Ir a la Web Helios

LA TRADICIÓN DEL MATRIMONIO
Autora: Helios


Tradición: Transmisión oral durante largo espacio de tiempo. La tradición enlaza lo pasado con lo porvenir. Sistema de creencia que está fundado en la opinión filosófica que disminuye la parte de la razón en el conocimiento de la verdad, atribuyéndola a la revelación.- Diccionario Porrúa de la Lengua Española

Matrimonio: Tradición social que consiste en la unión legal del hombre y la mujer con el fin de procrear. Sacramento que establece dicha unión desde el punto de vista religioso con el mismo fin.- Diccionario Porrúa de la Lengua Española


Tomando en cuenta ambas definiciones podemos asumir entonces que la tradición del Matrimonio es una costumbre social, cuyo origen data de tiempo inmemorial y que fue instituido con el fin de dar legalidad y/o de bendecir a dos seres humanos bien diferenciados biológicamente (varón y mujer) que desean tener hijos...... pero que esconde parte de su razón de fundamento.

Y entonces, ¿cuál será esta razón oculta?

Si nos remontamos hasta el inicio mismo de la humanidad, siempre han existido varones y mujeres, cuya diferencia fundamental es que las mujeres son las que pueden tener hijos y los varones No pueden....... Esta situación sugiere que cuando la humanidad dependía de los frutos de la tierra para vivir, las mujeres pasaban periódicamente nueve meses embarazadas, lo que traía como consecuencia que en los últimos tres meses de este periodo se tornaran menos ágiles y más vulnerables. El embarazo y la lactancia consumen tanta energía en las mujeres, que tuvieron entonces los varones, por mera lógica, que ocuparse de tiempo completo al trabajo y de este modo dispensar más protección del mundo exterior a sus mujeres.

Aunado a lo anterior es el hecho de que los varones, por lo general, son más grandes y fuertes físicamente que las mujeres. Y si les sumamos que no tienen que pasar por el embarazo, seguramente muy gustosos se dieron a la tarea de extender su protección a las mujeres, colaborando con la obtención del sustento diario para que ellas pudieran tener sus hijos con relativa comodidad y tranquilidad.

Pero desde luego que ésta tan necesaria protección no podía ser otorgada a cambio de nada. Por lo cual, lógicamente el varón dedujo que a cambio de su esfuerzo, lo menos que podía esperar era tener una pareja adecuada para las relaciones sexuales, y de este modo él contara a la vez, con un suministro de hijos que muy bien podrían velar por él cuando envejeciera.

Claro que también la mujer, por su parte hizo sus propias conjeturas, desde entonces, y supuso pues, que a cambio de este suministro de hijos, ella podía aspirar a contar también con un varón, que además de apto para el sexo, le inspirara la confianza suficiente para poder dedicarse sin preocupación a la maternidad. En otras palabras, .........esperó del varón su completa "lealtad" hacia ella.

La mujer se preocupa del porvenir hasta que consigue marido; el hombre empieza a preocuparse de él cuando consigue una esposa.- refrán popular

En consecuencia a lo reflexionado anteriormente se creó la división del trabajo. Correspondiendo a la mujer el embarazo, el parto y la lactancia, lo cual a su vez tendió de forma natural a confinar su actividad dentro del hogar. Y al varón el proporcionar comida y protección que, del mismo modo, le condujo a aventurarse en el exterior, cazando o trabajando la tierra.

Las mujeres adoran más a sus hijos que los padres, porque recuerdan el dolor con que los han traído al mundo y están más seguras que son suyos.- Aristóteles

Todo iba muy bien, pero con el transcurrir de los años se hizo evidente otra diferencia más..... Solamente la mujer podía saber con certeza que un hijo es suyo desde el momento en que sale de su vientre... Pero el varón no podía tener esa misma seguridad, por lo que se cuestionó a sí mismo ¿cómo poder garantizar que los hijos que mantenía con tanto esfuerzo eran realmente suyos?..... Probablemente esto lo llevó a pensar que aparte de su actividad en el mundo exterior, debía poner mucho cuidado en que su mujer no estuviera disponible para los otros varones que convivían en la comunidad, por lo cual, seguramente, no le quedó más remedio que mantener recluida y vigilada a su mujer.

