WARNER BROS

1970

U.S.A.

98 minutos

THE OMEGA MAN

EL ÚLTIMO HOMBRE VIVO

 

 

Director :

Boris Sagal

Interpretes :

Charlton Heston

Anthony Zerbe

Rosalind Cash

Paul Koslo

Lincoln Kilpatrick

Guión :

John William Corrington

Joyce H. Corrington

Fotografía :

Russell Metty

Música:

Ron Grainer

 

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Una de las novelas capitales de la ciencia ficción moderna, I AM LEGEND, de Richard Matheson, fue llevada a la pantalla por vez primera en 1964 en una coproducción italo-estadounidense protagonizada por Vincent Price y titulada L’ULTIMO UOMO DELLA TERRA / THE LAST MAN ON EARTH. Siete años más tarde la Warner Bros. produjo esta nueva versión con Charlton Heston en el papel principal. Cuando a finales de los 60 el peplum y el cine histórico ya habían pasado de moda, Heston (que fue Moisés, Ben-Hur, Miguel Ángel o El Cid entre otros muchos papeles de este género) se apuntó a la ciencia ficción (PLANET OF THE APES, SOYLENT GREEN) antes de ser un rostro habitual en el género más popular de los 70: el cine de catástrofes (AEROPUERTO 1975, TERREMOTO).

Lo que tienen en común todos los títulos en los que intervino este actor es su constante exhibicionismo narcisista. Por ejemplo, en este flme, y a pesar de acercarse peligrosamente a la cincuentena, Heston muestra su torso (ya no tan terso) durante casi la mitad del metraje; cualquier excusa es válida para despojarse de la camisa y exhibirse ante la cámara.
Un aspecto que hemos de destacar en esta cinta es que aquí, a diferencia de la novela y de de su primera versión cinematográfica, los enemigos del protagonista no son vampiros (a pesar de compartir con éstos algunas características: la palidez, la fotobia, el salir sólo de noche), sino más bien una especie de secta fanática y destructiva que nos remite iconográficamente a la Inquisición medieval (sus ropajes de monjes, su idea del fuego como elemento purificador e incluso algunas prácticas: por ejemplo, en una escena en que pretenden quemar a Heston en la pira, le ponen un capirote en la cabeza, algo que, como es sabido, solían hacer los inquisidores). omega3.jpg (5857 bytes)
omega5.jpg (12255 bytes) La película, aunque no se diferencia en exceso de la novela, es una adpatación bastante mediocre de la misma. En ella vemos como Neville (C. Heston) es un coronel médico del ejército USA quien, gracias a una vacuna que ha descubierto, parece ser el único superviviente "normal" en un mundo en el que la humanidad ha sido exterminada por una guerra bacteriológica entre China y la URSS (¡qué malos son siempre los comunistas!).
Durante el día da vueltas por una Nueva York desierto, pero por la noche ha de pertrecharse en su casa, porque es cuando la ciudad es dominio de Mathias, un antiguo locutor de informativos televisivos convertido en líder de una especie de secta fanática de mutantes conocida como La Familia, que se dedica a la destrucción de todo vestigio de la cultura y la civilización que, según ellos, fue lo que llevó a la humanidad a su destrucción apocalíptica. omega6.jpg (4885 bytes)
omega3.jpg (5857 bytes) A mitad de la película, Neville descubre que no es el único que ha sobrevivido sin sufrir mutaciones. Hay un grupo de personas normales (la mayoría son niños) cuyos líderes parecen ser un antiguo estudiante de medicina y una voluntariosa muchacha de raza negra. Entre esta última y el protagonista va a comenzar una (bastante inverosímil) historia de amor que culminará, trágicamente, con la "contaminación" de la chica, quien facilitará a Mathias y a sus secuaces la entrada a la casa/santuario de Neville, lo que acarreará la muerte de nuestro héroe atravesado por una lanza arrojada por el líder de los mutantes.
Pero el personaje que interpreta Heston sobrevivirá hasta el amanecer, el tiempo suficiente para dar la vacuna con los anticuerpos a los niños comandados por el estudiante de medicina y, por lo tanto, asegurar así que la humanidad no se extinguirá. Destaquemos la imagen de Neville muriendo en una fuente con los brazos en cruz, burda analogía de la iconografía de Cristo, quien, como nuestro protagonista, murió para redimir al mundo de sus pecados y así salvarlo para la eternidad. omega6.jpg (5255 bytes)
THE OMEGA MAN adolece de los mismos defectos de tantas películas de su tiempo. El afán de modernidad resulta harto ridículo, la trascendencia implícita en la obra literaria se banaliza hasta extremos risibles, la historia de amor resulta increíble incluso para los espectadores mejor dispuestos, el exhibicionismo de Charlton Heston es grotesco y la separación entre héroes y villanos no hace justicia a la sutileza de la obra de Matheson. Este filme es un claro ejemplo de cómo se puede malograr una buena novela en su traslación a la pantalla cinematográfica