Tanto en electricidad como en electrónica se utilizan continuamente
vocablos tales como tensión, corriente, intensidad, resitencia,
potencia... El que usa estos términos ya los tiene tan asumidos que
raramente se para a pensar en su "contenido", es decir, en el concepto
que encierran. Sin embargo, para los que comienzan sus andaduras por este
mundillo de cables y chismes electrónicos el significado de estas
palabrejas no siempre es tan claro como debiera. Y es que estos conceptos
son fundamentales, o mejor dicho, FUNDAMENTALES. No puede
avanzarse en la tecnología eléctrica/electrónica sin tener claro que
significan palabras como resistencia o expresiones como caída de tensión.
Es pues la intención de este artículo arrojar una poca de luz en las
cabezas de los profanos sobre tales conceptos.
LA TENSIÓN ELÉCTRICA:
Es buena costrumbre analizar el nombre del concepto que trata de
entenderse. Apliquemos esto al caso que nos ocupa: tensión eléctrica.
Según su nombre se trata de una tensión, pero de tipo eléctrico.
Tensiones las hay de muy diversos tipos, las más claras de "ver" son las
tensiones mecánicas. Pensemos por ejemplo en una lámina de acero flexible
inicialmente en una posición de reposo. En tales condiciones la lámina no
está sometida a esfuerzo o tensión (mecánica). Si flexionamos dicha
lámina está claro que ahora sí está sometida a una tensión (mecánica).
Decimos entonces que la lámina está tensa. Podríamos poner muchos más
ejemplos de
tensión, pero posiblemente no sea necesario (si lo es piense en una
cuerda, tensa por supuesto;-). Podríamos decir que un sistema (la lámina
de acero) experimenta una tensión cuando se le obliga a apartarse de un
estado de equilibrio estable. Dicha tensión se manifiesta en forma de un
esfuerzo (una fuerza) que trata de restaurar al sistema a su estado de
equilibrio. Muy bien, pero ¿Qué tiene esto que ver con la tensión
eléctrica? Pues que la tensión eléctrica es, ante todo, una tensión. Esta
tensión la experimentan las cargas eléctricas, y por ende los cuerpos
cargados eléctricamente. Siempre que entre dos cuerpos exista un
desequilibrio eléctrico estará presente una tensión de tipo eléctrico
(la ya conocida tensión eléctrica), es decir, existirán unas fuerzas que
tratarán de establecer un equilibrio eléctrico ¿Cómo? Pues igualando
cargas eléctricas. Ahora que ya vamos teniendo una cierta imagen mental
de lo que es la tensión eléctrica, ¿Cómo podemos saber cuán fuerte es
dicha tensión?, es decir, ¿Cómo podemos medir el valor de la tensión?
Pues con un número. Mientras más grande sea dicho número en valor
absoluto (sin tener en cuenta el signo) más fuerte será
la tensión, es decir, la fuerza a la que están sometidas las cargas
eléctricas. ¿Y cómo saber que un determinado número indica el valor de
una tensión eléctrica? Pues añadiéndole una unidad de medida, un
apellido. La unidad de medida de la tensión eléctrica es el voltio (V).
Así, cuanto más grande sea la tensión eléctrica (en valor absoluto)
existente entre dos cuerpos, zonas, partes de un circuito, etc. mayor
será la fuerza que las cargas eléctricas experimentarán, y por tanto
mayor la tendencia a que se produzca una reordenación de dichas cargas
eléctricas para reducir la tensión a la que están sometidas. Nótese que
para el valor de la fuerza (valor, no sentido de la fuerza) lo importante
es el valor absoluto de la tensión. Realmente, la tensión eléctrica puede
tener signo positivo o negativo, dependiendo esto del signo de las cargas
eléctricas implicadas.
Tenemos ya una idea de lo que es la tensión eléctrica (a partir de ahora
simplemente tensión). Existen varios conceptos relacionados intimamente
con la tensión. Veámoslos, pero sobre circuitos eléctricos, que al fin y
al cabo es lo que interesa al lector de este artículo. Empecemos por el
potencial eléctrico. Para ello imaginemos un circuito eléctrico, como por
ejemplo el siguiente:
En este circuito existirán diferentes tensiones. Así, la pila
genera una tensión llamada Vcc y las resistencias tienen cada una
de ellas una tensión (llamémoslas V
1 la de la R
1,
V
2 la de la R
2, etc.). Para medir estas tensiones
sólo hay que colocar un voltímetro en paralelo con el elemento del que se
quiera conocer su tensión:
Esta es una de las formas de expresar las tensiones presentes en un
circuito: Vcc vale tanto, V
1 tanto otro, etc. Sin embargo, no
es la única forma (ni la más útil). Es posible hacer uso de los
potenciales eléctricos para expresar la misma información. La idea es la
siguiente: cojamos un punto cualquiera del circuito y asignemos a dicho
punto el valor de tensión de cero voltios, o dicho de otro modo,
fijemos (por convenio) en cero voltios el potencial en el punto elegido
(usualmente se suele coger como cero de potenciales el negativo de la
pila, pero esto no tiene por qué ser así). A partir de este momento
podemos referir la tensión de cualquier punto del circuito respecto del
punto de potencial cero. Veamos un ejemplo concreto sobre el circuito de
las anteriores figuras:
En este circuito, la corriente que circula será de 82.6 mA. Además,
V
1 = 82.6 mV, V
2 = V
3 = 826 mV y
V
4 = 8.26 V.
Pues bien, si tomamos como cero de potenciales el punto
e entonces
los potenciales (tensiones) de los demás puntos respecto al de referencia
serán: V
a = 10 V, V
b = 9.92 V (V
cc
- V
1), V
c = 9.09 V (V
cc - V
1
- V
2) y V
d = 8.27 V (V
cc - V
1
- V
2 - V
3). Como puede apreciarse, los potenciales
se calculan a partir de las
caidas de tensión en las
resistencias.
