La vida de los seres humanos es un constante discurrir entre la salud y la enfermedad, entre el dolor y la felicidad, entre el caos y la harmonía. La búsqueda de la panacea que le haga vivir en un estado de perfección, le ha llevado a depender de las fuerzas sobrenaturales como camino para hallar la fuente de la eterna salud. Sin embargo, cada día se hace más patente que esa fuente no está fuera de él, sino en el interior de su propio ser.La fe, como como vehículo para acceder al gran santuario de la salud, se manifiesta de las maneras más insospechadas....
Nuestra vida está condicionada por una serie de programas que hemos ido cargando en nuestro cerebro a lo largo de los años.Hemos aprendido a conocer el mundo que nos rodea a través de nuestros sentidos, así percibimos todo lo que se puede tocar, oler, gustar, oir o ver. Nos hemos acostumbrado a utilizar unidades de medida para identificar la realidad. De este modo, el hombre contemporáneo ganó, hace dos siglos una gran batalla en la conquista del conocimiento.En este momento, cabalgando sobre la razón y la lógica, estableció unos métodos científicos que le proporcionaron la seguridad que antes no tenía. Suponía la victoria por la libertad y la independencia.
Sin embargo, en los últimos tiempos el modelo en el que se desenvolvía se ha visto profundamente alterado. La física cuántica le ha demostrado que lo que él había aprendido sobre la materia era una verdad relativa, que el átomo está en un 99% compuesto de espacio vacío, que la energía y la materia son intercambiables y que ésta no es sino una manifestación de aquella. La concepción de nuestro mundo se tambalea, el mundo físico que percibimos no es como aparenta, sino que todo está constituído por partículas girando y vibrando en campos de energía hasta adoptar una determinada forma.
Nos dicen que estamos rodeados de energías sutiles que no podemos captar con nuestros sentidos y que no son medibles por la tecnología actual. Ya Einstein afirmó que si tomáramos toda la materia que compone el cuerpo físico, podríamos colocarla sobre la cabeza de un alfiler..Para hacernos commprender la proprocion entre el espacio existente entrea cada átomo, nuestros físicos ponen un ejemplo: si el núcleo de un átomo tuviese el tamaño de la Tierra, el electrón más cercano estaría a la distancia aproximada de la Luna. Ese espacio, ese gran vacío está, al parecer, bañado por mares de energía en contínua interacción.
No obstante, y a pesar de que contínuamente aparecen noticias sobre los nuevos paradigmas en todas las ciencias, la ampliación de los límites y la erradicaciòn de ellos en muchas disciplinas...lo cierto que al hombre de la calle esas nuevas teorías le son tremendamente ajenas y no sabe como incorporarlas en su vida.......
Así, nuestro eje de coordenadas continúa regido por los postulados que plantearon los creadores del método científico. Esas creencias limitativas, aprendidas en la vida, han conformado en nosotros unos esquemas mentales bastante rígidos y difíciles de cambiar. El cambio produce inseguridad, miedo a lo desconocido y son muchas las personas que practican aquello de más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer.
Toda nuestra vida está condicionada por lo que pensamos, pero lo que pensamos está precedido por el marco de referencias que encuadra nuestras creencias. Existen infinidad de situaciones a lo largo de nuestra vida que ilustran estas afirmaciones: todo aquello en que creemos tiene un alto porcentaje de posibilidades de llegar a convertirse en realidad, todo lo que nos hace desencadenar el mecanismo de la fé se burla de los límites establecidos. Detrás de cada nuevo record hay alguien que creyó que podía lograrlo; las inyecciones de moral que el entrenador insufla a los jugadores de su equipo les produce tales estados de autoconfianza y fé en sus posiblidades que desenbocan en el triunfo; las hazañas de todo tipo tienen su origen en la disposición mental y emocional adecuada para llevarla a cabo,etc..
Centrándonos en el tema de la salud, se han realizado a partir de los 80 múltiples experimentos que ilustran profusamente la influencia de los pensamientos, las actitudes y los sentimientos sobre los procesos de enfermedad.
Posiblemente, lo que hoy constituye para muchos un tema que cae dentro del mundo de lo mágico o lo paranormal, se convierta el día de mañana en algo evidente y manejable, incorporándose como terapias de sanación lo que en estos momentos experimentan sólo unos pocos aventurados...Seguramente las prácticas de meditación, la curación mediante la oración, las curaciones psíquicas o chamánicas, los diagnósticos a distancia, los milagros, la imposición de manos, las terapias de visualización y pensamiento positivo formen parte de nuestra vida cotidiana.
