Matthew Perry es Chandler Bing, ex-fumador continuamente arrepentido de ello. No le apasiona su trabajo, pero gana mucho dinero. En el colegio creían que era gay, y de hecho todo el mundo que lo ve por primera vez lo piensa (¿es por mi peinado?). Su madre es una escritora de noveluchas rosas que lo avergüenza constantemente. Su padre disfruta con el "Playgirl"
Matthew, aunque en su adolescencia apuntaba como figura del tenis (fue número uno del ranking de Canadá), se decantó hacia la interpretación tras sufrir una grave lesión.
No tardó demasiado en conseguir papeles de chico macizo en series como "Los problemas crecen" o "Sensación de vivir". En la vida personal tuvo un apasionado romance con la egocéntrica -yo no la aguanto- Julia Roberts; con la ruptura, se vino abajo y tonteo un poco con las drogas...
Harto de conseguir trabajo por su físico, presentó a la NBC un proyecto de telecomedia sobre un grupo de veinteañeros que viven juntos. La NBC le comunicó que ya trabajaban en el proyecto de Friends. El resto es historia. Ahora tiene un nuevo proyecto para la ABC, que tal vez le aleje de Friends.
Su carrera cinematográfica se inició hace poco en el papel de enamorado (¿y quién no?)de Salma Hayek en "Solo los tontos se enamoran". A propósito de eso, recuero un artículo (de Tino Pertierra o Antonio Rico, no estoy seguro -enviádmelo-) en la revista del plus en el que se decía: "es lógico que Matthew Perry sucumba a los encantos latinos de Salma, harto ya de las pomposas Monica y Rachel, y de toda su superficialidad" o algo por el estilo.
