Fidelio

La producción musical de Ludwig van Beethoven (1770 - 1827) es fundamentalmente sinfónica siendo Fidelio su única contribución al mundo de la Lírica. La obra es fundamental para el desarrollo de la ópera alemana, constituyendo un eslabón entre Mozart y Weber. Así la obra tiene forma de "Singspiel" (partes habladas y cantadas) pero la música es casi sinfónica y el argumento se aparta del género cómico para entrar de lleno en lo dramático.

El libreto consta de dos actos y su autor es Joseph von Sonnleithner empresario del Theater an der Wien, de Viena y está basado en una obra del francés Jean Nicolas Bouilly titulada "Leonora o el amor conyugal".

La obra se estrenó con el título de Leonora el 23 de mayo de 1805, en el Teatro de la Puerta Carintia de Viena, pero debido a las convulsiones que por aquellos días sufría la ciudad a causa de las guerras napoleónicas, no tuvo éxito. Este fracaso sería decisivo para la carrera del compositor en el mundo de la lírica, pues sería su primera y última obra. Únicamente Beethoven consintió en revisar la obra en 1806 y 1814, año que volvió a ser representada bajo el título definitivo de Fidelio, siendo los resultados mucho más satisfactorios.

Personajes

Florestán

Leonora

 

Rocco

D.Pizarro

Marcelina

Jaquino

D.Fernando

Prisionero

Esposa de Florestán

bajo en nombre de Fidelio

Carcelero

Gobernador de la Prisión

Hija de Rocco

Portero de la Prisión

Ministro del Rey

Tenor

Soprano

 

Bajo

Bajo

Soprano

Tenor

Barítono

 

La acción se desarrolla en una cárcel de Sevilla en el siglo XVIII

 

ACTO I.- En los alojamientos de Rocco, el carcelero, su hermana Marzelline, está siendo cortejada por Jaquino, el joven portero de la prisión. Pero ella no le hace caso; está enamorada del joven, conocido como Fidelio, que ha entrado, como ayudante, al servicio de su hermano.

Entra en escena Rocco, y después Fidelio. Pero el "muchacho", de quien se ha prendado Marzelline es realmente una mujer disfrazada. "Fidelio" (el nombre hace, por supuesto, alusión a fidelidad) es el nombre adoptado por Leonore, la esposa de Florestán, con el propósito, logrado en su primera parte, de entrar en la prisión y liberar a su esposo, injustamente encarcelado allí. Y se ve obligada por ello a aceptar el afecto de Marzelline, ya que no puede revelar su identidad.

Rocco, Marzelline, Leonore y Jaquino se unen ahora en un cuarteto: "Mir ist so wunderbar" ("Es para mí tan maravilloso"). Sale Jaquino. Rocco, en una aria, dice que los jóvenes que piensan casarse necesitan dinero; a esto sigue un trío: Marzelline se siente feliz, pero Leonore piensa sólo en liberar a su esposo.

La escena ha cambiado. Una marcha militar anuncia la llegada de Pizarro, gobernador de la prisión, la persona que ha encarcelado injustamente a Florestán. Recibe un mensaje en el que le anuncia la llegada del Ministro de Estado en visita de inspección y entonces decide que se dé muerte a Florestán: "Ha! welch'ein Augenblick" ("Ah, qué momento"). Soborna a Rocco para que cave la tumba y decide ser él mismo quien dé muerte a Florestán; para saber cuándo llega el Ministro aposta a un trompetero que anuncie su llegada. Leonore ha oído, por Casualidad, el plan de Pizarro; sola, manifiesta sus sentimientos de amor hacia su esposo y de abominación hacia el gobernador de la prisión: "Abscheulicher" ("Monstruo").

Ahora, por intercesión de Leonore, los prisioneros ordinarios (entre los que no se incluye Florestán, aislado en una celda) son autorizados a salir unos minutos de sus celdas para respirar un poco de aire libre. Pero los prisioneros, en su "coro", aluden veladamente a la palabra "libertad" porque saben que están permanentemente vigilados. Y Leonore oye que va a tener oportunidad de ayudar a cavar la fosa para un determinado prisionero especial. Pizarro se ha enfurecido al conocer la breve salida de los prisioneros; pero Rocco trata de calmarlo diciéndole que es el santo del rey y que había que celebrarlo.

Ahora los prisioneros son devueltos a sus celdas y sus voces se mezclan con las órdenes de Pizarro a Rocco y los parlamentos de Marzelline, Leonore y Jaquino.

ACTO II.- En el más profundo calabozo, encadenado, y en total oscuridad, yace un hombre: es Florestán: "Gott, Welch'Dunkel hier"; ("Dios mío, qué oscuridad hay aquí"). Su aria se convierte en esperanzada cuando ve, como en una visión, a su "ángel, Leonore". Se sume en el fondo y no percibe la llegada de Rocco y Leonore, que van a cavar la fosa para él en su propia celda. En un diálogo interrumpido por la música nos damos cuenta de que al principio, Leonore no puede ver la cara del prisionero. Pero, habiendo obtenido permiso de Rocco para dar alimento y agua al preso, se da cuenta de que es Florestán, quien agradece la piedad del que le socorre, pero no reconoce al ayudante del carcelero como a su esposa.

Ahora Pizarro, a quien el son de la trompeta avisará de la llegada del Ministro, entra a la celda y se apresta a dar muerte a Florestán. Pero entonces Fidelio se interpone entre Florestán y Pizarro y dice al gobernador que deberá dar muerte, antes que a Florestán, a su esposa, revelando así su identidad: "Todt erst sein Weib!" ("Matar antes a su mujer"). Después de unos momentos de sorpresa para todos, Pizarro reacciona determinando que muera también Leonore. Pero entonces, ella saca una pistola, al mismo tiempo que se escucha el son de la trompeta que anuncia la llegada del Ministro. Entran ahora soldados con antorchas. Pizarro y Rocco van a recibir al Ministro y tiene lugar entonces un dúo entre Leonore y Florestán: "O namen namenlose Freude" ("Oh, nombre, libertad sin nombre").

La escena ha cambiado. El Ministro reconoce a su amigo Florestán, arresta a Pizarro y concede a Leonore la gozosa tarea de libertar a Florestán de sus cadenas. Marzelline, ahora, muestra su afecto a Jaquino, y el coro saluda el feliz suceso y la fuerza del amor de una esposa.

 

 

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