Hänsel und Gretel

Obra en tres actos del compositor alemán Engelbert Humperdinck (1854 - 1921) tiene una clara influencia wagneriana, aunque no se involucre excesivamente en complejidades filosóficas. El libreto de Hänsel und Gretel es de la hermana del compositor Adelheid Wette, y es inspirado a su vez en el conocido cuento de Grimm. La obra nació como una composición familiar de recreo para niños cuya primera audición tuvo lugar en el teatro particular de Frankfurt. Más tarde la obra se transformó en un singspiel y posteriormente en ópera siendo muy elogiada por Richard Strauss quien se ofreció a dirigir la primera representación escénica que tuvo lugar en el Hoftheater de Weimar el 23 de diciembre de 1893.

 

Personajes

PETER

GERTRUD

HANSEL

GRETEL

BRUJA

ENANO DE LA ARENA

ENANO DEL ROCÍO

Padre de Hansel y Gretel

Madre de Hansel y Gretel

Hijo de los Anteriores

Hija de los Anteriores

Bruja de la Casa de Mazapán

Duende

Duende

Bajo

Mezzosoprano

Mezosoprano

Soprano

Tenor

Soprano

Soprano



ACTO I.- Hansel y Gretel aparecen en el interior de la pequeña y miserable choza de un escobero. Gretel está tejiendo: Hansel está haciendo escobas, los dos tienen hambre y sus padres están fueran. Ambos tratan, a pesar de todo, de mantenerse alegres, y Gretel lleva la voz cantante. Finalmente empiezan a bailar, cada vez más animadamente, hasta que los dos se revuelcan por el suelo. En este instante aparece la madre, que se enfada al ver que los niños están jugando en lugar de trabajar. En su enfado tira al suelo una jarra con leche, que era lo que tenían para cenar. Y entonces, más enfadada aún, envía a los niños al bosque de Ilsenstein con un cesto, para que lo traigan lleno de fresas.

Cuando queda sola en la choza, exhausta, la madre piensa cómo podría conseguir comida para su familia hambrienta. Aparece el padre, de buen humor, porque ha tenido una buena venta y porque ha tomado unas cuantas copas en el camino de vuelta al hogar. Al principio, la madre vuelve a irritarse, pero se calma cuando su esposo destapa las provisiones que trae en un gran cesto. El padre pregunta por los niños; la madre le dice que se han portado mal, y también lo que ha ocurrido con la jarra de leche, y, en fin, que los ha mandado al bosque a buscar fresas. Al oír esto, el padre se horroriza, porque en el bosque, dice, hay una terrible bruja que cabalga en una escoba e ilustra lo que dice con una de las que él hace y que se come a los niños. Entonces salen los dos corriendo a buscar a Hansel y a Gretel.

ACTO II.- En el bosque, los dos niños cantan tranquilamente, mientras Gretel prepara una guirnalda y un ramillete de flores y Hansel recoge fresas. Oyen el canto de un cuco e imitando lo que hace el pájaro cogen unas cuantas fresas del cesto que están llenando. Sin darse cuenta se comen todas las fresas que habían recogido, y cuando deciden volver a llenar el cesto se dan cuenta de que ya está demasiado oscuro y que no pueden ver los frutos. Empiezan a sentir miedo por el extraño crepúsculo que se cierne sobre ellos y llaman pidiendo socorro, no obteniendo otra respuesta que la del eco de sus propias voces y el canto del cuco. Ahora su miedo se hace mayor ante la aparición de una espesa niebla.

De repente la niebla se abre parcialmente y aparece el Arenero que los tranquiliza con su canto y los acomoda para que duerman. Los niños rezan sus oraciones: "Abends will ich schlafen gehn" ("Por la noche quiero ir a dormir"). Cuando finalmente el sueño les vence, una luz brillante rompe la oscuridad y la niebla, y catorce ángeles, vestidos de blanco, bajan por una escala y rodean a los niños en una "Pantomima del sueño".

ACTO III.- El Hada del Rocío viene a despertar a los niños. La primera en despertar es Gretel, que llama a Hansel. Los dos hablan del sueño que han tenido: ambos han soñado con los ángeles. Cuando se disipa la niebla, se dan cuenta que están ante una casa de pan de jengibre. Los dos se aproximan rápidamente a ella, hambrientos, y empiezan a tomar pedazos de aquel pan y a comerlos. Desde dentro de la casa sale una voz: "Knusper, knusper" ("Mordisquead, mordisquead"), pero ellos no se dan cuenta. De pronto la bruja sale de la casa, lanza una cuerda alrededor del cuello de Hansel y lo lleva hasta ella, prometiéndole cantidades enormes de golosinas. Hansel trata de escapar, pero ella invoca un conjuro y los niños no pueden escapar de sus garras.

La bruja mete a Hansel en una jaula, dejando libre a Gretel mientras ella va en busca de golosinas para alimentar a Hansel y engordarlo. Después, envía a Gretel a que prepare la mesa. Hansel, haciéndose el dormido, se entera del plan de la bruja para meter a Gretel en el horno, asarla y comérsela después. Entusiasmada con el banquete que prepara, la bruja monta en un palo de escoba y empieza a dar vueltas por toda la casa, cantando "So hop, hop, hop, gallop, lop, lop!". Va después a echar una ojeada a Hansel, ve que está aún bastante flaco y envía a Gretel para que traiga más provisiones. Mientras la bruja alimenta a Hansel, Gretel pronuncia las palabras, para romper el encanto que había escuchado a la bruja, cuando rompió el que tenía inmóvil a la niña, al llegar a la casa de la bruja: "Hokus, pokus, Holderbusch".

Ahora la bruja dice a Gretel que se acerque a la boca del horno para ver si ya están los pasteles. Hansel, que ya ha salido de la jaula, dice a su hermana que lleve cuidado. Entonces, Gretel dice a la bruja que no sabe cómo hay que mirar dentro del horno, y le pide que le enseñe cómo hay que hacerlo. La bruja lo hace así y entonces los niños le dan un empujón, la meten dentro de horno y cierran la puerta. Liberados, cantan un alegre vals: "Juchhei! Nun ist die Hexe tot" ("¡Viva! ¡Ahora la bruja está muerta!").

Los niños entran a la casa a darse un atracón. El horno empieza a crujir y estalla, y de repente se encuentran rodeados por una multitud de niños, inmóviles, que hasta un momento antes habían sido pasteles. Cuando Gretel los toca, abren los ojos, y cuando Hansel pronuncia la fórmula para romper el encantamiento, recobran el conocimiento, saltan llenos de júbilo y dan las gracias a los dos hermanos por haberles salvado y restituido la vida. Entonces aparecen los padres de Hansel y Gretel y la familia se abraza llena de alegría. Dos niños sacan ahora a la bruja, convertida en un pastel, y todos juntos dan gracias a Dios.

 

Libreto bilingüe completo:

KAREOL

Web La Ópera

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