Este mes vamos a introducir una novedad, voy a hacer una crítica televisiva, sí, sí, no insistáis, ya estoy harto de criticar zarzuelas y de ser jurado de los concursos de tortillas de patata en mi pueblo. Así que vuelvo a hacer lo que el pueblo -no el mío, en general digo- me pide; complaciendo a Juan Coomonte y a otros que prefiero no mentar (ya sabéis hacerlos de sabor menta) la crítica de... el mes en el que estemos es para Dawson Crece (Dawson's cric, cric)

 

La serie es una creación de Kevin Williamson, que está especializado en parir éxitos para el público juvenil como la saga "Scream" o "Sé lo que hicistéis el último verano".

Dawson es un niño bien que vive en Capeside, y tiene un caserón al lao del río. Todo ha ido bien en su vida, él vivía embelesado con las películas de su amado Spielberg y nada más le importaba. Pero cuando el retoño se hace mayor comienzan los problemas, su madre -de profesión periodista de la tele- le pone los cuernos a su padre -de profesión cachas- y su familia empieza a romperse. Por otro lado, la muchacha de clase humilde de la casa de al lado con nombre de tío -Joey- se enamora de él. Y así comienza la serie, luego las cosas se empiezan a salir de madre:

A Joey le gusta Dawson, pero a Dawson le gusta Jen, la recién llegada al pueblo, una golfilla de Nueva York, mandada con su abuela para mejorar su conducta. Bien, a Jen no le gusta Dawson, y a Dawson comienza a gustarle Joey. Y finalmente están juntos, y ahí a Jen se empieza a interesar por Dawson. En medio de la pareja se mete Jack, que finalmente resulta ser gay, Dawson y Joey vuelven, pero a la tía le da un yuyu cuando meten a su padre de nuevo en la cárcel y le dice que nunca podrá perdonarlo.

Sí, efectivamente, es un culebrón. Vale, no se me ha entendido, pero es muy difícil resumir dos años de serie en seis líneas.

Yo lo que quiero es criticar la serie, y a eso voy. El protagonista -James Von der Breek- no me convence, tiene cara de ensaimada y es inexpresivo, algo mejor lo hace Katie Holmes, y bastante mejor Joshua Jackson -Pacey en la serie, un personaje un poco fuera de sí, con bastantes excesos- que ya ha participado en varias películas y al que podemos ver en "Rumores que matan". Otra gran personaje era "la mala" Abbey Morgan, lástima lo de su muerte ahogada cuando iba totalmente pedo.

La serie está muy bien dirigida, y se nota el oficio de Williamson, con planos estupendos y algún "travelling" digno de mención. La fotografía también es sobresaliente, aunque con ese escenario tampoco es muy difícil. El punto flaco de la serie está sin duda en sus guiones, que además de repetitivos y pretenciosos (Un chaval de quince años dirigiendo sus películas y llevando una vida de adulto) son pedantes y exagerados. Por lo menos yo no he conocido a ningún adolescente que le diga a sus amigos cosas del tipo: "Se me antoja que esta situación me va provocar un dilema moral que puede causar una infravaloración de mi relación sentimental". Debe de ser que a los yankees les gusta ver a críos hablando como políticos.

Para finalizar, la serie es entretenida, y algunos episodios -como el último de la segunda temporada, el del incendio- son francamente buenos, pero no deja de ser una serie para adolescentes, hecha con muchos medios, y -quizá- con demasiadas pretensiones.

 

Mi calificación para "Dawson's creek" es: CC

 

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