SENDERO 2
Situado en un pareje espectacular, resaltan los grandes contrastes de colores, destacando el rodeno rojo (Buntsandstein). Sus estrechas callejuelas impiden el paso al tráfico rodado y obligan a dejar los coches a la entrada del pueblo.
Su entrada principal se realiza a través del llamado barrio de la Calabaza, que
desemboca en una larga y estrecha calle que atraviesa el barrio. En su largo
recorrido, puede admirarse la Iglesia de Santa María la Mayor, pequeño templo
construido en mampostería y sillería de rodeno en las esquinas.
Adosado a ella, se halla el antiguo Ayuntamiento; su planta baja formada
por dos arcos de medio punto sobre una columna central de orden dórico, sirvió
antiguamente como trinquete. Al igual que el resto de edificaciones, predomina
en su construcción la sillería de rodeno rojo.
Tras cruzar el pueblo, siguiendo la dirección del río, y ya en las afueras
del casco urbano, se localizan una serie de eras empedradas, de especial
atractivo, que además de estar construidas con losas de arenisca roja, intercaladas
con calizas, en muchos casos forman figuras geométricas.
Dejando atrás las eras y siguiendo una estrecha senda que nos llevará a otros parajes de impresionante belleza, encontramos a la izquierda de la senda una losa situada sobre una fuerte pendiente, donde se hallan los Grabados Rupestres, que nuestros antepasados dejaron como testimonio de su actividad artística y ritual. Siendo los únicos existentes en el Parque Cultural del Río Martín.
Continuando por el sendero de los Grabados Rupestres, se llega a la zona
conocida como Los Pozos Bolletes, donde el río sufre un encajonamiento y debe
sortear la dificultad de grandes rocas que interrumpen su camino, para continuar
su recorrido en dirección a Obón.