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LA DEPRESIÓN DE LOS "40"
He decidido escribir algo que atañe a los adultos, a los que
hemos pasado, las fases que se consideran más importantes en lavida:
crecer, hacer la mili o no,dejar el hogar paterno, casarnos, tener hijos.
Me refiero a los cuarentones, o adjetivos similares, incluyo a las cuarentonas,
el machismo del plural en nuestra lengua no permite otra opción,
pero soy muy vago comopara ir poniendo "os", barritas (/), "as".Tampoco
me gusta ver un texto lleno de especificaciones a ambos sexo del tipo:cuarentón/ona,
pasadita/o...
Saturados de obligaciones, somos responsables de muchas cosas: del
trabajo, de la educación de los hijos, del cuidado denuestros
mayores. De ir trajinando en la vida, con la rutina del día a día.
Pero a menudo, nos olvidamos de lo más importante, de la esencia
más profunda de nuestro ser, de lo que somos, es decir: de nosotros
mismos.
A veces, nos invade el pesimismo, la idea de que; los pasaditos de
los cuarenta, somos esclavos. La sensación de no disponer de nuestra
vidas, de no poder hacer lo que se nos antoje. Estamos obligados a trabajar
los días laborables, en donde se tercie,a madrugar, a soportar al
jefe; en definitiva, a aguantarnos con lo que nos echen. Cuando recordamos
el pasado, lo vivido, sacamos conclusiones tópicas como:
Tópico 1: "Que ahora, no tenemos la ilusión, la
pasión de los de quince". Aunque a veces, a los cuarentones; nos
parece que los quinceañeros de ahora, tampoco andan muy ilusionados.
Y es que son tiempos difíciles, de futuro incierto. Pero seamos
realistas, el futuro siempre ha sido incierto.
Revisemos el tópico 1: "La ilusión". ¿Qué
es la ilusión? ¿como se pierde? ¿tiene que ver algo
con la virginidad? - puede que sí, que esté ligada
a la inexperiencia - ¿y la experiencia - eso que tanto nos vanagloria
a los mayores- sirve? Respuesta: Sí, para echar por tierra a la
ilusión,como que la experiencia viola a la ilusión. ¡Vaya
historia más patética!.La ilusión, es cuando parece
que: " nos vamos a comer el mundo" "el mundo nos queda pequeño"
(un cuarentón se reiría y diría:¡Como si el
mundo, se pudiera comer!) Gente de nuestra generación, llegó
a creer, que podían ser capaces de cambiar el mundo, sólo
se necesitaba voluntad, quererlo hacer. Después, la experiencia
cabezota,nos ha enseñado que es más fácil, que el
mundo nos cambie, o que nos acomodemos a él. Ahora se tienen responsabilidades,
obligaciones, que compensan las primeras ilusiones perdidas. ¡Hay
de aquel que no se vea compensado! ¡Caerá en la depresión
de los cuarenta! Y comenzará a hacerse preguntas: ¿Y todo
para qué? ¿para mantener a la especie de virus galáctico
que somos? ¿para dejar a nuestros hijos, herederos, sobreviviente,
o al estado, - que en dos o tres generaciones no sabrán ni nuestros
nombres- un mundo más confortable y contaminado?.
La "Pasión" ¿Qué es? Si es difícil de explicar
la ilusión, la pasión es inmensurable. ¿Quién
no tiene pasiones? Altas, bajas, mediocres, extrañas, comunes. Sin
pasión no se puede vivir, es emoción, frenesí, ímpetu.
Sin ella, caemos en el abismo de no ser nada.
Puede que para los demás, nuestras pasiones sean tontas, maniáticas,
incomprensibles. Pero para cada uno, es lo que nos mantiene vivos. Nos
hace sentir que somos. Sin ella, nos derretiríamos como hielo en
agua caliente.
El problema con la pasión es, que parecen difícil de
controlar, o que por exceso de control, la machacamos, es decir, nos machacamos
a nosotros mismos. Sabemos de pasiones extremas, generalmente por novelas
o casos noticiables, que por apetito vehemente, y el querer mantenerlo
en su punto álgido, a toda costa, destruye al que lo sostiene, y
a veces, al que lo aguanta. La pasión, hasta donde se conoce, sólo
lo pueden padecer los seres vivos, nadie cree que las manzanas caen por
pasión a tierra. La pasión se comporta como un objeto de
transmisión, llamaré emisor, al que la sufre o padece este
coloso sentimiento. Y destino, el objeto que lo soporta. Ese último,
puede ser cualquier cosa imaginable por el ser emisor, y puede afectar
o no al destino del ardor. La pasión en el organismo emisor, debe
tener componentes fisiológicos, químicos, electromagnéticos.
Es como una droga de efecto estimulante. En una imagen más mística
o romántica; la sangre, que mantiene con vida a un ser. Podríamos
hacer una enciclopedia describiendo facetas de la pasión. De hecho,
toda la literatura, no es, sino, el afán de describir la pasión
del ser humano.
Volviendo a lo nuestro: ¿La pasión de los cuarentones,
es menor que la de los quinceañeros? Creo que no, que es más
sutil, sibilina, controlada, tiene más cuerpo en el que expandirse.
Pero en valores absolutos es más fuerte, constante y peligrosa.
Queda por ver la relación que existe entre la ilusión y la
pasión: La ilusión es primera, pasajera, desencadenante de
la segunda.
¿Y de qué ha venido todo este afán de trascendencia?
Ha nacido como consecuencia de un encuentro, no de un encuentro en la tercera
fase, ni del irrenunciable acercamiento a la tercera edad.
Ocurrió en la tercera semana de Marzo, con losparticipantes
del "Club de lectura de Fontanar", compuesto por mujeres treintañeras
y un cuarentón. Comentando el libro de Rosa Montero "La hija del
caníbal". Se habló de la vida de cada personaje, de cómo
enfocaba el libro: la muerte, el más allá, la pasión.
Creo que todos los participantes hicieron un bueno ejercicio mental y personal.
A los cuarentones, por el tiempo que llevamos vivido, porque tenemos con
qué comparar, nos viene muy bien que de vez en cuando meditemos
y nos comparemos con honestidad: Ver las diferencias entre la concepción
que tenemos de nuestras vidas y las otras, la de los demás, de las
imaginadas; las de personajes novelados, generalmente agitada y especiales.
De todos los aspectos positivos que tiene participar en el club de
lectura, que son muchos, sobresale: el que se conoce otros puntos de vista
y se aprende a escuchar.
Por último quiero dar un grito de estímulo a nosotros,
¡Los cuarentones! ¡Aquí estamos! con nuestras contradicciones,
silencios y cabreos. ¡Los irreductibles! ¡Los últimos
pringaos de la fila de curritos! Viendo pasar el tiempo y la tómbola
del mundo. Responsables y presuntos implicados, en la evolución,
y en el escape de esta vida. Y si nos juntamos en un Club delectura, para
compartir café, bollos e historias, ¡Mejor! ¡Seguiremos
creciendo por encima de los cuarenta!
Queda para el próximo número, por espacio y tiempo
y otras opiniones, ¡A ver si alguno/a se enrolla! el tópico
2: "Que los cuarentones, somos vagos mentales, cómodos y sabelotodos",
se admiten opiniones.
Jesus Rocha Torres
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