LEMOS DE LOS REYES                              

LA VOZ DE GALICIA          

Sábado 7 de diciembre de 2002           

   A Estrada pierde a su pintor adoptivo
Ángel Lemos, el polifacético artista nacido en Vigo, falleció el pasado jueves

   

  En una entrevista que concedió a este periódico hace un par de años, Ángel Lemos contestaba a la última pregunta

 asegurando: «No me siento terminado. Para mí, la vida es eterna. Lo que tenemos por fuera es sólo un pedazo de carne». Antes, había afirmado que «la inteligencia del espíritu es innata, pero la cultura de esta sociedad atrofia el saber natural».

El mundo era hermoso para Lemos hasta 1936. En aquel año se derrumbaron todos sus sueños. Pero sobrevivió y hasta se hizo eterno, pintando. El pasado jueves, dió un salto y salió de su pezado de carne, como decía. Falleció a los 85 años, dejando viuda y siete hijos. Fue enterrado ayer, pero Lemos sigue ahí, al lado de sus cuadros. Hace dos años, señalaba a todos los que tenía en una pared y decía: «Esto soy yo».

Nacido en Vigo, Lemos llegó a A Estrada a finales de los ochenta. Tenía el taller de pintura en su propia casa. Prefería las marinas, los desnudos y escenas de maternidad pero aceptaba encargos de retratos. Muchos estradenses buscaron sus lienzos porque reflejaban el alma de este artista rebelde.


F. S. Cordón (a estrada)

 

Dicen que los viejos esperan la muerte y que los jóvenes son sorprendidos por ella en cualquier curva de la vida. ¿Cuantas curvas sorteo Angel y esquivo lo que tantos no pudieron?, su alma vagabunda y soñadora, compañera de su cuerpo, ahora camina pálida, fría, desnuda y privada de la luz material, sólo sombras como las de sus cuadros le envolverán eternamente. Estoy seguro que para Angel, la muerte fue la arribada al puerto del descanso, a la ciudad escondida en las profundidades de la mar, la muerte para aquellas personas con maldad siempre te dirán que es "un naufragio", como si tuvieran que vivir eternamente. Mientras su obra esté presente, jamás podremos decir que Angel Lemos ha muerto, simplemente que inicio un viaje para cumplir con ese sueño sagrado de adelantarse a otros en el sendero de la virtud.
 Hoy la pintura de Angel Lemos, hay que verla despacio, gozarla poco a poco, pues como los buenos vinos si se ve rápida  pierde su encanto.
 Angel, te digo hasta luego, pues los que hemos hecho buen uso de la vida, estoy seguro que sabremos hacer buen uso de la muerte, lo único que te envidiaré, que contigo DEJARON DE DOBLAR LAS CAMPANAS....   

  Camilo Pena Casal    

 

 

Ha llegado ya el 1 de marzo, de tus 86 años no cumplidos, no fue un buen año el de los ochenta y cinco ni para ti, ni para nosotros que te tuvimos que ver marcharte durante tanto tiempo, pudimos mimarte y no se si agradecérselo a Dios por nosotros o reprochárselo por ti. Te hecho de menos y quiero regalarte, en este, que sigue siendo tu cumpleaños, mi amor que creo que es lo único que tengo que puede llegar tan lejos y abrigo la loca esperanza de que tal vez puedas leer estas palabras  aquí, que viajan por los cielos, mejor que en mi libreta que tiene tapas y está guardada en un cajón:

 

Quisiera volver a mesar tu pelo, blanco y suave y meter otra vez los rebeldes mechones tras tus orejas

Quisiera besar de nuevo una a una las arrugas de tus mejillas y tus ojos hundidos, cerrados, ya sin pestañas, cansados, imagino, de mirar.

Quisiera volver a masajear tus tobillos secos, cálidos, agradecidos y tomar con mi mano tu nudosa mano de artista tan sólo una vez más.

No puedo, y lo construyo en mi mente como cuando de adolescente fabricaba al príncipe azul que se movía y decía a mi antojo. Pero ahora las emociones me llenan, me desbordan y cuando parece que voy a estallar, se vuelcan en otra parte de mí que no se muy bien dónde puede estar y me siento dividida, partida en dos y lo único que sé es que desearía que estuvieras aquí, que volvieras para poder seguirte amando sin dolor.