Los milagros: una cuestión de fé
La definición que aparece en nuestro diccionario de la palabra fé está tremendamente teñida por concepciones religiosas. Sin embargo, abstrayéndonos de los condicionantes religiosos, podríamos decir que la fé es un generador de energías de altísima potencia,capaz de alterar el curso normal de los acondicionamientos. Desde tiempos ancestrales todas las culturas han sometido su desarrollo y evolución a una relación armónica con sus divinidades. La fé,en este caso, sería la entrega de la confianza y seguridad en uno mismo en manos de aquélllos que, desde un plano de realidad superior, velan por nosotros. La relación que se establece con esas entidades es de subordinación y sumisión,produciéndose una extraña mezcla de sentimientos entre el amor y el temor.
Es curioso observar cómo el hombre ha ido, a lo largo de la historia, otorgando características humanas a sus dioses, no sólo en lo físico sino también en lo psíquico, adjudicándoles aspectos de la personalidad tanto negativos como positivos. Por eso, no es de extrañar que, siempre que el hombre ha pedido el favor a los dioses, haya puesto en la otra mano algo que entregar a cambio: desde sacrificios humanos hasta promesas de todo tipo, donaciones económicas.......
La fé mueve montañas. Este anxioma representa en sí mismo todo un compendio de sabiduría basada en la observación de hechos sobrenaturales a lo largo de los siglos. Sin embargo al hombre le cuesta mucho creer en sí mismo, tener fé en sus potencialidades, en su naturaleza divina, y busca intermediarios en quien deposita,su confianza: unos reconocidos oficialmente(médicos), otros que representan nuevas posibilidades( medicinas alternativas)....Y cuando éstos también fallan, se vuelven los ojos hacia el lado espiritual que también goza de dos facciones: la oficial(santoral reconocido) y el extraoficial o alternativo(telepredicadores, gurús, iluminados, visionarios,etc...)
Lugares de peregrinación,Basílicas, aguas milagrosas,Vírgenes... son foco de atracción de personas con dolencias físicas y psíquicas que buscan en ellos el milagro de su curación.
Las energías que se concentran en estos lugares provienen, en muchos casos,de su ubicación en puntos telúricos muy potentes, pero también y en gran medida por las energías etéricas,astrales, y mentales que desprende la multitud allí congregada: el dolor, la ansiedad, la esperanza, el fervor, el deseo de ser sanado, pero sobre todo la fé,puede producir alteraciones en el ambiente de manera que el propio indivíduo, al hacerse permeable y sintonizar con estas energías, puede desencadenar la activación de determinadas glándulas(timo, bazo, epífisis e hipófisis) o sistemas (nervioso ,inmunitario, linfático, endocrino) capaces de generar recursos necesarios para reparar los recursos necesarios para reparar los daños producidos por la enfermedad. El histerismo producido entre las miles de personas allí congregadas, produce una carga ambiental tan potente que no es de extrañar que se produzcan todo tipo de hechos insólitos,muy conocidos tanto por la psicología y la psiquiatría, como por la parapsicología.
El agua bendita o agua milagrosa,presente en casi todas las apariciones marianas, es el único elemento físico que interviene en el proceso.. Estudios sobre las alteraciones producidas en la estructura del agua cuando es sometida a cargas de energía electromagnética, demostraban cambios sustanciales en ella: aumento en su capacidad de absorción de la luz, alteración del nivel del pH,de la tensión intermolecular, aumento de la solubilidad, disociación en iones más fácilmente,etc..y no olvidemos que nuestro organismo se compone en másde un 60% de agua. Este agua estructurada,ingerida o usada para baños, supone el punto álgido en el la fé del creyente se concreta en un acto físico. Piénsese en la carga emocional, en la tensión tanto física como etéricaa la que está sometido el enfermo que va a ser introducido en el agua milagrosa. El alineamiento que se produce entre todos sus cuerpos o planos viene determinado, en ese momento, por la fuerte catarsis a la que está sometido. Ese alineamiento es el responsable, en última instancia, de la recuperación del enfermo, y de su salud perdida.
