ANG 2008
Lecturas
La noche de cuentos es la ocasión que siempre se reserva en una mereth para que visitantes y anfitriones compartan en voz alta con el resto pasajes de las obras de Tolkien, o de otros autores que nos inspiran del mismo modo. Cada cual es libre de elegir la lectura que desee lo que no obsta a que nos permitamos dar algunos consejos para que la misma sea un total éxito.
- Preparación.
Del mismo modo que para cualquier representación o baile ensayamos primero unas cuantas veces o para impartir una conferencia trabajamos previamente un guión o para confeccionar un disfraz comenzamos por imaginar un boceto, llevar a cabo una buena lectura requiere un poco de trabajo previo. Sólo cuando se lee en voz alta aquello que tenemos pensado descubrimos dónde nos podemos trabar, lo largo o corto que es el texto elegido, la necesidad de poner voces distintas para cada personaje, lo bien que le iría una música, si gana o pierde al ser leído en voz alta, etc...
Dedica un tiempo a elegir la lectura y "pruébala". Como decía Shakespeare "Las improvisaciones son mejores cuando se las prepara".
- Tiempo.
La capacidad de atención del ser humano (incluyanse aquí elfos, enanos, orcos, hobbits y demás clanes, etnias o razas) es limitada y en las lecturas de cuentos son muchos los que desean participar. Cinco minutos es la duración máxima aconsejable y todo lo que pasa ese tiempo es desaconsejable y puede conllevar aviso de los taberneros del fortín.
Ten cuidado con las apariencias. Lo que a la vista o leído mentalmente puede parecer corto de viva voz puede convertirse en algo mucho más largo. No confíes en cosas como "son solo dos páginas" y prueba a cronometrar tu lectura si temes que vaya a ser larga.
- Temática.
Los últimos días de Cirith Ungol es el hilo conductor de la mereth. El ambiente, como puedes comprobar en la entrada va a ser un poco... sofocante. Puedes traer la lectura que más te apetezca pero los temas tétricos y oscuros son especialmente bienvenidos.
- Efectos especiales y otros adornos.
Una lectura buena de por sí puede resultar memorable si se le adereza algún "efecto especial". Como dijimos más arriba, un poco de música de fondo, leer conjuntamente con otras personas, disfrazarte de una determinada manera, representar con gestos o de algún otro modo la narración, emular voces distintas... son todos ellos pequeños trucos para dar un aire distinto a tu lectura y ganar la atención de cuantos te acompañan cerca de la chimenea.