La propuesta de este mes nos llega desde Málaga, Tassadar me pide que haga un esfuerzo de mi intelecto y critique una serie que no veo. Y es que la crítica de septiembre es para... El súper. Historias de todos los días o algo por el estilo.

Vamo a vé, nos situamos en la
serie, una chicarrr, una de estas que trabajan en un hipermercao
se hace con el hipermercao, no se sabe porqué, pero es la
mandamás, y un tipo mu malo mu malo hace maldades, este es el
argumiento di este culebrón. Fale, fale, voy a explicaroslo
mejó: Aurelio tiene una cadena de supersss y una hija Maika
casada con Alfonso que es el malvado; el tío palma, Julia la
cajera resulta ser hermana de Maika y toman el control del
supermercado, Maika busca su otro hijo, el hermano de Leticia, lo
encuentra, se lían los hermanos, pero ella se casa con otro pá
disimulá y tal, y luego resulta que el verdadero hijo era el que
se casa con la hermana por lo que el matrimonio es nulo...
(vamos, algo asín ponía en la página www.zepellintv.com/elsuper. Allí tan los creadores del engendro,
ese guión digno de Woody Allen).
Según su propia productora, el
85% (o algo así, no he prestado mucha atención) de la audiencia
es de clase baja-media baja; los ricos también lloran, pero
sólo con la declaración de la renta. El 80% de los
descerebrados espectadores de este atentado contra la salud
mental son mujeres, y que conste que lo digo sin machismo
("tú a la cocina mujé", no hombre no, que es broma,
las mujeres son casi tan listas como los hombres).
El reparto es que ma da ganas de
de reí; no hay na mas que mirarlos ahín arriba, miralus miralus
como se acongojan, miralus, jis jis. Es todo un homenaje a los
culebrones venezolanos que nos invadieron en los comienzos de la
década y nos recuerda que la televisión ha mejorado. Eso de que
una cajera pase a ser empresaria millonaria, se case tres o
cuatro veces, la secuestren, tenga un cáncer, la apuñalen y
toda su familia sufra continuos accidentes es una cosa de lo más
normal... en Fantasilandia, el país donde las casas son de
chocolate y el dinero no le importa a nadie.
Que una serie como esta haya
llegado a los tropecientos episodios da que pensar sobre nuestro
país (castañuelas y toros, olé). Detalles como que los malos y
los buenos utilicen el mismo coche, que todos vayan al mismo
hospital... ¡a la misma habitación! y que se desplacen a rodar
exteriores desde Madrid a Villaviciosa de Odón da una muestra de
las pretensiones de la serie. Unos actores más malos que mandar
a la abuela a por droga, salvándose ligeramente viejas glorias
como la Paca (Gabaldón vamos) y el Zarzo, que no son nada del
otro mundo. La rubita esa que era lo peor de Tesis, el Juan y
Medio (personaje del que ya hablaré algún día), la Teté
Delgado -la gorda ¿simpática?- y el tío este cachas con cara
de bollo (Miguel Ortiz? no lo sé) que presentó cientos de
concursos fracasados destacan por su ineptitud en el reparto de
una serie más increíble que "2001, una odisea en el
espacio" (quedan dos años, a ver si avanzamos). Una de las
últimas incorporaciones al reparto encabezado por la sosainas
Natalia Millán y el gesticulante Andrés Resino, es Manuel
Banderas. Sinceramente, antes me parecía un actor mediocre, pero
ahora es simplemente vomitivo; estoy todo el día pensando que va
a decir: "Son las cosas de la vía, son las cosas de er
queré"
Bueno, me voy al supermercao ese
que tienen unos letreros de Pascual (por cierto vaya mierda de
publicistas que tienen estos pringaos) que se ven a 20.000 leguas
de viaje terrestre. Sin más se despide, Atentamentes, yo.
Mi calificachió para "El
Súper" es: N