VOLVER

 

- Catalina de Siena.

 Catalina de Siena, una de las mujeres más importantes de la Iglesia de todos los tiempos y proclamada doctora de la Iglesia, juntamente con Santa Teresa de Jesús y Teresita de Lisieux, sabía que la esencia misma de la vida cristiana era la unión íntima con Dios, el Eternamente Santo. Reza con ella esta magnífica oración.: "Eres como un mar profundo en el que, cuanto más busco, más encuentro, y cuánto más encuentro, más te busco. Tú sacias al alma de una manera en cierto modo insaciable, pues ... sacias al alma de tal forma que siempre queda hambrienta y sedienta de ti, Trinidad eterna, con el deseo ansioso de verte a ti, la luz, en tu misma luz".

¡Qué bien sabía Catalina que Dios es la paz pero deja la inquietud, el agua que deja sed!

En este día, por favor, únete íntimamente a Dios, Trinidad santa y eterna.

- La caída de los ídolos.

 En el año 1986 los obispos vascos lanzaron una magnífica carta pastoral. Decían con una sabiduría divina: " En el corazón del hombre los ídolos tienden siempre a ocupar el puesto de Dios... Cualquier persona, cualquier ideal, cualquier cosa, incluso los más irrelevantes, pueden convertirse en ídolo para el hombre... El ídolo tiende a convertirse en valor absoluto que suscita una devoción total y exige que la vida entera se reorganice en torno a él".

Todos tenemos en la vida muchos ídolos que deben ser quemados y arrojados fuera de nosotros mismos. Ellos nos dominan interiormente y reclaman una devoción absoluta en la misma altura que Dios, el único Santo.

¡No absolutices a nadie ni a nada y abre tu persona a la grandeza de Dios!

(El nacionalismo puede convertirse en el peor de los ídolos e incluso puede llegar a aliarse con los peores instintos y las más execrables acciones para conseguir sus propósitos con las masas desorientadas y adoctrinadas que siguen las banderas del terror, las banderas del nuevo satán. Algunas veces hasta se aplaude y se justifica el crimen y el asesinato, es un proceso contra la vida y por tanto contra Dios. El nacionalista a ultranza, que no mira los medios para conseguir los fines, es el nuevo Satán, el moderno Caín. Apartaos de todo aquel que aliente, aplauda o justifique cualquier acto de terrorismo y también de los que miran para otro lado, esos, precisamente esos, son los verdaderos culpables...)

 

Reflexiona sobre lo que has leído...