El efecto placebo Una de las pruebas más contudentes de la estrecha relación mente-cuerpo es la respuesta del enfermo ante la administración de placebos. Son elementos inócuos(una simple píldora de azúcar) que se adminstra al paciente dándole la información de que se trata de otra sustancia, por ejemplo un poderoso analgésico.El 30% de los enfermos experimentan los mismos beneficios que cuando se le suministra el fármaco verdadero. En tratamientos realizados con cancerosos,una simple inyección de una solución salina estéril puede producir la remisión del tumor maligno avanzado. El proceso contrario también puede darse: podrían aparecer todos los efectos secundarios de la quimioterapia(pérdida de pelo, naúseas..) si se les suminstra un placebo asegurándoles que se trata de una poderosa droga anticáncer.
Los experimentos realizados demuestran que el placebo puede ser utilizado para tratar cualquier tipo de enfermedad, de lo que se deduce que el cuerpo es capaz de producir la sustancia adecuada si a la mente se le induce una determinada información.
No podemos olvidar que las últimas investigaciones en psiconeuroinmunología demuestran una estrecha relación entre pensamiento, sentimiento y producción de una serie de sustancias bioquímicas necesarias para defendernos de la enfermedad. Se podría considerar a nuestro cuerpo como un auténtico laboratorio,una "farmacia", siempre abierta y dispuesta a "despachar" las sustancias precisas y en las cantidades más adecuadas para luchar contra las disfunciones físicas.
Telepredicadores.Los que manifiestan tener poderes.:
Está muy claro y demostrado que la propia mente puede influir sobre la materia del cuerpo físico, pero también se ha experimentaddo sobre la influencia de unas mentes sobre otras.
En la Universidad de México se realizaron pruebas que demuestran la comunicación y la transmisión existente entre los cerebros de los participantes en el experimento, e incluso los cambios operados en cuanto a la producción de elementos químicos y alteraciones en la materia física del otro.
Se empieza ya a considerar al cerebro como una pequeña terminal conectada a algo mucho mayor: el ordenador central, la mente. Esto nos permitiría admitir la posibilidad de que se puedan crear puentes entre las personas y que los pensamientos y energías de unos afecten a los otros.
Un ejemplo ilustrativo son las concentraciones de meditadores y los envíos de energía positiva realizados en ciudades conflictivas como Bristol,Wahsington o Jerusalen,donde se pudo comprobar hechos objetivos: disminución de los accidentes, de la conflictividad laboral, de robos, así como un mayor número de altas de los enfermos hospitalizados.
Los grupos de oración son una prueba del poder de la plegaria,de como la intencionalidad y los deseos de curación de gentes, operan el milagro de la curación como si de una droga potentísima se tratara.
Otro ejemplo son los sanadores con capacidades psicocinéticas(facultad de afectar a los órganos enfermos y propiciar la autocuración estimulando las capacidades defensivas.
Sin embargo,el mundo de la salud y de la religión se han visto alterados por unos personajes que,con la excusa de ser intermediarios entre Dios y los hombres, están logrando crear grandes fortunas. Son a los "telepredicadores", que se rodean de toda la parafernalia de una manera muy parecida a como lo han efectuado durante siglos los hechiceros. Han sabido unir los adelantos de la psicología y el marketing a la sugestión colectiva.El proceso es muy similar a las concentraciones marianas.
Sugestión, Sofrosis, Hipnosis,Inducciones:
Estas técnicas fueron utilizadas como medidas terapeúticas desde la antigüedad. Hoy día se utilizan como terapias para erradicar alteraciones psicológicas( fobias, miedos, traumas) o cambiar de hábitos perjudiciales de vida. En éste caso la fé se deposita en el médico, psicólogo o el terapeuta a quien se considera más preparado y al que se otorga un cierto poder para influir sobre el inconsciente saltándose los filtros y trabas que pone el inconsciente.
Autosugestión, Afirmaciones, El pensamiento positivo:
Se ha demostrado que los estados de fé,felicidad, equilibrio emocional y pensamiento positivo producen un aumento significativo de la actividad del sistema inmunológico,de tal forma que se potencia la aparición de hormonas que distribuyen en la corriente sanguínea sustancias curativas. Todos hemos oído hablar de las endorfinas, con capacidades 50 veces más poderosas que la morfina o los linfocitos( células del sistema inmunitario). Pues bien, el stress, miedo, depresión, tristeza.. hacen desaparecer el nivel de linfocitos de manera considerable con lo cual el grado de vulnerabilidad ante la enfermedad aumenta...Se cree que el 80% de las enfermedades son autocurables.
