PROFILMES

1972

ESPAÑA

102 minutos

 

LA SAGA DE LOS DRÁCULA

G

 

Director :

León Klimovsky

Interpretes :

Helga Line

Tina Saenz

Tony Isbert

Narcisco Ibañez- Menta

Cristiana Suriani

María Kosti

J.J. Paladino

Guión :

Lazarus Kaplan

(Juan Tébar)

Fotografía :

Francisco Sánchez

 

saga.jpg (7937 bytes)

 

Berta, la nieta del conde Drácula, regresa, después de una prolongada ausencia, al castillo familiar acompañada de su marido, el pusilánime y débil Hans. Son recibidos por el anciano conde y sus segunda esposa, la hermosa Munia.

Su llegada a la región coincide con con una serie de asesinatos: jóvenes mujeres aparecen muertas sin sangre en el cuerpo. Todo esto atormenta a Berta, que advierte una progresiva hostilidad hacia ella en los habitantes de la zona. También lo que ocurre en el castillo le parece muy extraño: el vino parece sangre, la carne se come casi cruda, se oyen extraños gemidos infantiles y las tumbas familiares parecen estar ocupadas por los habitantes del castillo. Además, Hans, seducido por los encantos de las mujeres de la casa, se aclimata a la nueva vida: saborea la sangre como si fuera vino y no protege a su mujer cuando ésta intenta huir del castillo en busca del médico del pueblo.

saga1.jpg (4544 bytes) Berta. que está embarazada, enloquece progresivamente y sólo cuida de ella el conde, entusiasmado con la idea de que nazca un sucesor que pueda sustituir a la cabeza de la familia a su propio hijo: un ser monstruoso con garras en vez de manos. Finalmente Berta conoce la verdad: está rodeada de vampiros. Cuando llega el momento del parto, que tiene lugar de día, el niño nace muerto. Tras la muerte de Hans y del administrador del castillo, Berta destruye a todos los vampiros, cuyos cuerpos se deshacen rápidamente.
Cuando la mujer, moribunda por las heidas recibidas, cae sobre su hijo muerto, éste revive y vemos cómo sorbe la sangre de su madre con avidez: la estirpe de los Drácula no se ha extinguido.

LA SAGA DE LOS DRÁCULA tiene más interés en su planteamiento argumental que en su plasmación en imágenes. Klimovsky era un artesano competente, pero era tal la velocidad con que rodaba sus filmes (de hecho el año en que se produjo esta película dirigió sucesivamente tres títulos de género fantástatico) que el resultado final adolecía de una acabado algo desmañado. Lo más destacable es, sin duda, la interpretación de Narciso Ibáñez Menta como el patriarca de la familia, muy superior a las de Tina Sainz, el insufrible Tony Isbert o Cristina Suriani y María Kosti, que se limitan a lucir el palmito. De todas maneras, no es de las peores cintas sobre el género que se produjeron en España en aquellos años.