Soqando
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Cuidado con lo que deseas, podrma convertirse en realidad :-)

DEL AMOR (Khalil Gibram)

Para hablar del amor, purifiqui mis labios en el fuego sagrado. Mas, cuando abrm mis labios para hablar, estaba mudo.Cantaba al amor antes de conocerlo. Y cuando lo conocm, las palabras se transformaron en mi boca en un halito fragil, y las rnelodmas de mi corazsn, en una quietud profunda.
Cuando los hombres me interrogaban acerca de los misterios y milagros del amor, yo respondma y los convencma de mi conocimiento. Mas ahora que el amor me ha envuelto con su manto, soy yo quien pregunta acerca de sus
caminos y caractermsticas. ?Habra entre ellos quien me responda?

?Qui es esta llama que arde en mi pecho y consume mis fuerzas, y mis sentimientos, y mis inclinaciones?
?Y, qui son esas alas, que revolotean alrededor de mi lecho en la quietud de la noche y me mantienen despierto, esperando algo que ignoro, prestando omdos, a lo que no escucho, fijando mis ojos en lo que no veo, pensando en
lo que no comprendo, sintiendo lo que no tengo y hallando en los suspiros un deleite que no encuentro en la alegrma y en las risas?

Me entrego a una fuerza invisible que me mata y me resucita, para matarme y resucitarme nuevamente, hasta que llega la aurora e inunda con su luz mi cuarto. Duermo entonces, mientras en mis parpados debilitados, bailan las
sombras y en mi lecho de piedra danzan los sueqos de los sueqos.

?Qui es esto que llamarnos amor?
?Qui es este pensamiento ilimitado, causa de todas las consecuencias y consecuencia de todas las causas?
?Qui es este despertar que abarca la vida y la muerte, y que forma con ellas un sueqo mas profundo que la muerte y mas extraqo que la vida?
?Hay alguien que no despierta del sueqo de la vida, cuando el amor toca su alma con la punta de sus dedos?
Y, ?hay alguien que no abandona padre, madre, y patria, cuando oye el llamado de la amada?
?Hay alguien que no atraviesa mares, desiertos, montaqas y valles, para encontrarse con la elegida de su corazsn?
Y, ?qui hombre no llevara su corazsn hasta los confines de la tierra si hubiera en los conflnes de la tierra una mujer que lo embriaga con el perfume de su aliento, lo encanta con el toque de su mano y lo hechiza con el timbre de su voz?
?Qui hombre no se consumira, como incienso, en el altar de un dios que oye sus plegarias y atiende sus szplicas?

SAD: Csmo decirte... El Atardecer