El tutor burlado o la madrileña
El tutor burlado o La madrileña
(1778) de Martin i Soler (1754-1806), zarzuela dieciochesca en
dos actos y en verso, es una adaptación, probablemente de Pablo
Esteve, de su ópera bufa il tutore burlato (1775), que también
es una adaptación anónima de La frascatana (1774) de Giovanni
Paisiello con texto de Filippo Livigni.
Personajes
| VIOLANTE PIPO CABALLERO (D. Lelio) MENICA FABRICIO ANSELMO |
Soprano Barítono Tenor Soprano Barítono Tenor |
La acción
trascurre en una aldea cercana a Madrid en el siglo XVIII
ACTO
I.- Vista de una
aldea en las cercanías de Madrid y una casa con ventanas y
postigo practicables. Un caballero, Don Lelio, se dispone a
partir hacia Madrid, donde le espera su novia, pero le confiesa a
su criado Anselmo que no quiere irse a causa de una jovencita de
la que sólo sabe que se llama Violante y que es madrileña. A
pesar de las advertencias del criado no quiere seguir su camino y
prefiere quedarse.
Sale Fabricio, rico comerciante de la Corte, que vive en la aldea
con su hija, Menica, y su pupila, Violante. Fabricio debe mil
pesos al padre de Don Lelio. Éste, decide olvidarse de la deuda
a cambio de que le ayude en su aventura amorosa con Violante,
pero Don Lelio no sabe que Fabricio, además de tutor de la
muchacha, la pretende pues, casándose con ella, se ahorrará la
dote.
Por su parte Violante, para defender su libertad se finge tonta y
contraria al matrimonio hasta que conoce a Pipo, un pastor simpático
y rico que dice conocer muy bien a las mujeres. Pipo nada más
ver a Violante se enamora. Ella le explica su filosofía y él
confiesa ser de la misma naturaleza por lo que hacen un trato:
sentirán piedad el uno por el otro, pero nada más. De esta
forma se cortejan y luego se despiden.
Sale Fabricio, que es un antiguo conocido del que está enamorado
de la madrileña. Otra vez Fabricio calla y no revela que él es
el tutor de Violante, pero las noticias que le da el pastor le
intranquilizan.
Fabricio interroga a su hija Menica sobre los devaneos de la
pupila; ésta acaba por inventarse una historia absurda para que
la deje en paz.
Fabricio vuelve a encontrarse con Pipo que le cuenta los
progresos de sus amores con Violante. Ante la incredulidad del
mercader el pastor le invita para que presencie, escondido en un
lugar cercano, su próxima cita. Los jóvenes se encuentran y se
entregan a sus juegos. Se va Pipo, Fabricio sale de su escondite
y re prende a su pupila, quien explica que es sólo piedad lo que
siente por el pastor. Pero el tutor le advierte que a nadie,
salvo a él, debe querer como marido.
Vuelve Pipo, decidido a ver a Violante, pero la muchacha se
esconde al verlo acampañado del tutor. El pastor se molesta pues
cree que su amada ya no lo quiere. Sin embargo, mientras Fabricio
se burla del muchacho, Violante lanza una piedra con una nota;
Pipo la recoge y le pide a Fabricio que la lea en voz alta:
"yo, moreno mio, te adoro como dueño de aqueste corazón".
Fabricio se enoja y protesta. Para acabar de caldear la situación
sale Don Lelio que reconoce en Pipo a su rival. Todos los
personajes salen a escena en medio de una gran confusión.
ACTO II.- Vista
similar a la del primer acto. Para separar definitivamente a
los jóvenes, Fabricio ha ideado contarles a cada uno un embuste
del otro, y se esconde para comprobar el efecto de su artimaña.
Efectivamente, los dos riñen; sin embargo, en el punto critico
de la discusión se le ocurre salir del escondite, con lo que se
descubre el enredo; Pipo enojado lo amenaza con un cuchillo luego
jura que que Violante será para él. Después de lo ocurrido el
tutor comprende que debe tomar una decisión drástica.
Mientras, sale el caballero que declara su amor a Violante, pero
ésta le contesta que no lo quiere. Anselmo intenta aconsejar a
su señor, pero sus palabras no son bien recibidas. Don Lelio
amenaza al criado y ambos se marchan; éste se queja de su
condición servil y aquél de su infelicidad.
Vista de campo con una casa en ruinas sobre una cueva. Fabricio
rapta a Violante y se la lleva a un lugar alejado del pueblo.
Pretende dejarla encerrada en una casa abandonada a pesar de sus
protestas, toda la noche. El tutor se marcha y sale Pipo que les
ha venido siguiendo. Habla con su amada y promete liberarla: en
su lagar pondrá a un pastor disfrazado de mujer. Pipo está
feliz por ponerle una trampa al tutor. Luego se va para
prepararlo todo.
Empiezan a llegar los demás personajes: Anselmo, que se
encuentra con Menica y Pipo con el Pastorcillo. Con la ayuda de
Menica, saca a Violante de su cautiverio dejando al muchacho en
su lugar. La joven teme todavía y hace que se escondan todos.
Sale el caballero y después Fabricio. Don Lelio pide al tutor
que busque una escalera para llegar hasta su amada. En el
intervalo los jóvenes enamorados deciden casarse en el acto, de
esta forma nadie los podría separar. Se hace de noche y el tutor,
en la oscuridad, entra en la casa para llevarse a Violante. Por
su parte el Caballero ha encontrado una escalera y sube hasta la
ventana. Ninguno de los dos quiere que el otro se salga con la
suya y ambos pelean por la supuesta Violante. Pipo y Menica
contrahacen la voz para fingir que hay gente escondida. Violante
aprovecha el jaleo para apuntarse una seguidilla, mientras
Fabricio confiesa estar asustadísimo. Comienza aquí una
enredada y divertida escena hasta a que se descubre la impostura.
Salen entonces Violante y Pipo que revelan su casamiento. Don
Lelio y Fabricio han sido burlados.
Al final Pipo, Violante y el resto de los personajes se reunen
para despedirse con gran alegría.
Índice (volver al índice)