A diferencia de la tensión generada por la pila, las tensiones de las
resistencias son de un tipo diferente. Su aparición en extremos del
componente no se debe, como en el caso de la pila, a una fuerza
electromotriz (que es la fuerza física que obliga a las cargas eléctricas
a desequilibrarse en número), sino más bien a un proceso de acumulación
desigual de cargas en los extremos de las resistencias, precisamente por
eso, por
que las resistencias ofrecen una
resistencia al paso de la corriente
eléctrica. ¿Es posible calcular las tensiones en extremos de cada
componente a partir de los potenciales? La respuesta es sí. Veámoslo:
V
cc = V
a - V
e = 10 V - 0 V = 10 V
V
1 = V
a - V
b = 10 V - 9.92 V = 0.08 V
V
2 = V
b - V
c = 9.92 V - 9.09 V = 0.83 V
V
3 = V
c - V
d = 9.09 V - 8.27 V = 0.82 V
V
4 = V
d - V
e = 8.27 V - 0 V = 8.27 V
(las pequeñas discrepancias se deben al redendeo de decimales).
¿Alguien se ha perdido? ¡Es muy fácil! Veamos, sólo se trata de restar los
potenciales presentes en cada extremo del componente.
LA CORRIENTE ELÉCTRICA:
La corriente eléctrica no es más que el flujo de cargas eléctricas
(usualmente eléctrones) a través del seno de un material más o menos
conductor (aunque son posibles corrientes eléctricas en el vacío, por
ejemplo en el interior del tubo de imagen de un televisor). Un concepto
íntimamente relacionado con el de corriente eléctrica es el de intensidad
de la corriente eléctrica, o simplemente intensidad. El concepto de
intensidad viene a cuantificar (es decir, a medir) cuán grande o pequeña
es una determinada corriente eléctrica. Cuanto más grande sea el número
indicado por la intensidad mayor será la corriente eléctrica, es decir,
el flujo de cargas por el conductor. La intensidad tiene su propia unidad
de medida. Se trata del
amperio, que se denota por A. Una
intensidad de 1 A equivale a unos 625 x 10
16 electrones por
segundo
circulando por la sección de un conductor. La relación entre corriente
e intensidad es
tan fuerte que se usa el nombre de corriente para referirse a la
intensidad y viceversa, siendo en la práctica uno sinónimo del otro.
Así, es habitual
encontrarnos expresiones del tipo
"una corriente de 0.2 A", o esta
otra
"la intensidad que circula por el circuito es...", no siendo
ninguna de ellas estrictamente correctas, pero admitidas por todos.
LA RESISTENCIA ELÉCTRICA:
El nombre lo dice casi todo. La resistencia eléctrica, o simplemente
resistencia (ojo, el componente electrónico recibe el mismo nombre que
el fenómeno físico), es un efecto físico que afecta a la corriente
eléctrica. Se trata de una oposición o dificultad que presentan los
materiales a que por ellos circule la corriente eléctrica. No existe un
único mecanismo físico que explique la resistencia, pero básicamente
podemos atribuirla a que las partículas portadoras de carga eléctrica
no se mueven libremente por el seno del material conductor, sino que
en su recorrido van chocando con los átomos fijos que forman dicho
material. Así pues, las partículas son en muchos casos rebotadas o
desviadas de su trayectoria original (rectilínea), cediendo parte de
su energía cinética a la estructura del material y provocando por tanto
un calentamiento de éste.
La resistencia eléctrica puede ser más o menos elevada en cada caso
concreto. Para conocer el valor de dicha resistencia se usa la unidad
de medida llamada ohmio, que se denota por la letra griega omega
(
W). El ohmio se define como el valor de una
resistencia eléctrica tal que al aplicarle una tensión de 1 V se
produzca una circulación de una corriente eléctrica de 1 A. Evidentemente,
cuanto mayor sea la resistencia para un valor determinado de tensión, más
pequeño será el valor de la intensidad de la corriente eléctrica que
circulará por ella. También podemos decir que para un valor concreto de
resistencia, a mayor tensión aplicada en sus extremos mayor corriente
circulando por ella (esto último también parece lógico, ¿o no?).
LA LEY DE OHM:
¿Existe alguna relación entre la tensión, la intensidad y la resistencia?
En las últimas líneas del apartado anterior hemos dado por hecho que sí
existe dicha relación. Es más, la hemos expresado de forma explicita. Si
se le ha pasado por alto, por favor, relea esas líneas. En ellas se indica
la relación directa entre tensión e intensidad (para un valor determinado
de resistencia) y la relación inversa entre resistencia e intensidad
(para un valor determinado de tensión). Así pues, la intensidad es
directamente proporcional a la tensión e inversamente proporcional a la
resistencia. Más exactamente, la relación es la siguiente:
Esta es la conocida Ley de Ohm. Gracias a esta importante ley es posible
calcular circuitos con resistencias, tales como los circuitos
de polarización de transistores (se despejaría de la fórmula R).
Esta es la fórmula que en el circuito
de más arriba ha permitido que se calculase la intensidad. Las tensiones
de las resistencias se han calculado con ella
(para ello sólo hay que despejar de la fórmula V), así por ejemplo para
calcular V3 se procede así, V3 = I x R3 =
82.6 mA x 10 W= 826 mV.
Todo lo que se diga sobre la importancia que esta ley tiene en eléctronica
es poco. ¡Créame!, si quiere tener algo que hacer en esta tecnología ya
puede aprenderse la formulita y, sobre todo, cómo usarla eficazmente.