "La Gaceta de Canarias" el cine ha contado con un destacado espacio en sus páginas, donde firmas como José Miguel Gómez Santacreu (anteriormente colaborador de "El Día"), Aurelio Carnero, Juan Puelles, J. Vilageliú, Sergio Oivari, Eduardo García Rojas, Benito Fernández Arozena, Fernando Gabriel Martín, Francisco J. Gómez, Alberto Guerra, Alberto Delgado nos han tenido al tanto del acontecer cinematográfico. Lo mismo hemos de indicar de Jorge Gorostiza, a través de su página semanal en "Diario de Avisos" y su emisión radiofónica de "Onda Cero"; de Jose Andrés Dulce en "El Día"; de Antonio Pérez Arnay en "Radio Club" y "Radio Minuto"; y sobre todo, de Diego García Soto, que con su excelente y magnífico programa en la emisora estatal sobre Música de Cine, nos ha ofrecido inolvidables veladas sobre este aspecto del séptimo arte, hoy tan en boga y del cual él es un pionero en nuestro país.

             Otro apartado que merece la atención es el de las revistas de cine: en Tenerife sólo han existido dos; la primera, entre 1980 y 1981, fue Barrido, que como Boletín de Yaiza Borges, se convirtió en el único escrito específico sobre cine en la isla. Posteriormente, en 1989, se edita Plano Medio por el Aula de Cine. En la actualidad sólo se mantiene Rosebud, revista editada, también, por el Aula de Cine de la Universidad de La Laguna, que con grandes dificultades intenta no cerrar este inédito espacio de las revistas especializadas.

             Sin embargo hay que lamentar que la industria videográfica se vaya imponiendo en las páginas de critica cinematográfica, hasta restar líneas al comentario, estudio o crítica sobre el cine. Pues aunque, a la postre, las cintas de vídeo recogen una manera de ver el film, no dejan de ser una forma engañosa de acercarse a la globalidad de una obra concebida para ser vista en otras condiciones de atención y espacio.

             Como esperanza para dignificar la profesión del crítico en Canarias, hay que resaltar la creación de la ACEC (Asociación Canaria de Escritores Cinematográficos) que recoge en su seno a la mayoría de los críticos que escriben o hablan en los medios de comunicación de Canarias.

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