Un buen marido nunca es el primero en dormirse por la noche, ni el último en despertarse por la mañana.- H. Balzac

En consecuencia nació la doble moral. Puesto que los varones de algún modo podían galantear libremente solo por el hecho de que ninguna mujer puede tener un hijo que no sea suyo. A las mujeres, por el contrario no se les podía permitir hacer lo mismo, puesto que podría significar, cargar sobre su esposo un hijo que no fuera de él.

Y con el fin de contar con alguien confiable en la misión durante la ausencia lógica del marido, tuvo su origen el oficio de "chaperona".

Originalmente, el significado literal del término "chaperona" era "caperuza", y se refería a la capucha que usaban las nobles hacia el siglo XIV. Obtuvo la connotación de "protectora" a comienzos del siglo XVIII, pues, según el Diccionario Oxford, la chaperona "protege a la joven debutante, como la capucha protege el rostro"

Las chaperotas fueron requeridas con el objeto de mantener el decoro y prevenir las travesuras entre los adolescentes, en especial en los actos sociales juveniles; su función parece ser la de proteger la decencia e impedir las venturas amorosas. Sin embargo, hasta hace un tiempo, el papel de la chaperota era más preciso: "proteger la reputación de las buenas familias", al asegurar que sus más preciadas riquezas, sus núbiles hijas, no se vieran comprometidas con las visitas de caballeros. Esto implicaba específicamente una constante vigilancia en todas partes, desde el parque hasta la sala; pero, por cuestiones de tacto y de táctica, frecuentemente significaban no solo mantener separada físicamente a la pareja de jóvenes, sino hacer que la chica se diera cuenta de las "despreciables intenciones" del muchacho en cuestión. En realidad la costumbre de adoptar una chaperota, denominada "dueña" en España, "tía" en la era victoriana y "compañera" en Estados Unidos, es producto del culto a la virginidad. De manera indirecta ha servido como una forma de control de la natalidad entre los miembros solteros de las clases superiores. No es casual que haya alcanzado su mayor auge antes de que se pusiera en boga el uso del condón o que palideciera ante el fenómeno de la píldora.

A pesar de que los liberales fruncen el seño ante el despliegue de las sábanas ensangrentadas en la ventana al día siguiente de la boda, (costumbre aún habitual en ciertos países) la razón pragmática económica para forzar la castidad de las muchachas solteras es la misma, pues solo sabiendo que la novia era virgen en la noche de bodas, el marido puede estar seguro de que el bebé que ella tenga después es suyo. Por eso, cuando una muchacha insiste en conservarse virgen hasta el matrimonio, lo que está preservando realmente no es sólo su pureza sino el honor del apellido de su esposo.

Por este conjunto de factores de diferencia fue que la mujer anhelara tener bebés, debido a que ésta era prácticamente la única contribución que se le permitía hacer a la sociedad. Si no tenía hijos, era inútil tanto para su esposo como para su comunidad. Lo que es más, la culpa de la falta de hijos recaía totalmente sobre la mujer. Metafóricamente el varón tiene el suministro de la semilla y la mujer es la tierra fértil dentro de la cual la semilla se desarrolla. Y por mera lógica si la semilla no prosperaba debía entenderse que seguramente la tierra era estéril........... o sea, que la mujer que no tiene hijos era considerada estéril; no había vuelta de hoja.

Con todo esto a la mujer se le condicionó, inconscientemente, a ofertar su sexualidad y fertilidad, y al varón su fuerza y potencia. Y en este intercambio de beneficios fue a las mujeres a las que les toco hacer la publicidad necesaria.

Me refiero a la marcada tendencia femenina en la atención muy especial con respecto a su aspecto físico, ya que evidentemente son las mujeres las que se visten con ropa bien diseñada para revelar o enfatizar sus características sexualmente deseables, y son las mujeres las que se maquillan el rostro para lucir más atractivas.

.....Siempre contenta, siempre bella, siempre dispuesta (esto lo repetía constantemente mi abuela)

Partiendo de aquí surge otra diferencia biológica que no puede borrarse. Las mujeres pueden tener hijos sólo cuando son jóvenes. Después de los cuarenta años el tener un hijo resulta difícil para la mujer. En cambio los varones pueden tener descendencia aún siendo ancianos.

El hombre aunque tenga cabellos grises, siempre puede conseguir una esposa; pero la mujer dispone de corto tiempo.- Aristófanes

Este hecho sugirió a las mujeres que debían enfatizar su juventud el mayor tiempo posible, y de modo es, que hasta el día de hoy, la mujer se ocupa en ocultar sus canas con tintes para el cabello, tiene especial preocupación por mantener su piel fresca, y por tradición miente con respecto a su edad.

