LEMOS DE LOS REYES
LA VOZ DE GALICIA
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En una entrevista que concedió a este periódico hace un par de años, Ángel Lemos contestaba a la última pregunta
asegurando:
«No me siento terminado. Para mí, la vida es eterna. Lo que tenemos por fuera
es sólo un pedazo de carne». Antes, había afirmado que «la inteligencia del
espíritu es innata, pero la cultura de esta sociedad atrofia el saber natural».
El mundo era hermoso para Lemos hasta 1936. En aquel año se derrumbaron todos
sus sueños. Pero sobrevivió y hasta se hizo eterno, pintando. El pasado
jueves, dió un salto y salió de su pezado de carne, como decía. Falleció a
los 85 años, dejando viuda y siete hijos. Fue enterrado ayer, pero Lemos sigue
ahí, al lado de sus cuadros. Hace dos años, señalaba a todos los que tenía
en una pared y decía: «Esto soy yo».
Nacido en Vigo, Lemos llegó a A Estrada a finales de los ochenta. Tenía el
taller de pintura en su propia casa. Prefería las marinas, los desnudos
y escenas de maternidad pero aceptaba encargos de retratos. Muchos estradenses
buscaron sus lienzos porque reflejaban el alma de este artista rebelde.
F. S. Cordón (a estrada)
Camilo Pena Casal
Ha llegado ya el 1 de marzo, de tus 86 años no cumplidos, no fue un buen año el de los ochenta y cinco ni para ti, ni para nosotros que te tuvimos que ver marcharte durante tanto tiempo, pudimos mimarte y no se si agradecérselo a Dios por nosotros o reprochárselo por ti. Te hecho de menos y quiero regalarte, en este, que sigue siendo tu cumpleaños, mi amor que creo que es lo único que tengo que puede llegar tan lejos y abrigo la loca esperanza de que tal vez puedas leer estas palabras aquí, que viajan por los cielos, mejor que en mi libreta que tiene tapas y está guardada en un cajón:
Quisiera volver a mesar tu pelo, blanco y suave y meter otra vez los rebeldes mechones tras tus orejas
Quisiera besar de nuevo una a una las arrugas de tus mejillas y tus ojos hundidos, cerrados, ya sin pestañas, cansados, imagino, de mirar.
Quisiera volver a masajear tus tobillos secos, cálidos, agradecidos y tomar con mi mano tu nudosa mano de artista tan sólo una vez más.
No puedo, y lo construyo en mi mente como cuando de adolescente fabricaba al príncipe azul que se movía y decía a mi antojo. Pero ahora las emociones me llenan, me desbordan y cuando parece que voy a estallar, se vuelcan en otra parte de mí que no se muy bien dónde puede estar y me siento dividida, partida en dos y lo único que sé es que desearía que estuvieras aquí, que volvieras para poder seguirte amando sin dolor.
En mi vivir cotidiano no ocupabas el espacio principal, sin embargo, tu ausencia me ha dejado de repente desamparada, sola. Que curioso! no me había dado cuenta de que bebía de ti, comía de ti, de tu ilusión por la vida. Querría poderte devolver aunque sólo sea un poco de todo lo que me has dado. Espero el día en que vuelva a verte.
Tu llenabas de ilusión nuestras vidas, eras y eres una llama que arde indicándonos el camino, seguiremos tu luz hasta que volvamos a alcanzarte.
Pero... ¡Cómo me gustaría poder darte tan sólo un abrazo más, uno más tan sólo!.
Tu hija
LEMOS DE LOS REYES
Av./ Avenida América n.º 32 1º Para más información: anglemos@teleline.es
36680 A Estrada Y en el teléfono: 986-573231
Pontevedra
España
¿Habrá algo más digno de admirar, amar, respetar
y proteger que el pensador abstraído, que, péñola en ristre, y apoyada la
amplia, optimista y soñadora frente en su mano izquierda, ara los campos yermos
del infinito de la ignorancia, arrancando de sus intrincados los frutos
valiosos que agrandarán el inestimable acerbo del saber humano?
He ahí la perenne caricatura del gran
Lemos.
Nota hecha por D. Emilio Crespo
en el café Derby en 1949
El amor, es la energía que nos pone en equilibrio con
la vida
y con cuanto a ella se refiere
Sin El, no hay ilusión
sin ilusión, no se puede vivir!...
La creación artística, es engendrada por el equilibrio
que
concede, el amor, al ser humano.
Los amantes de la vida, siembran la ilusión que
produce
en el artista, el milagro de su obra.
EN EL AMOR....,
No hay vanidad, soberbia, engaño ni bajas pasiones.
El, es paz, luz y creación. Quien “AMA”
¡¡CREA!!
Lemos
FARO DE VIGO
CULTURA Y ARTE
Ángel
Lemos de los Reyes en el casino de Vigo.
Ángel Lemos de los Reyes, benjamín de los pintores vigueses, presenta en
la rotonda del Casino una colección de óleos en los que se evidencia lo
exuberante de su fantasía creadora y se acusan remarcados progresos técnicos de
composición y empaste en relación con su anterior muestra de hace ahora dos
años en la sala del “Foto club”.
Pintor ambicioso y de vocación, ningún tema es ajeno a su pincel.
Retrato, composición y paisaje tienen presencia en esta exposición que
indudablemente presenta al pintor bien cercano ya a la meta de su camino. La
misma disparidad de escuelas y de tendencias en que están realizadas las obras,
realismo, impresionismo, surrealismo, muestra ya un temperamento disconforme,
inquieto que tropieza aquí y se levanta allá sin que tropezón o caída resulten
ser otra cosa que el espoleo acuciante de una nueva marcha hacia la meta
obsesiva que es el hallazgo de la propia personalidad.
Hacer que el arte y la espiritualidad de la urbe marchen acorde con sus
posibilidades de todo orden es alta labor de sus gobernantes. Y ser lo que
Lemos es, sin más estudios fundamentales que su autodidaxia le ha deparado sin
salir de su pueblo es alguien capaz de llegar a donde se lo proponga con bien
poco que todos pongamos en favorecer sus nobles impulsos creadores.
Julio
Sigüenza
Marzo 1950

Los náufragos 1949
Existen dos opciones en
la cultura occidental a la hora de enfrentarse al hecho creativo; la primera es
pasar a engrosar esa interminable legión de encanallados aduladores del poder
en constante peregrinaje de sumisión por galerías y tertulias, de ser un
laborioso artesano que cambia de estilo siguiendo las ondas de la moda o un
atractivo figurante de los mass media. La segunda opción es ser como Ángel
Lemos, que desde los veinticuatro años y con una formación de autodidacta deja
en sus obras su espíritu, sus vivencias, o, como el mismo Artaud decía, “las
raspaduras del alma”, rindiendo pleitesía no a la crítica ni a los medios de
comunicación, sino únicamente a su libre albedrío y a una idea inalcanzable
aunque constantemente perseguida, de la belleza.
Jorge Armesto

¡El
hombre lanzado a su aventura de vivir!
lucha
incesante desde el alba al oscurecer
para
lograr sus sueños.
En
cada pecho hay una esperanza,
una
ilusión, un amor.
Muchas
cosas para las que él va a pelear
hasta
el fin.
Y
afirma sus sueños
y
va arrancándole a la vida sus ansias
para
cubrir sus sueños con el calor de un amor,
un
beso y un pedazo de pan
para
morir en el tiempo.
¿Por
qué?
Lemos (1965)