INTIMIDACIÓN-INTIMIZACIÓN MUSICAL.

PARTE I (TECNO).

 

 

Odio con especial devoción la música de Joey Beltram. Vivo constantemente con la obsesión del vacio conceptual en el que debe subsistir toda música digna de ser considerada como mínimo: moderna. Los sonidos son un fin en sí mismos, es decir, las voces humanes que forman cualquier secuencia musical han de ser simplemente un sonido y bajo ningún concepto han de aportar un significado definido y jamás claro.

Si esta ley inalienable de cualquier tipo de música que quiera ser considerada como contemporanea no continuara siendo considerada, seria del todo necesario reconsiderar nuestra experiencia auditivo-artística.

No nos engañemos y volvamos a un pasado musical, recordemos, que nunca la ideologia fue uno de los fuertes de la música tecno. El ejemplo definitivo: los despersonalizadísimos Kraftwerk y su exito esencial.

 

Son las seis de la tarde y he despertado precisamente ahora, porqué ayer asistí a un concierto de un grupo estrella del SONAR llamado "Teen Marcians". Una obsesión que no me ha inquietado toda la noche, pero si parte del dia, consistia en descubrir como demonios se escribe "Brunysbig". Finalmente a las nueve de la noche y gracias a este espacio-humano-mundial-a-veces-demencial que es internet, he descubierto que "Brunysbig" se escribe "BRUNSWICK". Y es que finalmente la obsesión está plenamente justificada. Cuando alguién actua en un escenario feo y hace repetir durante quince minutos a un desafortunado y maquinal samplificador la palabra "BRUNSWICK" ha de quedar claro que el artista en cuestión es de "BRUNSWICK" o que está precisamente loco.

 

Son las 2.25 A.M. del Viernes 18 de julio de 1997. Estoy escuchando constantemente desde hace diez minutos el nombre de "BRUNSWICK" hasta obsesionarme tanto que ahora estoy gritando yo mismo: "BRUNSWICK" en un ataque de histeria... No me sucedia nada similar desde que "ROBERT ARMANI" en una actuación en directo hizo repetir a sus platinas "We can the fuck" durante una treintena de minutos, de hecho no entiendo como es posible realizar tal construcción semántica en inglés, es realmente admirable, el estilo de ARMANI es mas desconcertante que mi propio artículo. La oración en sí "We can the fuck" no tiene ningún sentido, alguién podria fijarse en "fuck" que es una palabra bastante sugerente, pero a la vez "We can the" no es nada sugerente, seria bastante posible que un interprete con un poco de imaginación llegue a la conclusión que "fuck" en el contexto podria significar subir a un avión para asistir a un espectáculo de tecno en Frankfurt.

 

Vuelvo a insistir con el "BRUNSWICK", porqué este artículo debe parecerse lo más possible a una sesión de tecno. Continuamos estando en la Sala del Cel, ahora son exactamente las 2:40 A.M. y dos personas murmuran que hace más de diez minutos que estan en "BRUNSWICK" y que las secuencias musicales son apropiadas y bailables, pero que se alargan de manera excesiva... Observo y desconcertado alejo mis pupilas de mis ojos y pienso, pero nunca respondo, ya que es inútil empezar un dialogo filosófico-musical mientras alguién escucha un concierto.

Personalmente me gusta infinitamente que los sonidos se perpetuen en el espacio para hacer de ellos una obsesión obsesionante. Soy fiel partidario de grupos como "Vagina Dentata Organ" que crean a partir de una misma familia de sonidos que invaden tiempo... (por ejemplo: una moto Harley de los años 60 corriendo por las carreteras de Cadaqués mientras se escucha una permanente Tramuntana de fondo), para más información sobre Vagina Dentata Organ es necesario leer el extraordinario artículo-entrevista d` Eliseu Huertas (máximo y único componente del grupo) y Albert Serra Juanola. El artículo en cuestión se llama "SONAR SIN VAGINA". Alguién capaz como VDO (Vagina Dentata Organ), de vaciar un pabellón con dos mil personas en una fiesta de No Limits en sólo cinco minutos, me atreviria a decir que es todavía, si es posible la realidad de tal concepción vital, como mínimo subversiva.

 

Pero volvamos una vez más a la actuación de "TEEN MARCIANS" en la Sala del Cel. A mi estos conciertos me dan la sensación de máximo aburrimiento. Esta tristeza de los conciertos viene provocada principalmente por los siguientes factores:

 

  1. La música és inevitablemente pre-programada, todo está dentro de la máquina. Máximamente representativo del "Nothing is hidden" de Normand Malcom, nada es oculto, todo misterio ha desaparecido... A veces da la sensación que es inevitable que un demonio no aparezca de repente y dé un susto mortal a los espectadores.
  2.  

  3. Supongo que el diálogo entre el público y el artista se manifiesta en forma de movimiento inevitable. Alguién puede ser más o menos considerado por la cantidad de adeptos frenéticos que consigue reunir entorno a un "dance floor", expresión que me parece de una estupidez esencial.

Recordemos por ejemplo el tiempo de la música "MAKINA" en la qual todo el mundo bailaba pero a la vez era palpable en el ambiente un "OVERFLOW" de estupidez tan considerable, que siempre era necesario recurrir a un especial abuso de substancias sintéticas para continuar en similar espacio tan abstruso.

Creo que seria una tesis indefensable decir que la música de ahora no és mejor que la de hace unos años, salvo impresionantes excepciones. La música de ahora globalmente es mucho mejor que la de antes como dice David Fussio es mucho más "expresiva, menos fría, mucho más espiritual y sugeridora". Sin embargo, reconociendo el impresionante avance musical, se experimenta la falta del ambiente particular que envuelve a toda manifestación musical, quizà si el artista dejase toda la tecnologia que utiliza; actuar por sí misma se veria solventado tal problema. Todos sabemos que finalmente todo está encapsulado en bits y que la única y verdadera improvisación se da manifiestamente en el trato humano. Me gustaria realmente que el artista bajase a bailar con el público y que la tecnologia se quedara sola encima del escenario como un tótem post-moderno, pero nunca divino... Tótem que tendria que estar conectado a multitud de proyectores tridimensionales y gigantes que visualizaran las constantes vitales de la máquina.. Seria absolutamente fascinante y más real...

Cada vez me doy cuenta que el espectáculo que conlleva implícito toda música tecnológica es pusilánime o sea, lo que hacen Orbital por ejemplo es adecuado, pero seria mucho mejor si fuera plenamente excesivo. El espectáculo actual ya no se da en el escenario sino que principalmente depende del propio público del espectáculo.

 

Lo que quiero decir es lo siguiente: Nunca he asistido a actuaciones de tecno visualmente espectaculares o mejor fascinantes "por lo que he leído quizá Prodigy sean la excepción". La fascinación siempre viene de la mano del público y es indiscutible que así es. Hay "Psico-dancers" utilizando otra vez una palabra proxima al ridículo, especialmente espectaculares pero no hay creadores espectaculares, al menos de movimientos..., quiza inconscientemente, estoy defiendo una idea de artista global más alejado del músico convencional sentado frente a un instrumento... El musico frente a su instrumento es respetable siempre y cuando no tenga público y este instrumento no tenga demasiadas características electrónicas. Si tiene público, luego invariablemente debe tener glamour, sino es así ya no es demasiado interesante y finalmente para algo tenemos cds, no?...

 

Teen Marcians - Brunswick.