H. G. WELLS Y LA MÁQUINA DEL TIEMPO
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Autor: Adolfo Pérez Agustí MADRID (España) Número de Inscripción en el Registro de la Propiedad Intelectual: M-82161
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Los viajes en el tiempo han
constituido uno de los sueños básicos del ser humano. Hay quien sueña con
volver al pasado cercano para enmendar su vida y errores, mientras que otros
desearían estar ya en el futuro para olvidar su penosa vida actual. También
los hay que están convencidos de que la vida en épocas gloriosas del pasado
era, cuando menos, más atractiva que la actual y desearían haber vivido, por
ejemplo, durante los años de la dominación romana, con sus centuriones y
emperadores vitoreados por el pueblo, en oposición a quienes prefieren
recrearse en la época de Luis XV o el esplendor de Viena.
Cada uno de nosotros se
imagina habitualmente siendo partícipe de hechos históricos decisivos para la
humanidad, e intentando modificar el destino del hombre gracias a su buena
voluntad o sabiduría. Por supuesto, también son legión quienes se trasladan
mentalmente a un futuro muy lejano, con la Humanidad inmersa en un desarrollo
tecnológico perfecto en el cual no hay ni enfermedades ni miseria.
Los futurólogos y adivinos
constituyen ese recurso fácil para quienes, ansiosos por saber su destino,
acuden a ellos para que les vaticinen un futuro más halagüeño, aunque en
demasiadas ocasiones se limitan a hablarnos de nuestro pasado, como si no lo
conociéramos ya suficientemente.
Los científicos, por su
parte, nos han aportado algunas posibilidades para viajar en el tiempo y
mientras unos hablan de velocidades superiores a la de la luz, girando en
sentido contrario a la rotación de la Tierra, otros alegan que solamente
entrando en un agujero negro o de gusano es posible viajar a través del tiempo
.
Y en medio de todos están los
escritores, los únicos sinceros que no tratan de engañar a nadie puesto que ya
dejan claro que sus relatos sobre viajes en el tiempo son pura ficción, en
ocasiones científica, pero simplemente ficción.
Esta es la historia ficticia
de uno de esos soñadores, el genial H. G. Wells, el primer escritor que se
atrevió a hablar de una máquina del tiempo que podría aportar más beneficios
a la Humanidad que ningún otro invento.