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La vacunación en la gripe aviarLos trabajos experimentales han demostrado que la vacunación protege contra la enfermedad clínica y la mortalidad, reduce la eliminación de virus, aumenta la resistencia a la infección, protege frente a diversos virus de campo dentro del mismo subtipo de hemaglutinina y reduce la trasmisión por contacto. Sin embargo el virus es aún capaz de infectar y replicarse en aves vacunadas clínicamente sanas. En algunos países las vacunas para la prevención o contención de la gripe aviar han sido prohibidas o desaconsejadas por la Administración por considerar que pueden interferir con las políticas de control por diagnóstico y sacrificio, aunque la mayoría de las legislaciones que se refieren a la influenza aviar se reservan el derecho a utilizar vacunas en casos de emergencia. La vacunación por sí sola no debe considerarse como la solución si lo que se desea es la erradicación de la enfermedad. Si no se aplican sistemas de vigilancia, medidas de bioseguridad estrictas y sacrificio en los casos de infección, existe la posibilidad de que estos virus se conviertan en endémicos en las poblaciones de aves vacunadas. A largo plazo, la circulación del virus en las poblaciones vacunados puede llevar a un cambio genético y antigénico del mismo, como se ha señalado que ocurrió en México. Las vacunas vivas convencionales no se recomiendan. Las vacunas clásicas se han preparado a partir de fluido alantoideo de huevos embrionados, inoculados con el virus e inactivados luego por beta-propiolactona o formalina y emulsificadas con acite mineral. Es fundamental conocer la variante antigénica del virus que causa el brote y que la vacuna lo represente porque no hay protección cruzada entre los 16 subtipos de antígenos HA conocidos. Algunas estrategias de vacunación se han basado en fabricar vacunas específicas a partir del virus aislado en una epizootia y otras se han basado en elaborar vacunas a partir de un virus con el mismo subtipo de hemaglutinina. Algunos laboratorios mantienen varios subtipos de virus para ser empleados como virus de siembra en la elaboración de vacunas inactivadas. Se han empleado en diferentes países, en años recientes, vacunas inactivadas contra influenza aviar declarable, tanto de alta como de baja patogenicidad. Así, por ejemplo, tras los brotes de influenza aviar altamente patógena de 2002 en Hong Kong se empleó una vacuna H5N2. En 2004, ante la extensión de brotes por H5N1 en algunos países del sudeste asiático, se aplicó la vacunación en la República Popular China y en Indonesia
Vacunas recombinantes Se fabrican insertando el gen que codifica para la hemaglutinina del virus influenza en un vector que es un virus vivo y luego se emplea este virus recombinante para inmunizar a las aves contra la influenza. Estas vacunas tienen varias ventajas: · Son vacunas vivas capaces de inducir tanto inmunidad humoral como celular. · Pueden ser administradas a aves jóvenes para inducir una protección precoz, por ejemplo el poxvirus aviar se puede administrar al día de edad, es compatible con la vacuna del virus de la enfermedad de Marek y proporciona una protección significativa una semana más tarde. · Permiten diferenciar entre aves infectadas y vacunadas ya que, por ejemplo, no inducen la producción de anticuerpos contra antígenos de la nucleoproteína o de la matriz del virus, que son comunes a todos los virus de la influenza aviar.
Sin embargo estas vacunas presentan limitaciones en el sentido de que se replican poco e inducen solo una inmunidad protectora parcial en aves que hayan tenido una exposición de campo o una vacunación frente al virus vector, p. ej. Poxvirus aviar o virus de la laringotraqueítis infecciosa aviar. Cuando se emplean en aves de un día, el efecto de los anticuerpos maternos sobre el virus vector puede hacer variar la eficacia de la vacuna dependiendo del tipo de vector. En el caso del poxvirus aviar, si el nivel de anticuerpos maternales es muy alto debido a una vacunación previa o a una infección, la eficacia de la vacunación con virus recombinante en aves de un día debe ser confirmada. Por otra parte, los vectores son virus vivos que pueden tener un rango limitado de hospedadores y así, por ejemplo, el virus de la laringotraqueítis infecciosa no se replica en pavos. Las vacunas recombinantes se deben emplear solo en aquellas especies en las que se ha demostrado su eficacia, y su uso está restringido a los países en los que se encuentran registradas y disponibles legalmente. Así, por ejemplo, México, Guatemala y El Salvador han empleado más de 1 billón de dosis de vacuna recombinante de poxvirus aviar con la hemaglutinina H5 para el control de la influenza aviar de baja patogenicicidad por H5N2 desde 1997 a 2003.
Otras vacunas nuevas Se ha empleado un sistema de expresión de baculovirus para producir antígenos recombinantes H5 y H7 para incorporarlos a vacunas.
Detección de la infección en aves vacunadas. La diferenciación entre animales infectados y vacunados se ha propuesto como una posible solución para la erradicación sin el empleo de sacrificios masivos de aves y el consiguiente quebranto económico que se produciría, especialmente en los países en vías de desarrollo. Con ello se tendrían las ventajas de la vacunación (menor cantidad de virus en el ambiente) junto con la posibilidad de detectar las manadas infectadas y aplicar otras medidas de control como el vaciado sanitario. Un método sencillo consistiría en el chequeo periódico de animales centinelas, sin vacunar, introducidos en manadas vacunadas, pero conlleva problemas de manejo, como la localización de los animales centinelas en grupos grandes de aves. Como alternativa se puede emplear el chequeo serológico de las aves vacunadas en las que para su vacunación se ha empleado el mismo subtipo de hemaglutinina que el virus de campo pero distinta neuraminidasa y así los anticuerpos contra la neuraminidasa del virus de campo actúan como marcadores de la infección. Este sistema se empleó en Italia tras la re-emergencia de un virus de influenza aviar declarable de baja patogenicidad H7N1 en 2000. Los problemas pueden aparecer si surge un virus de campo con un antígeno N diferente o si ya existen circulando subtipos de virus de campo con diferentes antígenos N. Como alternativa también se pueden emplear vacunas que contengan sólo antígeno de hemaglutinina, como las recombinantes, que permiten pruebas de inmunodifusión en gel de agar o ELISAs contra antígenos de la nucleoproteína o de la matriz con el fin de detectar la infección en aves vacunadas. Para las vacunas inactivadas se ha descrito una prueba que detecta anticuerpos contra proteínas no estructurales del virus, pero es un método que debe ser validado aún en el campo. Fuente: OIE, http://www.oie.int Manual of Diagnostic Tests and Vaccines for Terrestrial Animals. Chapter 2.7.12 Avian influenza. Version adopted may 2005
Medidas de luchaEn el REAL DECRETO 1025/1993, DE 25 DE JUNIO se transpone al ordenamiento jurídico español la Directiva 92/40/CEE, del Consejo, de 19 de mayo, por la que se establecen medidas comunitarias para la lucha contra la influenza aviar En la ORDEN APA/3553/2005, de 15 de noviembre, se establecen medidas específicas de protección en relación con la influenza aviar. Gripe aviar
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Sindicato de Veterinarios de León

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