P.R.C.

1941

U.S.A.

67 minutos

THE DEVIL BAT

 

 

Director :

Jean Yarbrough

Interpretes :

Bela Lugosi

Suzanne Kaaren

Dave O'Brien

Guy Usher

Donald Kerr

Guión :

John Thomas Neville

Fotografía :

Arthur Martinelli

Música:

David Chudnow

 

devilbat0.jpg (20599 bytes)

 

La PRC, la productora más misérrima de todo el Poverty Row hollywoodiense, perpetró en 1941 esta obra totalmente absurda, buena muestra del tipo de cine que realizaban estas compañías de tercera fila que desaparecieron en la década de los 50 ante el empuje de la televisión.

devilbat2.jpg (7885 bytes) Bela Lugosi es aquí el sabio loco de turno, el doctor Carruthers (en ningún momento se nos dice en qué es doctor, aunque parece dominar tanto la medicina como la física y la química). Este genio chiflado se dedica a descubrir nuevos productos para una empresa de cosméticos, empresa que se ha enriquecido gracias a sus fórmulas, mientras que él sólo ha recibido cantidades insignificantes de dinero por su trabajo. Así pues, decide vengarse. ¿Cómo? Creando un murciélago gigante gracias a la estimulación eléctrica de sus glándulas (sic) que ataca a todos aquéllos que se han aplicado una loción para después del afeitado de su invención (el guionista debía de estar de broma (o muy bebido) el día en que se le ocurrió tamaña genialidad).
Así, el simpático doctor va ofreciendo su loción a todos los miembros de las dos familias propietarias de la empresa, a los que sistemáticamente despide de su casa con un ominoso "Good-bye" mientras pone cara de sádico.
Los misteriosos crímenes serán resueltos por un audaz periodista que, de paso, enamora a la heredera de la empresa (¡vaya braguetazo!), quien siempre va acompañado de un fotográfo pusilánime que actúa como personaje cómico de la trama (como si la trama necesitara un personaje específicamente cómico. ¡Si toda la película es -involuntariamente- de risa!). Por si aún no lo habían adivinado, les diré que el doctor Carruthers muere al final del filme al ser atacado por la criatura diabólica que él mismo había creado. devilbat.jpg (7830 bytes)
Lugosi intervino en los años 40 en muchas obras como ésta, producidas con presupuestos ridículos por compañías paupérrimas y cuya duración no solía sobrepasar los 70 minutos. Vistas hoy en día tienen un encanto especial, y sus argumentos disparatados y su falta de pretensiones aseguran un rato de sano entretenimiento. Es una de esas cintas que se aconseja revisar en buena compañía y después de haber tomado algunas copas. La diversión está asegurada.

 

DRACULA Y  EL CINE  DE VAMPIROS - http://www.teleline.es/personal/prometeo/dracul.htm