Estas técnicas aparentemente modernas, han sido utilizadas, sin embargo, con éxito desde siempre por numerosísimos pueblos. Ellos, unas veces ingiriendo brebajes y sustancias alucinógenas y otras invocando la imagen de los espíritus protectores de su tribu conseguían erradicar sus dolencias físicas o psíquicas.
El famoso medico-escritor Deepak Chopra no duda en afirmar que nada tiene más poder sobre el cuerpo físico que las creencias de la mente. Ha comprobado durante años de trabajo que nuestras células están escuchando contínuamente nuestros pensamientos y que se ven alteradas y modificadas constantemente por ellos.
El stress y la tensión producen una inhibición del sistema inmunológico y favorecen la aparición del cáncer. La desesperación aumenta el riesgo de ataques cardíacos....La simple evocación de una experiencia dolorosa produce la misma descarga hormonal en el torrente sanguíneo que produjo la tensión o el trauma original. Por el contrario los estados de alegría y gozo favorecen la salud y la recueración del equilibrio y la harmonía perdidos...Esto no hace sino demostrar la frágil línea de separación que existe entre la biología y la psicología,enfrentándonos una vez más al convencimiento de que no hay enfermedades, sino enfermos.
En un principio estas concepciones producen sentimientos de inseguridad, pero cuando se comienza a experimentar con ejemplos pequeños sobre el poder del pensamiento, la persona se dá cuenta de que en realidad supone una increíble liberación comprender que puedes cambiar tu mundo, incluído tu cuerpo, simplemente cambiando tu percepción. Ya no se trata de considerar que nuestros procesos provienen de "ahí fuera", sino de buscar la responsabilidad personal y sobre todo la posibilidad de alterar el resultado final: la aparición de la enfermedad en el cuerpo físico. El cuerpo mental se relaciona íntimamente con el cuerpo emocional y éste a su vez tiene preponderancia sobre el cuerpo energético...Todo ese proceso,la mayoría de las veces inconscientemente, se manifiesta siempre en el estado de salud.
Si como hoy promulga la nueva medicina: dondequiera que va un pensamiento, un elemento químico lo acompaña, podemos "reeducarnos" para elegir mejor nuestros pensamientos iguala que elegimos los alimentos que comemos. Nuestra mente se nutre de los pensamientos que generamos, por lo que dependiendo de la polaridad que éstos tengan obtendremos una vida equilibrada, sana y feliz( siendo conscientes de que con cada pensamiento vamos creando nuestro futuro), o atrayendo experiencias dolorosas en todos los niveles de nuestro ser. Estos métodos devuelven al ser humano la capacidad de creer en sí mismo, de retomar las riendas de su vida y su destino que hasta ahora habían estado en manos de "intermediarios".
¿Qué sucede durante la curación¿:
En todo proceso de curación existe un ingrediente activo que no tiene nada que ver con los antibióticos, ni con la cirugía ni, por supuesto, con los tratamientos mecánicos altamente sofisticados. El elemento común es el amor, la energía que une, que integra; es la "no separación" manifestada y expresada en las sociedades primitivas por las oraciones,danzas, o cánticos, o en épocas anteriores a la actual por el solícito médico de cabezera, que se acercaba hasta el domicilio y que conocía muchas de las problemáticas que aquejaban al paciente y su familia, siendo más un consejero que un administrador de recetas..Y, por último, son una manifestación de una medicina que todo lo cura los deseos de familiares y amigos que con sus visitas manifiestan la intención de una pronta recuperación y la vuelta a compartir la cotidianeidad con todos ellos.
Se ha comprobado, en nuestos hospitales, que cuando un enfermo tiene junto a sí familiares y amigos, que le animan y le apoyan,la recuperación es mucho más rápida, la cicatrización de los tejidos se acelera, desaparecen antes las infecciones y el estado general del enfermo mejora. Existen ya estadísticas que demuestran que el sistema inmunitario de los pacientes que gozan del afecto de sus seres cercanos funciona mejor y más rápidamente que los que están solos. El amor,finalmente, es la verdadera panacea universal. La búsqueda de remedios fuera de nosotros mismos no es más que el síntoma de nuestra propia inseguridad. El amor a nuestros semejantes, a la vida y, principalmente, a nosotros mismos es la gran llaveque nos abrirá las puertas de la eterna juventud.