Con todo lo anterior, podemos concluir que el Matrimonio no es tan solo la legítima unión de dos personas de diferente sexo que quieren tener hijos bien definidos en su parentesco, sino que además conlleva entre sus finalidades una muy marcada "distinción social" que fue estimulada por una simple y llana "diferencia biológica".

* * * * *

 

Por fortuna para el género femenino las cosas han cambiado, aún cuando las diferencias biológicas persisten, debido a varios factores en la sociedad.

En primer lugar, actualmente ya no es tan importante tener hijos como en épocas anteriores, puesto que la mortalidad infantil ha disminuido notablemente...... antes era tan alta que las mujeres virtualmente se veían obligadas a tener muchos hijos para garantizar que alguno de ellos sobreviviera lo bastante como para ayudar a atender a sus padres durante su vejez. En la actualidad, en las regiones avanzadas del mundo, dos o tres hijos son suficientes para asegurar la continuidad de la familia bajo condiciones normales. De hecho, desde que hay más de 5,000 millones de seres humanos en la Tierra, la superpoblación se ha convertido en un gran peligro para todos, por ello es que se está intentando en muchas partes del mundo que las familias tengan menos hijos.

Actualmente también, se reconoce que el varón y la mujer contribuyen de igual manera a la formación de un niño, y que la imposibilidad de tener hijos se debe a algún problema que puede ser tanto del uno como de la otra. Lo que es más, se toma simplemente como un fracaso biológico y no moral.

Con estos cambios se ha vuelto totalmente aceptable que una mujer tenga pocos o ningún hijo, de acuerdo a sus deseos o a las circunstancias particulares. Y por lo mismo la mujer de hoy dispone de tiempo suficiente para desarrollar sus capacidades dentro de la sociedad.

En realidad, puede irse más allá: no sólo se debería permitir a las mujeres que desempeñaran otros roles además del de "madre" en la sociedad, sino que deberían ser animadas a hacerlo. De lo contrario, pueden verse forzadas a depender de la procreación como forma de obtener prestigio, y ya no podemos afrontar un promedio de nacimientos tan elevado. (claro que la familia tradicional continúa teniendo muchos hijos, por supuesto, ya que la tradición nunca acepta el cambio).- Isaac Asimov

Por otro lado, algunos aspectos de la doble moral han caducado gracias a que hoy se cuenta con varios métodos anticonceptivos eficaces que liberan a la mujer de un embarazo no deseado. Dejando de lado el tener ese riesgo en cualquier relación sexual, además, si de todos modos así lo desea, ya no pesa sobre la mujer la terrible carga de la culpa y la deshonra por el hecho de ser "madre soltera". Como resultado, ahora pueden ser sexualmente activas con una relativa impunidad, y por lo que respecta a la reprobación social, es de observarse su considerable debilitamiento.

Los cambios sociales han permitido también la creación de fuentes de trabajo entre los que la mujer puede optar con libre elección. Y si además se anima a incursionar en el ámbito masculino, también puede demostrar su competitividad.

El amor y la afición con facilidad ciegan los ojos del entendimiento, tan necesarios para escoger estado, y el del matrimonio está muy a peligro de errarse, y el menester gran tiento y particular favor del cielo para acertarle.- Cervantes

Por lo anterior podríamos preguntarnos entonces, si el matrimonio tradicional del "hasta que la muerte nos separe" ¿se ha convertido en una especie en peligro de extinción?

Pero y los varones ¿qué piensan al respecto? ....... ¿es posible que esta liberación de la mujer les ofrezca algún beneficio? ...... pensemos un poco en ello:

En antaño, las mujeres eran consideradas inferiores al hombre, por lo tanto la educación formal les era reprimida y hasta severamente negada, puesto que se suponía que no la precisaban para nada...... Este rasgo, aunque en menor medida, lo podemos todavía apreciar hoy, otra vez gracias a la tradición, ya que con frecuencia la mujer esconde su inteligencia, debido que al pretender ser tonta curiosamente logra con mayor facilidad captar la atención masculina....... Todavía para cierto gremio la "tontería en la mujer" es considerada "encanto".

