Las ideas antiguasUna pregunta antiguaDesde la antigüedad los humanos hemos mirado arriba y hemos repetido la pregunta: ¿Quien creó estas cosas? (Isaías 40:26). Algunos investigadores sí reconocen que están frente a los secretos fundamentales del universo. El investigador principal del COBE, George Smoot, presentó los datos conseguidos en abril de 1992. El universo primitivo se veía casi uniforme. Al calcular las pequeñas diferencias de temperatura, se vislumbraba una imagen de parches, algunas regiones más densas y calientes, y otras ligeramente más enrarecidas y frías. Estas fluctuaciones de temperatura y densidad tienen una gran importancia, que ahora explicaré. Smoot estaba tan entusiasmado por las fluctuaciones que dijo, "Si uno es religioso, ¡es como ver la cara de Dios!" Tenían que haber estas fluctuaciones para que la masa de fuego, casi uniforme inicialmente, pudiera separarse en regiones concentradas de calor, materia, y luz. Nuestra vida no puede existir a una temperatura de 3000 grados. La expansión era necesaria para enfriar y dispersar la materia. Más tarde la materia dispersada tenía que volver a contraerse en regiones densas separadas entre sí, y compactarse en galaxias y estrellas. Los fluidos, en fin, tenían que separarse unos de otros. Las fluctuaciones causaron todo esto. La gravitación de una región está en proporción a la masa y energía contenida. Las regiones de mayor densidad y calor atraían por gravitación más que las regiones enrarecidas y frías. Así las regiones densas iban atrayendo materia de las regiones menos densas. Al hacerlo, se hicieron todavía más densas y compactas, y los espacios entre las regiones densas crecieron y se hicieron todavía más enrarecidos. La existencia de estas regiones se debe al orden establecido en el primer momento del universo. La expansión no era como una explosión, porque una explosión destruye el orden presente. La expansión era ordenada porque preservaba el orden original. Se sabe, además, que la rapidez de expansión era muy exacta para producir un universo donde podría haber vida. Si la expansión fuera un poco menos rápida, de pronto toda la materia producida se caería otra vez hacia el centro, y el universo se convertiría en un agujero negro de donde ni la luz podría salir. Pero si la expansión fuera un poco más rápida, todas las partículas tiradas al espacio se dispersarían con tanta velocidad que no pudieron atraerse por su gravedad mutua ni producir galaxias, estrellas, y planetas. Es evidente que algo seleccionó la rapidez de expansión con mucha inteligencia para que el universo pudiera tener vida. La agencia antes mencionada que hizo el trabajo para generar la energía también era inteligente y actuaba con un propósito aparente. No era una agencia sino un agente sumamente potente e inteligente. Tal agente comúnmente se llama Dios. El contraste con las ideas antiguasSe atribuye a los hindúes la idea de que la tierra no se cae porque se sostiene sobre cuatro elefantes gigantescos, que a su vez están en pie sobre la concha de una tortuga todavía más grande. Los egipcios, entre muchos otros pueblos de la antigüedad, explicaban los fenómenos naturales proyectando su propia imagen a los cielos. La tierra era una mujer fértil, y los cielos eran la diosa On, quien no se cansaba a hacer arco con su cuerpo sobre la tierra. El sol era el dios Re, supremo en el panteón de los egipcios. Todos los esquemas antiguos padecían del mismo problema. Los dioses o grandes animales necesitaban un mundo superior en el cual vivir, y una tierra inferior para darles pie. O sea, los antiguos apelaban a otra tierra para sustentar la tierra conocida. Y ¿quién era el creador del mundo superior, de los dioses y de los grandes animales? Una cosmología antigua que sí es actualHabía una cosmología antigua que sí resuelve los problemas inherentes en las otras cosmologías antiguas. Muy curiosamente, esta cosmología encierra los tres descubrimientos modernos. Es totalmente consistente con los resultados confirmados de la ciencia actual. Me refiero al relato de creación escrito por Moisés, en la primera página de la Biblia. Se dice que la gran contribución de Moisés a la religión era el monoteísmo. Más que esto, nos habló de un solo Dios que no tiene necesidad de nada. No le hace falta ni de un creador ni de un mundo superior en el cual vivir, pero sí creó todas las otras cosas existentes. El Dios de Moisés no es la imagen humana proyectada grande en los cielos, sino al revés. Dios proyecta su propia imagen en la tierra y crea al hombre y a la mujer en imagen y semejanza de Dios. Dios y nosotros usamos señalesLos humanos somos semejantes a Dios en varias maneras. Una manera muy importante, destacada en el narrativo, es la habilidad de comprender sistemas complejos y masivos de signos y señales. El narrativo menciona que Dios puso luminarias en el cielo para servir de señales, para indicar los días, las estaciones y los años. Estas señales no eran para el beneficio de Dios. Dios no necesita un reloj para saber la hora. Tampoco eran para los animales, porque hasta los animales más avanzados son muy limitados en su habilidad para entender señales. Los grandes sistemas de señales son para la humanidad moderna. Por ejemplo, el arte de escribir y leer tiene poco más de 5.000 años. Casi simultáneamente entonces aparecieron tres sistemas distintos de escritura en diversos lugares del mundo antiguo. Este hecho indica que los humanos empezaron a hablar idiomas plenamente desarrollados hace no más de unos cuantos miles de años. Uno aprende a hablar antes de aprender a leer y escribir. Una vez que los humanos sabían hablar, la invención del arte de escribir tenía que surgir en pocos miles de años, porque la habilidad de escribir es tan útil. Moisés está de acuerdo en esto. El sitúa la aparición de humanos capaces de utilizar grandes sistemas de señales en esta época. De los fósiles de supuestos precursores de hombres que vivieron hace millones de años, la Biblia no dice nada. Si los precursores no dejaron nada por escrito entonces no eran muy inteligentes, y por eso no eran muy humanos. Quizás no eran mucho más que animales con huesos similares a los de los humanos. |