José Frade/ Prod. Cinematográficas. 1973 ESPAÑA 85 minutos |
LA ORGIA NOCTURNA DE LOS VAMPIROS (LOS ESPECTROS DE TOLNIA)
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Director : Leon Klimovsky Interpretes : Helga Line Jack Taylor John Richard Charo Soriano David Aller Dianik Zurakowska Luis Ciges Guión : Gabriel M. Burgos Antonio Fos Fotografía : Antonio Ballesteros |
Un pequeño autocar atraviesa las montañas de Transilvania, llevando a seis personas, que han sido contratadas como sirvientes de un castillo. En el trayecto el conductor fallece y el grupo perdido en esa tierra extraña va a parar a Tolnia, un extraño pueblo deshabitado, a pesar de tener un mesón con el fuego encendido, la comida preparada y camas listas para ocupar. |
| El grupo decide pernoctar allí y durante la noche uno de ellos sale a pasear por el pueblo y es perseguido y rodeado por una serie de seres extraños, los espectros de Tolnia, que se abalanzan sobre él. | ![]() |
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Uno a uno van cayendo
estos personajes en manos de los nosferatus, herederos de una tradición vampírica;
convirtiendose sin saberlo en caníbales primero y más tarde en espectros. Sólo una muchacha, Alma, y un viajante, Luis, que llega por azar al mismo pueblo, logran escapar al fatal desenlace después de sostener una lucha alucinante, contra los espectros empeñados en retenerlos, primero, y en destruirlos, después. |
| Cuando Alma y Luis se salvan de esta pesadilla, comenzara para ellos otra que dura toda la vida: ¿Realmente existió ese pueblo?, ¿realmente vivieron esa horrible jornada?. Este es el enigma de "Los espectros de Tolnia". |
| En los primeros años de la década de los 70, las películas del género de terror ya se realizaban en España como churros. Siempre eran los mismos actores (fíjense en la ficha del filme: Jack Taylor, Dianik Zurakowska, Helga Liné, Luis Ciges), los mismos directores (aquí, el omnipresente León Klimovsky) y los argumentos eran ligeras variaciones sobre clichés manidos repetidos hasta la saciedad. LA ORGÍA NOCTURNA DE LOS VAMPIROS es uno más de estos filmes hechos en serie (que no en serio) para explotar el filón antes de que se agotase; y ello se evidencia en cada uno de los fotogramas del filme. | ![]() |
| De ahí las contradicciones, puntos
oscuros o acontecimientos inexplicables que jalonan todo su metraje. Si Tolnia es un
pueblo que no aparece en los mapas ¿por qué hay un indicador de carretera en el que
aparece su nombre? ¿De qué o de quién se alimentan sus habitantes-vampiros si se trata
de una localidad ignota a la que no llega ningún visitante? ¿Por qué sólo se
convierten en vampiros por la noche si, como se nos dice al final, deambulan por el pueblo
a lo largo del día ya que en Tolnia jamás brilla el sol? ¿Quién es "La
Señora" y por qué exige la mutilación de sus "súbditos" para alimentar
a los visitantes (exiguo papel para Helga Liné, quien, sin embargo, aparece destacada en
los títulos de crédito)? ¿Por qué los vampiros actúan como zombis -sobre todo en la
escena final- carentes de voluntad? ¿Es un intento de plagiar algunos momentos
impactantes de LA NOCHE DE LOS MUERTOS VIVIENTES? Y así podríamos seguir
cuestionándonos tantas y tantas preguntas que el filme no resuelve, ya que su guión fue
chapucero y apresurado y su realización, desmañada y descuidada. No quisiera acabar esta crítica sin hacer mención a la horrorosa música (anónima) del filme, que parece haber sido montada con desechos de otras producciones de géneros diversos: hay sintonías propias de una comedia, algún que otro bossa nova en momentos pretendidamente terroríficos y las escenas finales se ven acompañadas de un tema típicamente western (armónica solista incluida), lo que demuestra la rapidez y el desinterés con que se rodó, montó y distribuyó este celuloide de saldo. |