En mi vivir cotidiano no ocupabas el espacio principal, sin embargo, tu ausencia me ha dejado de repente desamparada, sola. Que curioso! no me había dado cuenta de que bebía de ti, comía de ti, de tu ilusión por la vida. Querría poderte devolver aunque sólo sea un poco de todo lo que me has dado. Espero el día en que vuelva a verte.

Tu llenabas de ilusión nuestras vidas, eras y eres una llama que arde indicándonos el camino, seguiremos tu luz hasta que volvamos a alcanzarte.

Pero... ¡Cómo me gustaría poder darte tan sólo un abrazo más, uno más tan sólo!.

 

Tu hija                      

 

 

LEMOS DE LOS REYES                

 

 

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   España

          

          ¿Habrá algo más digno de admirar, amar, respetar y proteger que el pensador abstraído, que, péñola en ristre, y apoyada la amplia, optimista y soñadora frente en su mano izquierda, ara los campos yermos del infinito de la ignorancia, arrancando de sus intrincados los frutos valiosos que agrandarán el inestimable acerbo del saber humano?

         He ahí la perenne caricatura del gran Lemos.

  Nota hecha por D. Emilio Crespo en el café Derby en 1949

El amor, es la energía que nos pone en equilibrio con la vida

y con cuanto a ella se refiere

 

Sin El, no hay ilusión

sin ilusión, no se puede vivir!...

 

La creación artística, es engendrada por el equilibrio que

concede, el amor, al ser humano.

 

Los amantes de la vida, siembran la ilusión que produce

en el artista, el milagro de su obra.

 

EN EL AMOR....,

 

No hay vanidad, soberbia, engaño ni bajas pasiones.

El, es paz, luz y creación. Quien “AMA”

¡¡CREA!!

 

                                    Lemos

 

 FARO DE VIGO

  CULTURA Y ARTE

Ángel Lemos de los Reyes en el casino de Vigo.

          Ángel Lemos de los Reyes, benjamín de los pintores vigueses, presenta en la rotonda del Casino una colección de óleos en los que se evidencia lo exuberante de su fantasía creadora y se acusan remarcados progresos técnicos de composición y empaste en relación con su anterior muestra de hace ahora dos años en la sala del “Foto club”.

Pintor ambicioso y de vocación, ningún tema es ajeno a su pincel. Retrato, composición y paisaje tienen presencia en esta exposición que indudablemente presenta al pintor bien cercano ya a la meta de su camino. La misma disparidad de escuelas y de tendencias en que están realizadas las obras, realismo, impresionismo, surrealismo, muestra ya un temperamento disconforme, inquieto que tropieza aquí y se levanta allá sin que tropezón o caída resulten ser otra cosa que el espoleo acuciante de una nueva marcha hacia la meta obsesiva que es el hallazgo de la propia personalidad.

Hacer que el arte y la espiritualidad de la urbe marchen acorde con sus posibilidades de todo orden es alta labor de sus gobernantes. Y ser lo que Lemos es, sin más estudios fundamentales que su autodidaxia le ha deparado sin salir de su pueblo es alguien capaz de llegar a donde se lo proponga con bien poco que todos pongamos en favorecer sus nobles impulsos creadores.

                                                                              Julio Sigüenza

                                                                                        Marzo 1950

 

                                                                                               Los náufragos 1949

                                                                                                                                       

  Existen dos opciones en la cultura occidental a la hora de enfrentarse al hecho creativo; la primera es pasar a engrosar esa interminable legión de encanallados aduladores del poder en constante peregrinaje de sumisión por galerías y tertulias, de ser un laborioso artesano que cambia de estilo siguiendo las ondas de la moda o un atractivo figurante de los mass media. La segunda opción es ser como Ángel Lemos, que desde los veinticuatro años y con una formación de autodidacta deja en sus obras su espíritu, sus vivencias, o, como el mismo Artaud decía, “las raspaduras del alma”, rindiendo pleitesía no a la crítica ni a los medios de comunicación, sino únicamente a su libre albedrío y a una idea inalcanzable aunque constantemente perseguida, de la belleza.

  Jorge Armesto

 

 

¡El hombre lanzado a su aventura de vivir!

lucha incesante desde el alba al oscurecer

para lograr sus sueños.

En cada pecho hay una esperanza,

una ilusión, un amor.

Muchas cosas para las que él va a pelear

hasta el fin.

Y afirma sus sueños

y va arrancándole a la vida sus ansias

para cubrir sus sueños con el calor de un amor,

un beso y un pedazo de pan

para morir en el tiempo.

¿Por qué?

 

                                                        Lemos (1965)