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HASTA EL MOÑO DE BILL GATES Y SU DEMONIO"Cuando se hubieren acabado los mil años, será Satanás soltado de su prisión y saldrá a extraviar las naciones que moran en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, y reunirlos par al guerra". APOCALIPSIS, 20, 7 y 8¿ES BILL GATES EL ANTICRISTO?
Para mí sería una anécdota más entre tantas que abundan en la red, de no ser por que este artículo llegó a ser publicado en alguna revista de tirada nacional de esas que pretenden tratar temas esotéricos con aparente rigor científico. Tras una breve incursión por la red me encuentro con tres tipos de páginas: aquellas en que figura como una simple anécdota; otras donde se lo toman bastante en serio (y que a veces acaban en casi un manifiesto apocalíptico contra Microsoft); y alguna que otra crítica (bueno, sólo he visto dos). Para colmo, de los dos críticos que he encontrado, uno termina concluyendo que los datos aparentan ser correctos pero que, en realidad, se trata de una maniobra distractora del diablo (!!). Como quiera que fuere, y dadas las fechas en las que estamos, me pareció divertido dedicarle algo de atención al artículo (que, por cierto, es siempre el mismo, parece que los distintos autores de la red se han limitado a copiárselos unos a otros). TESIS:Estas son algunas pruebas que se suelen presentar en la defensa de lo que, a partir de ahora, llamaré "hipótesis demoníaca": Si sustituimos cada una de las letras por el número que le corresponde en ASCII -pincha aquí para verlo- , obtenemos los siguientes cálculos:
¿Casualidad?. Pues todavía hay más:
Se presentan otros datos sugerentes.
ANTÍTESISParticularmente, me importa un rábano que Bill Gates sea o no el anticristo, allá él. Pero esta tesis no resiste un análisis mínimamente serio. Quien lo haya escrito se sirve de la ignorancia del lector corriente, que no tiene por qué saber qué diablos (nunca mejor dicho) es eso del código ASCII, y de una aparente sofisticación pseudocientífica en sus cálculos para convencer al personal. No voy a demostrar aquí que Gates sea o no el anticristo. Eso se lo dejo a las autoridades del Censo. Simplemente, quiero dejar constancia de lo endeble que es el argumento.
El "666" es el número de la "Bestia"... pero aquí la "Bestia" parece más bien aquel que realizó los cálculos. He aquí algunas observaciones:
"THE HALL OF TORTURED SOULS". En realidad los nombres de esas "almas torturadas", son, precisamente, los de los programadores del Excel 95, que reservan el derecho a hacer un guiño de buen humor al usuario. Pero parece que hay alguien que no cogió la broma. Ah, por cierto, que aquello tan "espeluznante" que se ve al final del recorrido, al parecer, no es otra cosa que la foto de dichos programadores (!!). En cuanto a lo de las citas de la Biblia, el ejemplo que puse arriba se delata el solito. Yo no sé cómo diablos usa el ordenador el tipo que escribió eso, pero le sugiero que separe un poco la cabeza de la pantalla (1). En realidad, la Biblia es uno de esos libros con tantas interpretaciones que deja a casi todo el mundo satisfecho.