Si profundizamos un poco, debemos suponer que el esposo tenía que vivir necesariamente con una estúpida........ y francamente dudo mucho que para el género masculino sean aún su únicos intereses los hijos y el sexo, sobre todo cuando este último va paulatinamente perdiendo su atractivo. La convivencia con una mujer tonta no creo que les proporcione ningún placer.

El hombre que está casado con una mujer inferior a él en inteligencia encuentra en ella un peso muerto perpetuo, o pero aún, una traba a toda aspiración suya, por ser mejor de lo que la opinión pública quiere que sea.- J. Stuart Mill

Gracias al cambio las mujeres reciben educación formal, y cualquier marido puede esperar que su esposa sea tan inteligente como él, ...... (bueno, siempre y cuando pueda romper con la reverencia tradicional por la estupidez femenina) Conseguirá sin lugar a dudas una compañera más considerada a la que podrá apreciar por mucho más tiempo. Y en reciprocidad las mujeres se sentirán más satisfechas si su compañero puede confiar en su inteligencia.

Las mujeres se han vuelto tan instruidas que nada las sorprende, excepto los matrimonios felices.- Oscar Wilde

Aquí surge un punto en el que seguramente me podrán objetar, ya que si la mujer asume más responsabilidad fuera del hogar, necesariamente esto presiona a los varones a tener más responsabilidad dentro del mismo..... Esto de seguro produce resistencia, ya que las labores del hogar tienden a ser rutinarias y agotadoras........ sin embargo, hay un ejemplar que conozco que disfruta cocinando, (por poner algún ejemplo) y no lo considera humillante..... es el esposo de una amiga mía que un buen día preparó para una reunión que tuvimos hace algunos meses verdaderos manjares....... Cuando le cuestioné ante el hecho, me respondió con una sonrisa maliciosa, mas o menos así:

..... en esta casa yo cocino personalmente todo, puesto que soy bastante exigente con las texturas y sabores de los alimentos; para mí el comer bien me proporciona un placer celestial, y la verdad prefiero cocinar lo que a mí me gusta, en lugar de condenarme a tener que comer lo que quieran darme.... Lic. Francisco Chávez Sanabria. Subgerente de una sucursal bancaria en México, D.F., 43 años, felizmente casado desde hace 15 años, con 3 hijos......

Mi amiga es la envidia de nuestro grupo. ¡Ah! .....también ella es profesionista.

Les tengo otra cita humorística e interesante:

Algunas tareas dentro del hogar son fáciles de compartir -y tienen la virtud adicional de intensificar el vínculo entre marido y mujer. (Me apresuro a decir que no soy un gran ejemplo de este aspecto. Mi mujer, una psiquiatra retirada y ahora una escritora a tiempo completo por derecho propio, hace la mayor parte de las tareas domésticas -aunque no todas-. Como escritor <<prolífico>>, trabajo setenta horas a la semana y ella lo comprende. El día que me encuentre con una lata de cerveza mirando un partido de fútbol recibiré una aspiradora).- Isaac Asimov.

Una ventaja más para el esposo puede ser el romper con el rol tradicional de ser el ogro de la familia a los ojos de sus hijos.......... (espera a que llegue tu padre a casa y ya verás el castigo que te pondrá)....... puesto que al tener mayor actividad la mujer, le brinda a él la oportunidad de convivir más estrechamente con ellos, además si por razones irremediables tuvieran que disolver el vínculo con su esposa, lo anterior le podría dejar mejor situado para defender su legítimo derecho de visitar a sus hijos con mayor libertad, además hasta podría tener mejores bases para conseguir su custodia legal si fuera pertinente.

Para decirlo brevemente, el matrimonio entre iguales es mucho más valioso que el que tiene lugar entre dos personas distintas. Somos lo suficientemente afortunados como para vivir en una época y en una sociedad en la que esto es perfectamente posible. Deberíamos tener en cuenta esta bendición y luchar para que esta posibilidad se mantenga en el futuro.

En síntesis, el matrimonio puede convertirse en una verdadera pareja, revelando las delicias que están escondidas para la mayoría de los que viven conforme a la tradición. De hecho, este tipo de nuevos matrimonios puede hacer mucho más por dar estabilidad a la familia que los tradicionales.

 

Miles de Besos


HELIOS (Bungula)

 

Con mi especial agradecimiento a todos esos grandes pensadores que me inspiran a través de sus maravillosos libros y a mi gran amigo Angel Baña pues su gran intensidad me sirve de impulso.

      [ inicio ]