JARANDILLA DE LA VERA

Antiguamente se llamó, en época romana, Municipum Flavium Vivertorum, según nos lo acredita el historiador jarandillano del siglo XVII, Gabriel Azedo de la Berrueza, en su libro: "Amenidades, Florestas y Recreos de la Provincia de la Vera Alta y Baja"

Municipum Plaza Constitucion - Iglesia Santa María de la TorreFlavium Libertorum significa: "Municipio de fuentes vivificantes", o sea, de fuentes de aguas viva, en contraposición a fuentes de pozos. Está situada al Oeste del arco de la garganta de Jaranda y al Este de la de Jarandilleja, llamada también del Cristo.

Jarandilla fue cabeza de señorío desde el siglo XIV con la familia de los Alvarez de Toledo, procedentes de los Condes de Oropesa,

Palacio de los Condes de Oropesa - Parador de Turismo

que estaban emparentados con los Duques de Alba. Pertenecían a su señorío el Guijo de Santa Barbara, Tornavacas y, en algunas ocasiones, incluso Jerte.

Se puede decir de Jarandilla que es una encrucijada de culturas y civilizaciones. Después de la cueva de Capichuelas, posible morada del hombre de las cavernas, nos encontramos con varios sepulcros antropomorfos, esto es, en forma humana, labrados en piedra: Dos gemelos en las Cañadas, el del Pero, el de la Berrocosa, dos destruidos junto a la carretera y al Oeste, en San Gil, otro sepulcro, partido, en un pequeño castro. Algunos tienen rasgos fenicios.

Los celtiberos nos dejaron dos castros; uno donde hoy está la iglesia parroquial. No olvidemos que antiguamente la calle del Poniente era la del Castrejón y el otro donde en el siglo XIV se edificó el castillo.

Los romanos nos dejaron el puente Parrál, el de Puentevieja, en ruinas, y el puente de Jaranda. En la Virgen de la Berrocosa tenemos una lápida funeraria romana en la que aparece una mujer dando de mamar a su hijo, con una inscripción que dice: "En el año 24 de sepultó y se hizo".

Los visigodos nos han dejado la pila bautismal con la cruz gamada, su símbolo.

Los árabes le dan el nombre de Jaranvilla. Al parecer significa "Villa de Prados Verdes".

A los árabes les suceden los caballeros templarios. Nos construyeron la Rotonda en la iglesia Parroquial.

En la iglesia parroquial, dedicada a Santa María de la Torre se aprecia la huella de los conquistadores. A la izquierda, según se entra, se encuentra la tumba del capitán de la Indias Gaspar de Loaysa, fechada en 1599 y en el atranque de la bóveda se encuentran ocho ídolos aztecas. Otros lugares dignos de visitar son: La Iglesia de San Agustín, de estilo renacentista, hoy dedicada a la enseñanza; la ermita de Sopetrán de estilo barroco, con cúpula y un retablo maravilloso en forma de concha; la ermita del Santo Cristo del Humilladero, del siglo XVI, en la salida hacia Navalmoral; la casa de D. Luis Quijada, preceptor de D. Juan de Austria, cuando el emperador Carlos I estuvo en Jarandilla, desde el mes de noviembre de 1556 al tres de Febrero del siguiente año. Hay multitud de escudos heráldicos en portadas, sobre todo en la parte baja.

En los alrededores del pueblo hay numerosas ruinas, como el convento de San Francisco, al Norte. Las ruinas de la Berrocosa, la Santa Lucia, junto a la garganta y la ermita de San Clemente.

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