Las críticas anteriores bastan para que uno se plantee, ya no
sólo la falsedad de la "hipótesis demoníaca", sino si, además, le están
intentando tomar el pelo a uno deliberadamente. Pero, en el fondo, son críticas
circunstanciales. Porque... ¿qué habría ocurrido si los
cálculos arrojasen rigurosamente "666"?. De hecho, el tercero arroja
un inquietante "665". No nos vamos a detener aquí en el origen del
significado del "666". Personalmente no tengo ni idea al
respecto. Pero asumamos que tenga una asociación bíblica con la
figura del anticristo. Cielos, ¿qué hacer con un "666"? ¿Ha llegado
el "anticristo" y yo con estos pelos?. Para empezar, no se demuestra en ninguna parte qué tiene de especial que uno o varios de estos cálculos dé 666 y no, por ejemplo, 102. ¿Se supone que la mera coincidencia con tal número es indicativa de algo?. Mulder -"Expediente X"-, habría respondido: "Scully, todo ésto es demasiado casual". Ese argumento tiene la misma credibilidad, a priori, que afirmar que los vecinos del número 69 de la Gran Vía son unos pervertidos sexuales, o que los del número 13 sufren mal de ojo. Si afirmamos que la coincidencia entre el "666" y las palabras anteriores es significativa per se, nos veremos obligados también a aceptar como válidos razonamientos del tipo: Las monjas carmelitas tienen poco dinero, no tienen bigote, respiran por la nariz y no son protestantes. Yo, Carlos, tengo poco dinero, no tengo bigote, respiro por la nariz y no soy protestante. LUEGO ("Scully, todo ésto es demasiado casual"): ¡¡Soy una monja carmelita!!. (Vaya, lo que tiene que descubrir uno a sus 27 años). Lo que parece querer decirnos la "tesis demoníaca" es que el número "666" actúa como señal. Es decir, nos predice una cualidad demoníaca en aquello a lo que está asociado mediante el cálculo, de la misma manera que el intermitente de un coche nos indica que éste va a girar. Esto implica, necesariamente, que ha de cumplir la propiedad esencial en cualquier señal: una contingencia con lo señalado. Es decir, que el "666" y el contenido demoníaco coincidan tanto en su presencia como en su ausencia. Pero esto hay que demostrarlo. Una manera de hacerlo sería recogiendo una muestra aleatoria de palabras con significado, determinando cuáles tienen un contenido demoníaco. La tesis se confirmaría siempre que la probabilidad de encontrar estas palabras asociadas con el "666" fuera distinta que con el resto de los números (2). Porque, de no ser así, el "666" tendría tanta efectividad predictiva como Groucho Marx dando el parte meteorológico. Como quiera que sea, no se presenta por ninguna parte evidencia empírica de que el resultado "666" tenga alguna característica especial, a parte de ser capicúa, que no tenga el 1.347 o el 23. Por lo que no queda en absoluto demostrado que la coincidencia de los cálculos con el número "666" sea debido a algo distinto del azar -hipótesis rival-. Parece que, al final, la hipótesis demoníaca sólo cuenta con el argumento de "Scully, todo ésto es demasiado casual". Con lo que no cuenta nuestro amigo Mulder es que, probablemente, nunca hubo nada de casual en ello, y que sea lo más normal del mundo que palabras como "BILL GATES" ó "WINDOWS95" den valores cercanos al "666", al igual que "VOY SUDAO", (= 666) o "UN BILLETE" (= 676) y otras tantas expresiones que no tienen nada que ver con el diablo. Porque, veamos, si en una suma "el orden de los sumandos no altera el resultado", ¿es tan difícil formar nuevas palabras con las letras usadas en los cálculos de anteriores(3)?. Naturalmente, esto también habría que demostrarlo. Mi crítica es, precisamente, que los porfiados parapsicólogos y esotéricos de pro de esas revistas y páginas Web que aparentan tanto cientifismo ni se han molestado en plantearlo. "MORALEJA" ;-PConcluyendo, como tantos otros contenidos que circulan por la red, la fiabilidad de éste es nula. Como anécdota o chiste está bien, pero, sinceramente, es lamentable que haya quien se lo tome en serio y pretenda hacérselo tomar en serio a los demás con argucias. Internet es una vía de comunicación impresionante, pero sería deseable que también hiciéramos uso de él con cierto criterio. Es la única manera de que no se convierta en un enorme vertedero de palabras, imágenes y sonidos ("Web Waste World"). Carlos M.A., 18/12/03
(1) Una divertida crítica de los cálculos y de la interpretación bíblica la puedes encontrar aquí. (2) Por supuesto, esta es una versión simplificada del procedimiento. Cabría plantearse concienzudamente muchos detalles, como el número de caracteres que forman las palabras, el criterio para discriminar palabras con significado, qué contenidos son demoníacos, etc. (3) Por ejemplo, no es difícil derivar "UN BILLETE" de "BILL GATES".
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