Triple
dimensión de nuestro ser
Para comprender las siguientes cuestiones
sugerimos una lectura tranquila, minuciosa.
Nuestro Ser individual
participa en tres dimensiones: Física, Psicológica
y Consciente
Vivimos sobre el soporte de tres
áreas, que aunque relacionadas entre sí son independientes y bien
diferenciadas:
- cuerpo físico,
- mente psicológica y
- principio consciente.
Tenemos un cuerpo físico compuesto de
elementos (manos,
corazón, cerebro…) que organizados entre sí
hacen posible la vida física.
Disponemos de un
segundo “cuerpo”, al que llamamos mente psicológica, compuesto de elementos (emociones,
pensamientos, estados de ánimo…) que
igualmente organizados e interrelacionados hacen posible la vida psicológica.
Así mismo poseemos
una tercera dimensión de nuestro Ser con vida propia que además es la base y
mantenimiento de los dos anteriores: La Consciencia.
Decimos del primer
cuerpo, el físico, que está evolucionado o desarrollado alcanzando su máximo
esplendor en el erguimiento de la columna vertebral, en la capacidad de su
cerebro, en la sutilidad o refinamiento de sus sentidos....
Por su parte la
mente psicológica habiendo alcanzado cierta inteligencia instintiva, emocional
e intelectual (o racional) se encuentra en periodo de evolución, lejos aun de
su esplendor óptimo.
La Consciencia, que
posee y dirige tanto al cuerpo físico como al psicológico, realiza sus
operaciones de modo instintivo, automático, desde el subconsciente, aguardando
el momento para ejercer su actividad de modo Voluntario y Consciente. Decimos
de ella que se encuentra dormida o inactiva (ejerce su
acción automática y condicionada, no voluntaria y libremente), y que despertará o se activará cuando el organismo
psicológico esté suficientemente evolucionado (progreso cualitativo).
Con el cuerpo físico nos movemos y
vivimos en el mundo físico, exterior, material, común para todos los seres de
la Tierra. Nos desplazamos en el “espacio”. Estamos contenidos en él.
Con
el sistema psicológico nos movemos y vivimos en el mundo psicológico,
inmaterial, interior, particular y exclusivo de cada individuo, de cada Ser.
Devenimos en el “tiempo”, hacia el pasado con el recuerdo, hacia el futuro con
la imaginación. Estamos contenidos en él.
La Consciencia, la
cual contiene Voluntad (capacidad de acción libre y no condicionada) y Deleite
(dicha sublime autocreada, no sujeta a causas externas) no depende de ningún
mundo, ni del común físico, ni del particular psicológico, no está contenida
por ellos, los contiene: ES.
Desarrollada y armonizada la
triple dimensión de nuestro Ser la sinfonía sonará perfecta.
El organismo físico tardó milenios para perfeccionarse y
parir a la mente o sistema
psicológico (emocional e intelectual -inteligente-).
El organismo psicológico se
encuentra en periodo de evolución. La razón y el sentimiento, máximas
cualidades hasta ahora logradas por él, permitirán recoger el testigo por el
que la Naturaleza efectúa las transformaciones evolutivas de modo instintivo y
realizar la tarea de dicho lento progreso de manera más rápida sin esperar
milenios para alcanzar cualidades superiores. La mente humana tiene capacidad
suficiente para autoprogresar y autoperfeccionarse.
Desde el mismo momento que
la mente sea capaz de autotransformarse comenzará a emerger
una capacidad nueva, superior, trascendental para la vida y devenir tanto del
individuo como de la humanidad, se iniciará el Despertar de la Consciencia.
La investigación contenida a partir de esta
web reúne las herramientas para hacer posible la autotransformación de la mente
y paralelamente el inicio del Despertar de la Consciencia.
Para un estudio más profundo, amplio y detallado de los temas aquí planteados sugerimos acceder a Labor práctica