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Bernat Soria

IDEAL
17 de marzo, 2009

Gregorio Morales

Estimado ministro de Sanidad y Consumo del Gobierno de España, te ruego que no me llames consumidor. ¿Qué dirías si yo te llamara bebedor? Porque tienes que beber agua todos los días, ¿no? O dormidor. Porque todos dormimos, ¿verdad? Qué lástima que una función te tape las personas reales. Así le ocurre a tu gobierno: tiene anteojeras. Sólo ve sus obsesiones. ¡Vosotros, que tenéis la mayor tasa de paro de la Unión Europea pero que sólo legisláis delirios políticamente correctos!

El artículo que publicaste el domingo en diversos diarios, entre ellos IDEAL, es una prueba de vacuidad. Es vacuo porque el Gobierno de España es vacuo y necesita ministros y ministras vacuos. Empleas esas palabras pomposas que, de tanto escucharlas, no dicen nada: las palabras “responsable” y “solidario”. Y te quedas tan dichoso. ¡Por los dioses, qué grandeza! Les pides a los consumidores que sean responsables y solidarios. ¿Responsables de qué? ¿Solidarios con quién? Eso no lo dices.

Has escrito esas líneas sólo para pronunciar las palabras altisonantes, las palabras de cartón piedra, las palabras desgastadas. ¡Responsables y solidarios! Como nada ocurre gratuitamente, eres una metonimia del gobierno de cartón piedra al que perteneces, con un presidente de cartón piedra, con ministras y ministros de cartón piedra. Es cierto que tenemos el gobierno que nos merecemos, pero, por favor, consideradnos al menos ciudadanos y no consumidores; y en lugar de pedirnos que seamos responsables y solidarios, alentadnos a que seamos críticos; a que no permitamos lo insustancial; a que no comulguemos con ruedas de molino. Pero eso es ya otra cosa, ¿verdad?

Tu artículo, sea dicho con todos los respetos, es un artículo santurrón. Es una homilía para que nos apretemos en el redil, sintamos un poco más de culpabilidad y seamos más dóciles a la clerecía del Gobierno de España. Tus consejos son tan tópicos que habrían valido igual en 1940 como en 1970 o dentro de 30 años. Simplemente están fuera del tiempo, son anacrónicos, como el Gobierno de España lo es. Sois como Alfonso X: de tanto mirar las estrellas, se os han olvidado las cosas de la Tierra. Lamentablemente vuestras estrellas son la mojigatería política que surgió en Norteamérica en los 70. Huelen a polilla. Sois una egregia turba de epígonos.

Cuando ya no estéis y vuestro poder ya no pueda ejercer influencia en la opinión pública, se revelará vuestra ignorancia; saldrá a la luz el dolor provocado en nombre de principios ridículos; se verá que habéis tratado al pueblo como consumidores y no como a individuos; y estallará la pompa de Palmolive en que habéis querido envolver al país.

Sólo espero que seas tan responsable y solidario como exiges, y te brindo una sugerencia: pregúntale a tu compañero de Economía y Hacienda por cuánto vendió el 25% del oro del Banco de España y cuánto valdría ese oro ahora, un año y medio después de la venta. Y por cuánto adquirió los bonos de renta fija que lo han sustituido y cuánto valen esos bonos ahora. Pregúntaselo, y verás lo que es una compra “responsable” y “solidaria”. Y luego hazlo conocer a los ciudadanos. Y tus vanas palabras se llenarán de contenido. Tanto, que se comprenderá que después de todo es un alto honor que llames consumidores a quienes la pésima gestión de tu gobierno ha dejado consumidos por los siglos de los siglos.